Muerte con violencia
[31-03-2015 04:11:03]
Leonardo Cancio Santana Ponce
(www.miscelaneasdecuba.net).- Ordanis Montero Cantero, de 34 años de
edad, soltero, vivía en 4ta. Avenida, e/n entre 7 y 8, Reparto Caymarí,
Manzanillo, Granma. Era de ocupación obrero de servicios comunales, en
particular, recogedor de latones de basura en las calles.
El pasado día21 asistió a una discoteca, situada en la barriada
pesquera, sobre las 7 de la noche; en este lugar se reúnen los jóvenes
para ingerir bebidas alcohólicas, oír música y bailar.
Estando allí recibió dos puñaladas en el corazón que le costaron la
vida. A pesar de que de forma inmediata fue trasladado al Hospital
Clínico Quirúrgico Celia Sánchez Manduley, ya no tenía signos vitales,
por lo que se declaró fallecido y fue llevado a la morgue.
Del lugar del crimen habría que decir, que estuvo cerrado por algún
tiempo porque estaban reparándolo y lo inauguraron recién. Esta es una
de las pocas formas de recreación que tienen los jóvenes en Manzanillo,
donde el consumo de alcohol, lleva a tragedias como la relatada.
La policía acudió a la discoteca y detuvo a varios sospechosos para su
investigación y posterior juicio, pero aún en estos momentos se
desconoce la causa principal por la que fue asesinado.
A Ordanis lo enterraron el 23 de marzo, porque sus familiares querían
que un hermano que se encuentra preso, le diera el último adiós y el
Departamento Provincial de Cárceles y Prisiones no trabaja ni sábano ni
domingo, por lo que hasta ese día no trajeron al hermano esposado hasta
la vivienda de ambos, donde fue velado el occiso.
No se pudo obtener hasta ahora la autorización de la familia para
publicar la noticia, porque aunque la violencia crece, también lo hace
el miedo a las autoridades que están muy represivas con quienes permiten
que los miembros de la oposición interna revelen sucesos tan dramáticos
como este.
Source: Muerte con violencia - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/551a02373a682e0838f8f55b#.VRqNWvmUc3Q
martes, 31 de marzo de 2015
Atropello policial en Manzanillo
Atropello policial
[31-03-2015 04:07:01]
Tania de la Torre Montesinos.
Red Cubana de Comunicadores Comunitarios
(www.miscelaneasdecuba.net).- El pasado 22 de marzo dos miembros de la
Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, fueron injustamente arrestados
y multados. Ellos son Maricel y su hermano Antonio Vázquez Escalona, y
también su mamá la señora Maricel Escalona Rondón. Todos residen en la
calle Luz Caballero interior, e/n entre Masó y Maceo, en Manzanillo, Granma.
Se encontraban en su vivienda cuando a las 2 pm, aproximadamente, dos
autos patrullas de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) con chapas
564 y 741, en los que circulaban 3 policías en cada uno, pararon en su
vivienda y arrestaron primero a Antonio sin decirle por qué. Le fueron
arriba y lo golpearon, momento en que su hermana Maricel al ver que
todos estaban encima de él casi estrangulándolo, salió a defenderlo y un
policía conocido por Maceo con chapilla No. 211208, de forma violenta,
le arrancó la blusa y el ajustador que traía puesto.
El oficial en cuestión, alegaba que era un gusano, y que lo iban a
condenar a 9 años por atentado. Por su parte los vecinos al ver lo que
sucedía comenzaron a gritarle a los policías: "asesinos". En particular
una embarazada residente en el lugar de nombre Yudelkis Rodríguez, tuvo
un aumento de la presión arterial al ver la golpiza y fue trasladada de
urgencia al Hospital Gineco-Obstétrico Fe del Valle.
Antonio, Maricel y su mamá, fueron conducidos a la Delegación del
Ministerio del Interior (MININT), sita en Ave. 1ro. de Mayo entre
Aguilera y Concepción. Allí el oficial de la Seguridad del Estado,
nombrado Julio Mirel los amenazó y les informó que el problema que
tenían era que cerca de la vivienda de Maricel, se encontraron dos
cativanas (nombre que le dan en la zona a los carros de tracción animal)
y que ellos se habían comido los caballos.
Sin ninguna prueba y mucho menos certeza, Antonio fue multado con 150
cup (moneda nacional), documento que no aceptó, porque plantea que él es
inocente.
Pero si como todas estas injusticias fueran pocas, cuando les
permitieron abandonar la Unidad de la PNR, un oficial que dice llamarse
Horacio, fue golpeando a Antonio hasta la puerta.
¿Y quién quita que con una policía tan corrupta no se hayan comido ellos
los caballos y quieran echarle la culpa a los disidentes?
Source: Atropello policial - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/551a01453a682e0838f8f55a#.VRqNXPmUc3Q
[31-03-2015 04:07:01]
Tania de la Torre Montesinos.
Red Cubana de Comunicadores Comunitarios
(www.miscelaneasdecuba.net).- El pasado 22 de marzo dos miembros de la
Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, fueron injustamente arrestados
y multados. Ellos son Maricel y su hermano Antonio Vázquez Escalona, y
también su mamá la señora Maricel Escalona Rondón. Todos residen en la
calle Luz Caballero interior, e/n entre Masó y Maceo, en Manzanillo, Granma.
Se encontraban en su vivienda cuando a las 2 pm, aproximadamente, dos
autos patrullas de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) con chapas
564 y 741, en los que circulaban 3 policías en cada uno, pararon en su
vivienda y arrestaron primero a Antonio sin decirle por qué. Le fueron
arriba y lo golpearon, momento en que su hermana Maricel al ver que
todos estaban encima de él casi estrangulándolo, salió a defenderlo y un
policía conocido por Maceo con chapilla No. 211208, de forma violenta,
le arrancó la blusa y el ajustador que traía puesto.
El oficial en cuestión, alegaba que era un gusano, y que lo iban a
condenar a 9 años por atentado. Por su parte los vecinos al ver lo que
sucedía comenzaron a gritarle a los policías: "asesinos". En particular
una embarazada residente en el lugar de nombre Yudelkis Rodríguez, tuvo
un aumento de la presión arterial al ver la golpiza y fue trasladada de
urgencia al Hospital Gineco-Obstétrico Fe del Valle.
Antonio, Maricel y su mamá, fueron conducidos a la Delegación del
Ministerio del Interior (MININT), sita en Ave. 1ro. de Mayo entre
Aguilera y Concepción. Allí el oficial de la Seguridad del Estado,
nombrado Julio Mirel los amenazó y les informó que el problema que
tenían era que cerca de la vivienda de Maricel, se encontraron dos
cativanas (nombre que le dan en la zona a los carros de tracción animal)
y que ellos se habían comido los caballos.
Sin ninguna prueba y mucho menos certeza, Antonio fue multado con 150
cup (moneda nacional), documento que no aceptó, porque plantea que él es
inocente.
Pero si como todas estas injusticias fueran pocas, cuando les
permitieron abandonar la Unidad de la PNR, un oficial que dice llamarse
Horacio, fue golpeando a Antonio hasta la puerta.
¿Y quién quita que con una policía tan corrupta no se hayan comido ellos
los caballos y quieran echarle la culpa a los disidentes?
Source: Atropello policial - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/551a01453a682e0838f8f55a#.VRqNXPmUc3Q
Alarma ambiental en el municipio de Manzanillo
Alarma ambiental
[31-03-2015 04:02:32]
Maricel Escalona Rondón
Red Cubana de Comunicadores Comunitarios
(www.miscelaneasdecuba.net).- Está reciente aún la noticia de la Red
Cubana de Comunicadores Comunitarios publicada en Cubanet, sobre unos
niños que se accidentaron ambos pies con la ceniza ardiente de la paja
de arroz en el molino Julio Zenón, en el municipio de Manzanillo,
provincia Granma. A todos hubo que efectuarles injertos.
A raíz de la publicación de la noticia, se transmitieron dos programas,
uno radial y otro televisivo en Golfo Visión, donde se culpaba a los
familiares de los niños, por permitirles estar en el lugar; en vez de
buscar soluciones para que no se repitieran estos lamentables
accidentes, que además de la secuela en el cuerpo de los muchachitos
deja traumas, incluyendo a la familia.
Pero ahora se acaba de producir otro accidente, en el mismo lugar; un
joven de 22 años de edad, nombrado Junior Basán Caldoso, vecino de la
calle Tita Calvar No.105, entre Martí y Mártires de Vietnam en este
municipio, resultó también víctima de quemaduras, que le ocasionaron ser
ingresado en la Sala de Quemados del Hospital Clínico Quirúrgico Celia
Sánchez Manduley, en estado de gravedad.
Junior intentaba ventear la paja de arroz (un procedimiento que consiste
en sacar el arroz picado residual), para llevar algún alimento a su
casa, dada la crítica situación económica que presenta. Se acercó al
lugar y sus pies y piernas se le quemaron, perdiendo toda la piel de los
miembros inferiores. De allí lo sacó un señor quien acudió por los
gritos que daba el joven.
El pueblo de Manzanillo está consternado por estos hechos, ya que el
gobierno municipal no ha buscado una solución al problema -junto con la
administración de esta Empresa- que evite que accidentes como este
ocurran. Así como remedios para impedir que se siga contaminando el
medio ambiente; ya que el humo y la paja de este arroz penetran en los
hogares manzanilleros.
Se conoce que algunas personas han presentado cuadros alérgicos y otros
han sido atendidos en las salas de oftalmología por cuerpos extraños en
sus ojos y conjuntivitis. Los habitantes de la localidad cuestionan la
operatividad gubernamental y de los funcionarios de Salud Pública
municipales para resolver de forma satisfactoria tan dramática situación
ambiental.
Source: Alarma ambiental - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/551a00383a682e0838f8f559#.VRqNXvmUc3Q
[31-03-2015 04:02:32]
Maricel Escalona Rondón
Red Cubana de Comunicadores Comunitarios
(www.miscelaneasdecuba.net).- Está reciente aún la noticia de la Red
Cubana de Comunicadores Comunitarios publicada en Cubanet, sobre unos
niños que se accidentaron ambos pies con la ceniza ardiente de la paja
de arroz en el molino Julio Zenón, en el municipio de Manzanillo,
provincia Granma. A todos hubo que efectuarles injertos.
A raíz de la publicación de la noticia, se transmitieron dos programas,
uno radial y otro televisivo en Golfo Visión, donde se culpaba a los
familiares de los niños, por permitirles estar en el lugar; en vez de
buscar soluciones para que no se repitieran estos lamentables
accidentes, que además de la secuela en el cuerpo de los muchachitos
deja traumas, incluyendo a la familia.
Pero ahora se acaba de producir otro accidente, en el mismo lugar; un
joven de 22 años de edad, nombrado Junior Basán Caldoso, vecino de la
calle Tita Calvar No.105, entre Martí y Mártires de Vietnam en este
municipio, resultó también víctima de quemaduras, que le ocasionaron ser
ingresado en la Sala de Quemados del Hospital Clínico Quirúrgico Celia
Sánchez Manduley, en estado de gravedad.
Junior intentaba ventear la paja de arroz (un procedimiento que consiste
en sacar el arroz picado residual), para llevar algún alimento a su
casa, dada la crítica situación económica que presenta. Se acercó al
lugar y sus pies y piernas se le quemaron, perdiendo toda la piel de los
miembros inferiores. De allí lo sacó un señor quien acudió por los
gritos que daba el joven.
El pueblo de Manzanillo está consternado por estos hechos, ya que el
gobierno municipal no ha buscado una solución al problema -junto con la
administración de esta Empresa- que evite que accidentes como este
ocurran. Así como remedios para impedir que se siga contaminando el
medio ambiente; ya que el humo y la paja de este arroz penetran en los
hogares manzanilleros.
Se conoce que algunas personas han presentado cuadros alérgicos y otros
han sido atendidos en las salas de oftalmología por cuerpos extraños en
sus ojos y conjuntivitis. Los habitantes de la localidad cuestionan la
operatividad gubernamental y de los funcionarios de Salud Pública
municipales para resolver de forma satisfactoria tan dramática situación
ambiental.
Source: Alarma ambiental - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/551a00383a682e0838f8f559#.VRqNXvmUc3Q
Cartelito impreciso
Cartelito impreciso
[31-03-2015 03:53:55]
Enrique Díaz Rodríguez
(www.miscelaneasdecuba.net).- Hospital cubano exhibe nota que genera
dudas por resultar un tanto imprecisa.
El Hospital Ortopédico Frank País García, enclavado en el municipio
Lisa; dio a conocer mediante un cartel ubicado en su entrada la
siguiente nota:
ESTE HOSPITAL ATIENDE CASOS ELECTIVOS---NO HAY SEVICIO DE
USGENCIAS---DIRECCION.
La nota ha generado dudas al ser leída por las personas que acuden al lugar.
De hecho, la información me fue proporcionada por un amigo, el cual a
pesar de su vasta cultura, quedó impactado por la falta de claridad en
el texto.
La palabra electivos denota cierta discriminación.
Electivos: da la sensación de favoritismo, da la sensación de
encontrarnos en un centro de salud destinado solo a personas elegidas o
favorecidas para recibir atención médica.
Se puede pensar que el Hospital (el cual es uno de los mejores en
materia de ortopedia en el país) se reserva el derecho de escoger a sus
pacientes: acción en total oposición con los principios de la medicina
revolucionaria, tan esgrimidos por el gobierno cubano.
Para mayor confusión agregan que no poseen un servicio de urgencias
capaz de socorrer un accidentado.
Esto último es algo fuera de lo común, pues un centro de salud de tal
envergadura, debe contar siquiera con un botiquín para primeros auxilios.
Dice el refrán que no hay palabra mal dicha, solo mal interpretada.
Créanme que antes de escribir al respecto, me persone en el lugar y
halle a unas cuantas personas desconcertadas por las palabras en el
cartelito.
Insto a la dirección del Hospital, artífices de la situación, a revisar
lo escrito.
No es justo que quienes cuiden la entrada del mismo, hagan las veces de
papagayos aclarando el asunto.
Total, barbaridades más grandes se han cometido en el sistema de salud
pública cubano, y nada ha pasado.
Source: Cartelito impreciso - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5519fe333a682e0838f8f557#.VRqNY_mUc3Q
[31-03-2015 03:53:55]
Enrique Díaz Rodríguez
(www.miscelaneasdecuba.net).- Hospital cubano exhibe nota que genera
dudas por resultar un tanto imprecisa.
El Hospital Ortopédico Frank País García, enclavado en el municipio
Lisa; dio a conocer mediante un cartel ubicado en su entrada la
siguiente nota:
ESTE HOSPITAL ATIENDE CASOS ELECTIVOS---NO HAY SEVICIO DE
USGENCIAS---DIRECCION.
La nota ha generado dudas al ser leída por las personas que acuden al lugar.
De hecho, la información me fue proporcionada por un amigo, el cual a
pesar de su vasta cultura, quedó impactado por la falta de claridad en
el texto.
La palabra electivos denota cierta discriminación.
Electivos: da la sensación de favoritismo, da la sensación de
encontrarnos en un centro de salud destinado solo a personas elegidas o
favorecidas para recibir atención médica.
Se puede pensar que el Hospital (el cual es uno de los mejores en
materia de ortopedia en el país) se reserva el derecho de escoger a sus
pacientes: acción en total oposición con los principios de la medicina
revolucionaria, tan esgrimidos por el gobierno cubano.
Para mayor confusión agregan que no poseen un servicio de urgencias
capaz de socorrer un accidentado.
Esto último es algo fuera de lo común, pues un centro de salud de tal
envergadura, debe contar siquiera con un botiquín para primeros auxilios.
Dice el refrán que no hay palabra mal dicha, solo mal interpretada.
Créanme que antes de escribir al respecto, me persone en el lugar y
halle a unas cuantas personas desconcertadas por las palabras en el
cartelito.
Insto a la dirección del Hospital, artífices de la situación, a revisar
lo escrito.
No es justo que quienes cuiden la entrada del mismo, hagan las veces de
papagayos aclarando el asunto.
Total, barbaridades más grandes se han cometido en el sistema de salud
pública cubano, y nada ha pasado.
Source: Cartelito impreciso - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5519fe333a682e0838f8f557#.VRqNY_mUc3Q
Salideros son un derroche y peligro para los cubanos
Salideros son un derroche y peligro para los cubanos
[31-03-2015 03:34:44]
Danay López Perdomo.
(www.miscelaneasdecuba.net).La Habana.- Los salideros de agua
interrumpen el suministro de esta en los hogares. Los vecinos se
quejaron de tal despilfarro, el cual tuvo una solución en su momento.
Pero al pasar los días, los trabajadores del acueducto, tuvieron que
volver para un nuevo arreglo.
El trabajo comenzó desde la 1:00 pm hasta las 5:00 pm. Desde horas
tempranas de la mañana, habían quitado el suministro del preciado
líquido. Al retirarse los trabajadores, en el carro de acueducto, el
salidero comenzó de nuevo con más fuerza que antes.
Esta situación ha empeorado hasta el punto que el agua corre por la
avenida como si fuera un rio.
Desde el pasado día 4 de marzo, interrumpieron el suministro del agua
potable. Todo sin previo aviso a la población de la Calle 35 e/n 20 y 22
Sta. María del Rosario.
Vecinos del lugar quienes pidieron el anonimato expresan: "Ya en una
ocasión vinieron a arreglar el salidero pues nos habíamos quejado. El
problema había quedado resuelto, y hasta entraba el agua de las tuberías
a las casas con más fuerza".
Continúa diciendo otro: "No entiendo porque, después de 15 días de haber
arreglado, vienen de nuevo a destrozar. Ya, con el arreglo anterior no
se botaba agua y el problema estaba resuelto. Sin embargo luego del
segundo supuesto arreglo quedamos peor que cómo estábamos. Continúa el
agua desbordándose, y afecta la llegada de la misma a las viviendas".
Source: Salideros son un derroche y peligro para los cubanos -
Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5519f9b43a682e0838f8f554#.VRqNa_mUc3Q
[31-03-2015 03:34:44]
Danay López Perdomo.
(www.miscelaneasdecuba.net).La Habana.- Los salideros de agua
interrumpen el suministro de esta en los hogares. Los vecinos se
quejaron de tal despilfarro, el cual tuvo una solución en su momento.
Pero al pasar los días, los trabajadores del acueducto, tuvieron que
volver para un nuevo arreglo.
El trabajo comenzó desde la 1:00 pm hasta las 5:00 pm. Desde horas
tempranas de la mañana, habían quitado el suministro del preciado
líquido. Al retirarse los trabajadores, en el carro de acueducto, el
salidero comenzó de nuevo con más fuerza que antes.
Esta situación ha empeorado hasta el punto que el agua corre por la
avenida como si fuera un rio.
Desde el pasado día 4 de marzo, interrumpieron el suministro del agua
potable. Todo sin previo aviso a la población de la Calle 35 e/n 20 y 22
Sta. María del Rosario.
Vecinos del lugar quienes pidieron el anonimato expresan: "Ya en una
ocasión vinieron a arreglar el salidero pues nos habíamos quejado. El
problema había quedado resuelto, y hasta entraba el agua de las tuberías
a las casas con más fuerza".
Continúa diciendo otro: "No entiendo porque, después de 15 días de haber
arreglado, vienen de nuevo a destrozar. Ya, con el arreglo anterior no
se botaba agua y el problema estaba resuelto. Sin embargo luego del
segundo supuesto arreglo quedamos peor que cómo estábamos. Continúa el
agua desbordándose, y afecta la llegada de la misma a las viviendas".
Source: Salideros son un derroche y peligro para los cubanos -
Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5519f9b43a682e0838f8f554#.VRqNa_mUc3Q
Espiriruanos pagan la libra de papas a 20 pesos
Espiriruanos pagan la libra de papas a 20 pesos
[31-03-2015 03:19:30]
Aimara Peña González
Nueva Cuba Press
(www.miscelaneasdecuba.net).- El precio descomunal que ha alcanzado la
papa en el presente año 2015 deja estremecidos a los amantes de este
producto en la provincia de Sancti Spíritus.
A pesar de que el gobierno vende la papa a un peso la libra, la escasez
del tubérculo en la provincia, le ha dado el valor de 20 pesos u 80
centavos en CUC. Numerosos son los comentarios al respecto, pero lo real
es que no hay papas. Durante la presente temporada se ha vendido en
pequeñísimas cantidades a un número reducido de personas. La única forma
de adquirirla es pagarla a los cuentapropistas, pero este precio es
inasequible a más de la mitad de la población.
Teniendo en cuenta la mínima salarial del pueblo espirituano que es de
350 a 400 pesos el mes, consumir papas es un lujo. Las autoridades del
territorio no han dado comentarios acerca del tema, mientras pasan los
meses y no aparecen en el mercado.
Durante una visita a la Feria Agropecuaria Delio Lunas Hechemendìa en el
corazón de la ciudad del Yayabo, se conversó con algunos clientes que
expresaron sus opiniones al respecto.
Alberto Pérez, un vecino del reparto Colón comentó que a la feria han
traído papas 3 o 4 veces y que las colas son terribles. También mencionó
que existen serias indisciplinas por parte de los vendedores que le
facilitan el producto a los revendedores, aceptando sobornos, aclaró que
esto es posible porque hay mucha necesidad y la cantidad de papas es muy
poca.
Este es el único lugar en el que se ha vendido el solicitado producto.
Juana González, una señora que vive en la calle Sobral, esquina Isabel
Maria De Valdivia de esta ciudad, nos contó que vio a un carretillero
con una pesa ofertando papas en la calle y al preguntarle el precio ,
este le contestó, 20 pesos la libra; "Puse el grito en el cielo, a dónde
vamos a parar¨.
Este es el segundo año consecutivo que la papa se convierte en noticias,
durante el 2014 la dirección de la provincia, confirmó no haber comprado
a los productores con antelación el tubérculo. Para el campesino Felipe
Carpio de la comunidad El Canèy, al sur de la provincia, esta escasez es
responsabilidad del gobierno provincial. El señor recuerda como esta
zona, era productora de cientos de toneladas de este producto y por
órdenes de alguien, se dejó de sembrar y concluyó que hoy, más de la
mitad de esos terrenos, están improductivos.
Source: Espiriruanos pagan la libra de papas a 20 pesos - Misceláneas de
Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5519f6223a682e0838f8f551#.VRqNdPmUc3Q
[31-03-2015 03:19:30]
Aimara Peña González
Nueva Cuba Press
(www.miscelaneasdecuba.net).- El precio descomunal que ha alcanzado la
papa en el presente año 2015 deja estremecidos a los amantes de este
producto en la provincia de Sancti Spíritus.
A pesar de que el gobierno vende la papa a un peso la libra, la escasez
del tubérculo en la provincia, le ha dado el valor de 20 pesos u 80
centavos en CUC. Numerosos son los comentarios al respecto, pero lo real
es que no hay papas. Durante la presente temporada se ha vendido en
pequeñísimas cantidades a un número reducido de personas. La única forma
de adquirirla es pagarla a los cuentapropistas, pero este precio es
inasequible a más de la mitad de la población.
Teniendo en cuenta la mínima salarial del pueblo espirituano que es de
350 a 400 pesos el mes, consumir papas es un lujo. Las autoridades del
territorio no han dado comentarios acerca del tema, mientras pasan los
meses y no aparecen en el mercado.
Durante una visita a la Feria Agropecuaria Delio Lunas Hechemendìa en el
corazón de la ciudad del Yayabo, se conversó con algunos clientes que
expresaron sus opiniones al respecto.
Alberto Pérez, un vecino del reparto Colón comentó que a la feria han
traído papas 3 o 4 veces y que las colas son terribles. También mencionó
que existen serias indisciplinas por parte de los vendedores que le
facilitan el producto a los revendedores, aceptando sobornos, aclaró que
esto es posible porque hay mucha necesidad y la cantidad de papas es muy
poca.
Este es el único lugar en el que se ha vendido el solicitado producto.
Juana González, una señora que vive en la calle Sobral, esquina Isabel
Maria De Valdivia de esta ciudad, nos contó que vio a un carretillero
con una pesa ofertando papas en la calle y al preguntarle el precio ,
este le contestó, 20 pesos la libra; "Puse el grito en el cielo, a dónde
vamos a parar¨.
Este es el segundo año consecutivo que la papa se convierte en noticias,
durante el 2014 la dirección de la provincia, confirmó no haber comprado
a los productores con antelación el tubérculo. Para el campesino Felipe
Carpio de la comunidad El Canèy, al sur de la provincia, esta escasez es
responsabilidad del gobierno provincial. El señor recuerda como esta
zona, era productora de cientos de toneladas de este producto y por
órdenes de alguien, se dejó de sembrar y concluyó que hoy, más de la
mitad de esos terrenos, están improductivos.
Source: Espiriruanos pagan la libra de papas a 20 pesos - Misceláneas de
Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5519f6223a682e0838f8f551#.VRqNdPmUc3Q
El racismo en Cuba - Presente y futuro
El racismo en Cuba: Presente y futuro
MARICEL NÁPOLES | Santiago de Cuba | 17 Mar 2015 - 11:59 am.
Durante las próximas semanas, DIARIO DE CUBA presentará un dossier sobre
la situación de los afrodescendientes en la Isla.
Desde los inicios de la conquista española, en Cuba estuvo presente la
importación de negros como fuerza de trabajo esclava. Llegaron con los
conquistadores en las primeras carabelas y fueron los sustitutos
naturales de la población indígena, que desapareció con la insaciable
explotación colonizadora. Los africanos fueron masiva y cruelmente
raptados de sus tierras por la trata negrera en los siglos XVIII y XIX,
ante las necesidades de la economía de plantación. Fueron mayoría en las
luchas independentistas para finalmente ser considerados ciudadanos de
segunda durante la república y mantener el estatus de grupo vulnerable
durante la revolución.
La contribución afrodescendiente a la identidad y cultura nacional es
sustancial. Sin embargo, y a pesar de sus aportes, es todavía vista por
muchos eurodescendientes como "cosas de negros". El enmascaramiento del
racismo en la sociedad cubana actual es propiciado por una élite que ha
mantenido los patrones discriminatorios como parte de su cultura de
ascendencia hispana. Se ha escudado en la defensa de una identidad
cubana, equiparada y amparada en la unidad nacional y la igualdad como
principios generadores de la integración racial.
En la Cuba de hoy no se habla de racismo, porque es un tema tabú en los
medios oficiales. No existen estadísticas diferenciadas sobre la
población afrodescendiente que permitan un análisis y comparación con
los hispanodescendientes. Así plantea una de la pocas investigaciones al
respecto, realizada por Pablo Rodríguez y Lázara Carrazana en 2004: "La
escasez de datos que toman en cuenta la variable del color de la piel
hace difícil la extracción de conclusiones con apoyo estadístico sobre
las condiciones cambiantes en que se encuentra la población no blanca en
el país".
La racialidad solo ha sido tratada en unas pocas revistas especializadas
del país, cuya trascendencia no sobrepasa los límites de estudiosos y
académicos. La carencia de análisis diferenciados y la pretensión de
ocultar una sociedad cada vez más estratificada, económica y
racialmente, resulta en un mayor desconocimiento de la situación de los
negros y mulatos cubanos y profundiza su marginalización.
Entre los objetivos primarios de este dossier, que se desarrollará
progresivamente a lo largo de las próximas semanas, está la presentación
de puntos de vista contrapuestos, la visión oficial y la de grupos de
activismo cívico, incluyendo a los opositores. En algunos casos, esto no
fue posible. En primer lugar, por el temor de personalidades y
estudiosos —insertados en instituciones oficiales o radicados
cómodamente en el exterior—, a expresarse en un medio como DIARIO DE
CUBA. O a reconocer abiertamente la existencia de una problemática
racial en la Isla, a tenor de que se respetarían todas las opiniones.
No obstante, este dossier presentará la realidad de los
afrodescendientes en Cuba desde una perspectiva plural. Tratará de
mostrar y contraponer los diversos puntos de vista, escrutando las
diversas aristas del tema, planteando y buscando soluciones para un
problema pendiente de resolver en una Cuba verdaderamente democrática.
Editoras: Maricel Nápoles, Yusimí Rodríguez López, Verónica Vega, María
Gutiérrez. Fotos: Waldo Regüeiferos Gutierrez.
Source: El racismo en Cuba: Presente y futuro | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1426589972_13441.html
MARICEL NÁPOLES | Santiago de Cuba | 17 Mar 2015 - 11:59 am.
Durante las próximas semanas, DIARIO DE CUBA presentará un dossier sobre
la situación de los afrodescendientes en la Isla.
Desde los inicios de la conquista española, en Cuba estuvo presente la
importación de negros como fuerza de trabajo esclava. Llegaron con los
conquistadores en las primeras carabelas y fueron los sustitutos
naturales de la población indígena, que desapareció con la insaciable
explotación colonizadora. Los africanos fueron masiva y cruelmente
raptados de sus tierras por la trata negrera en los siglos XVIII y XIX,
ante las necesidades de la economía de plantación. Fueron mayoría en las
luchas independentistas para finalmente ser considerados ciudadanos de
segunda durante la república y mantener el estatus de grupo vulnerable
durante la revolución.
La contribución afrodescendiente a la identidad y cultura nacional es
sustancial. Sin embargo, y a pesar de sus aportes, es todavía vista por
muchos eurodescendientes como "cosas de negros". El enmascaramiento del
racismo en la sociedad cubana actual es propiciado por una élite que ha
mantenido los patrones discriminatorios como parte de su cultura de
ascendencia hispana. Se ha escudado en la defensa de una identidad
cubana, equiparada y amparada en la unidad nacional y la igualdad como
principios generadores de la integración racial.
En la Cuba de hoy no se habla de racismo, porque es un tema tabú en los
medios oficiales. No existen estadísticas diferenciadas sobre la
población afrodescendiente que permitan un análisis y comparación con
los hispanodescendientes. Así plantea una de la pocas investigaciones al
respecto, realizada por Pablo Rodríguez y Lázara Carrazana en 2004: "La
escasez de datos que toman en cuenta la variable del color de la piel
hace difícil la extracción de conclusiones con apoyo estadístico sobre
las condiciones cambiantes en que se encuentra la población no blanca en
el país".
La racialidad solo ha sido tratada en unas pocas revistas especializadas
del país, cuya trascendencia no sobrepasa los límites de estudiosos y
académicos. La carencia de análisis diferenciados y la pretensión de
ocultar una sociedad cada vez más estratificada, económica y
racialmente, resulta en un mayor desconocimiento de la situación de los
negros y mulatos cubanos y profundiza su marginalización.
Entre los objetivos primarios de este dossier, que se desarrollará
progresivamente a lo largo de las próximas semanas, está la presentación
de puntos de vista contrapuestos, la visión oficial y la de grupos de
activismo cívico, incluyendo a los opositores. En algunos casos, esto no
fue posible. En primer lugar, por el temor de personalidades y
estudiosos —insertados en instituciones oficiales o radicados
cómodamente en el exterior—, a expresarse en un medio como DIARIO DE
CUBA. O a reconocer abiertamente la existencia de una problemática
racial en la Isla, a tenor de que se respetarían todas las opiniones.
No obstante, este dossier presentará la realidad de los
afrodescendientes en Cuba desde una perspectiva plural. Tratará de
mostrar y contraponer los diversos puntos de vista, escrutando las
diversas aristas del tema, planteando y buscando soluciones para un
problema pendiente de resolver en una Cuba verdaderamente democrática.
Editoras: Maricel Nápoles, Yusimí Rodríguez López, Verónica Vega, María
Gutiérrez. Fotos: Waldo Regüeiferos Gutierrez.
Source: El racismo en Cuba: Presente y futuro | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1426589972_13441.html
El color de la piel en las estadísticas cubanas
El color de la piel en las estadísticas cubanas
JORGE CALAFORRA | Varsovia | 18 Mar 2015 - 9:20 pm.
La falta de datos impide medir el alcance de las desigualdades que
produce el racismo.
Las estadísticas cubanas públicamente disponibles y que ofrezcan datos
tomando en cuenta el color de la piel, son prácticamente inexistentes.
Algunos de los datos que han sido presentados en censos anteriores, ya
no se publican. Intentos de obtener información en bibliotecas cubanas
han sido infructuosos, tanto por falta de información como por
restricciones al acceso a centros donde pudiera haber datos
relacionados. Por ejemplo, en 2009, la Oficina Nacional de Estadísticas
e Información (ONEI) emitió un paquete multimedia sobre demografía, pero
en algunos lugares "no se sabe dónde está" y en otros se ha exigido
autorización especial para verlos.
En la Biblioteca Nacional José Martí hay un solo libro que pudiera tener
alguna estadística: La población cubana por color de la piel, publicado
por la ONEI, pero no lo permiten ver ni en la sala de lectura.
La falsedad de la versión oficial
La falta de datos impide medir el verdadero alcance de las desigualdades
que produce el color de la piel, y de la situación desventajosa de
negros y mulatos/mestizos en Cuba. El censo de 1981 fue el último en el
cual se tomaron datos sobre población con descendencia china, la cual ha
prácticamente desaparecido. Por eso, en este artículo, no les tomaremos
en cuenta. Sin datos, la preparación de estrategias para mejorar la
situación de las personas negras es prácticamente imposible.
La ausencia de datos publicados y verificados sistemáticamente, donde se
incluya el color de la piel, demuestra la falsedad de la versión oficial
de que en estos últimos 50 años la situación de las personas negras ha
mejorado y de que la discriminación racial en Cuba se ha reducido.
Podemos tomar como ejemplo positivo la tasa de mortalidad infantil,
ampliamente divulgada como un índice que demuestra el éxito del gobierno
en este campo.
Coincido con lo planteado por Manuel Cuesta Morúa, durante el primer
Foro de Raza y Cubanidad, celebrado en La Habana, donde expresa que, en
primer lugar, hay en Cuba un racismo cultural. Hay otro racismo
discursivo, donde se dice que la nación es esto, y se está a favor o en
contra de esto, sin ningún tipo de matices; un discurso apoyado por las
armas.
Hay además un racismo socio-económico, donde los mestizos y negros se
empobrecieron más que el resto de la población al ser eliminada toda la
clase media y todos los oficios, dominados algunos de ellos por personas
negras en La Habana. Estos oficios permitieron que las desigualdades
existentes en los años 50, debido al color de la piel, se redujeran,
aunque existía un gran racismo y los negros y mestizos estaban entre los
sectores más pobres.
Mientras que en 1899 el analfabetismo era del 29,6% entre los blancos
extranjeros, el 53,4% entre los blancos nativos y el 72,1% entre las
personas negras, en 1953 era entre el 22,1% y el 22,4% para los tres grupos.
Otro racismo es el ideológico, donde se discrimina a todo aquel que no
esté completamente de acuerdo con la visión del Partido Comunista, que
se autodefine en el artículo 5 de la Constitución como superior a todo y
la vanguardia de todo lo demás.
Precariedad negra
La grave crisis económica que comenzó en 1990 puso al descubierto y
acentuó más las diferencias entre los niveles de vida entre la población
blanca y no blanca. Antes de la fecha, el salario entre todos los
sectores de la población mantenía un nivel más bien equitativo.
El acceso a la educación y a la salud para los sectores más pobres no se
produjo gracias al desarrollo del país, sino a subsidios y créditos
externos que nunca se llegaron a pagar. Al terminar la ayuda externa y
con la introducción de una segunda moneda que devaluaba el salario en un
2.500%, el acceso al CUC mejoró el nivel de vida de los trabajadores del
turismo, las empresas mixtas, los artistas y de las personas que reciben
remesas. Estos representan menos del 30% de la población y, en su gran
mayoría, son blancos.
No obstante, y dado el grado de envejecimiento de la población, en las
calles se ven muchos ancianos negros en condiciones bastante precarias.
Instamos no solo a que se investigue más sobre este tema, sino a que se
cree un programa urgente de ayuda a estas personas.
Revisamos en primer lugar los censos de población y viviendas. Vemos
cómo la población blanca aumentó desde un poco más de un millón de
habitantes en 1899 hasta 7.265 millones en 2002, y después disminuyó
hasta 7.158 millones en 2012.
Es curioso lo que pasa con los no blancos. En el censo de 1970 no se
analizaron datos relacionados con el color de la piel, con el pretexto
de que la discriminación racial en Cuba había terminado. Si vemos las
tendencias de crecimiento de la población de estos dos grupos, la
cantidad de negros comienza a disminuir en Cuba a partir de 1981. En
este año alcanzó un máximo de 1,16 millones de habitantes, mientras que
en 2012 había 1,04 millones de negros.
Quedará como incógnita si en 1970 se alcanzó el máximo de habitantes
negros en Cuba, o si el ritmo de crecimiento de la población negra
cambió tan drásticamente que obligó al gobierno a ocultar los datos, y
si este máximo se alcanzó en 1981.
El peso relativo de los blancos entre los censos de 1981 y 2012
disminuyó desde un 66,1% a un 64,1%. Los negros también disminuyeron
desde un 12 a un 9,2% y los mestizos aumentaron de un 21,9% a un 26,6%.
El ritmo de crecimiento de la población mestiza o mulata es mucho más
dinámico en el período 1981 a 2002, pero no sabemos cuándo comenzó dicha
tendencia.
La población blanca y mestiza urbana es mayoritariamente femenina a
partir de los 40 años de edad, y predominantemente masculina entre la
población negra, mientras que en áreas rurales predominantemente
masculina en todos los grupos de edades.
Natalidad, mortalidad y otras variables
Las estadísticas cubanas no ofrecen datos sobre el número de nacimientos
según el color de la piel. Si observamos el número de hijos por mujer al
final de su vida fértil, vemos que en 1981 este indicador era de 3,74 y
se ha ido reduciendo a 3,45 en 1987; 1,92 en 2009, y a 1,71 en 2013.
El censo de 1981 fue el último en el cual se ofrecieron datos sobre el
número de hijos por grupo de edades y color de la piel, donde vemos que
las mestizas alcanzaban 4,48 hijos por mujer, las negras 3,73 y las
blancas 3,45. Es sorprendente que la Encuesta Nacional de Fecundidad de
2009 no actualice estos datos.
Juan Carlos Albizu-Campos, en su trabajo Cuba. La muerte y el color,
presenta algunos datos de 2003. La tasa de mortalidad infantil entre la
población blanca era de 5,9 por mil nacidos, para los varones, y 4,8
para la población blanca; mientras que para la población no blanca, era
de 6,7 y 6,2, respectivamente.
También la tasa de nacidos con bajo peso en la población no blanca es
mayor que en la blanca. En 2003 era de 25,7 en los varones y 24,4 en las
hembras blancos, mientras para los no blancos era de 48,3 y 22,6,
respectivamente.
En este mismo trabajo se presentan datos sobre la mortalidad, según el
color de la piel. La población no blanca tiene mayores tasas de
mortalidad por mil habitantes, exceptuando la de 75 años y más.
La esperanza de vida es menor para la población no blanca. Según los
datos de Albizu-Campos, los hombres blancos viven, como promedio, 0,9
años más y las mujeres blancas 1,2 años más que los no blancos.
La Encuesta Nacional de Fecundidad de 2009 estima que una menor
proporción de población negra, que de blancos o mestizos, se declaró
casado o unido (56% vs 66% y 63%, respectivamente, en mujeres, y 54% vs
62% y 59%, respectivamente en hombres). En contraste, los divorcios y
separaciones fueron más frecuentes entre mujeres negras. Los hombres, en
general, se declaran más en soltería, también con mayor frecuencia los
de piel negra.
Considerando únicamente a los que están casados y unidos
consensualmente, esta última categoría es la más frecuente en todos los
grupos de color de la piel, pero aún mayormente elegida por la población
no blanca de cualquier sexo (negros y mestizos con cerca del 68%), en
tanto los blancos, hombres y mujeres, declaran más una formalización de
sus relaciones.
Emigración, sector privado y educación
La emigración externa es blanca en un 83,5%. El 12% es mestiza y el 4%
es negra. La población no blanca ha emigrado, por lo general, en fechas
más recientes y ocupa puestos de menor remuneración, por lo que envía
menos remesas a la Isla.
En 2002, solo el 2% de los campesinos privados y el 5% de los
cooperativistas, sectores de más altos ingresos, eran mestizos o negros.
Estudios de los años 90 también han demostrado una
sobre-representatividad de mestizos y negros en los sectores más pobres
y vulnerables de la población.
Los niveles de educación son similares para todos los colores de la
piel, pero, como sabemos, el ingreso en Cuba no está directamente
relacionado con el nivel de educación.
El porciento de personas con educación media oscila entre el 39,9% para
las mujeres blancas y el 45,4% para los varones mestizos; la educación
profesional entre el 4,08% para las hembras mestizas y el 5,74% para los
varones blancos; mientras que los niveles de educación superior oscilan
entre el 3,13% para las hembras mestizas y el 5,44% para los varones
blancos.
La migración interna es mayor en las provincias orientales. Presentamos
los datos del censo de 2012, relacionados con las corrientes netas de
migrantes interprovinciales absolutos o "de toda la vida".
Vemos al mismo tiempo en datos de la ONEI cómo el 46% de la inversión
total del país en los años 2007 a 2013 se realizó en La Habana, el 10%
en la provincia de Holguín, el 7% en Matanzas y el 5% en Santiago de Cuba.
Lia Añé Aguiloche, en su trabajo Contribución a los estudios de pobreza
en Cuba. Una caracterización de la capital, presenta datos sobre la
pobreza en La Habana.
Estructura de las familias, según color de la piel (%). Total de Hogares
del decil = 100
Hogar Hogar Hogar
Blanco Negro Mestizo
Decil 1 51.4 17.7 17.3
Decil 2 41.6 27.8 18.0
La Habana 58.7 15.7 12.4
Como se observa en el cuadro anterior, los deciles 1 y 2 están
compuestos principalmente por familias negras y mestizas. En contraste
con lo anterior, en los deciles 9 y 10 predominan las blancas.
El ingreso monetario per cápita mensual de las familias de los deciles 1
y 2, en el año que se tomó la muestra, fue alrededor de 60 pesos.
Educación superior
En su trabajo Características sociodemográficas de los jóvenes que
ingresaron a la Educación Superior en los cursos de 2003-2009, Niuva
Ávila Vargas, del Centro de Estudios Demográficos, presenta datos sobre
el número de jóvenes que, a pesar de llenar la boleta, no pudieron
acceder a estudios superiores.
En el curso 2003-2004, en pleno auge del programa Universidad para
Todos, como parte de la llamada "batalla de ideas", se le negó la
entrada a la universidad al 49% de los hombres negros y al 44% de las
mujeres negras que solicitaron el acceso. Y aún durante el curso
2009-2010 se le seguía negando el acceso a un tercio de los negros y a
una cuarta parte de las negras.
Conclusiones
La historia de la nación cubana contada en dos minutos es la mezcla de
angolanos, nigerianos, españoles, libaneses, franceses, chinos, rusos y
de otros países del este de Europa y haitianos, solo para mencionar los
más importantes.
La ausencia de datos disponibles públicamente, relacionados con el color
de la piel, es simplemente inaceptable en un país donde el concepto de
cubanidad está estrechamente vinculado a la convivencia, aporte e
integración de muchas nacionalidades y culturas; su mezcla y asimilación
de lo positivo de cada uno de ellas.
Instamos nuevamente a investigadores y periodistas, y a la Oficina
Nacional de Estadísticas e Información, a que den prioridad al tema de
las desigualdades socio-económicas relacionadas con el color de la piel,
para que estos datos permitan el progreso de la nación cubana en su
conjunto.
www.foresightcuba.com
* Gracias a Belén Martínez por su eficiente colaboración en este artículo.
Source: El color de la piel en las estadísticas cubanas | Diario de Cuba
- http://www.diariodecuba.com/cuba/1426710051_13475.html
JORGE CALAFORRA | Varsovia | 18 Mar 2015 - 9:20 pm.
La falta de datos impide medir el alcance de las desigualdades que
produce el racismo.
Las estadísticas cubanas públicamente disponibles y que ofrezcan datos
tomando en cuenta el color de la piel, son prácticamente inexistentes.
Algunos de los datos que han sido presentados en censos anteriores, ya
no se publican. Intentos de obtener información en bibliotecas cubanas
han sido infructuosos, tanto por falta de información como por
restricciones al acceso a centros donde pudiera haber datos
relacionados. Por ejemplo, en 2009, la Oficina Nacional de Estadísticas
e Información (ONEI) emitió un paquete multimedia sobre demografía, pero
en algunos lugares "no se sabe dónde está" y en otros se ha exigido
autorización especial para verlos.
En la Biblioteca Nacional José Martí hay un solo libro que pudiera tener
alguna estadística: La población cubana por color de la piel, publicado
por la ONEI, pero no lo permiten ver ni en la sala de lectura.
La falsedad de la versión oficial
La falta de datos impide medir el verdadero alcance de las desigualdades
que produce el color de la piel, y de la situación desventajosa de
negros y mulatos/mestizos en Cuba. El censo de 1981 fue el último en el
cual se tomaron datos sobre población con descendencia china, la cual ha
prácticamente desaparecido. Por eso, en este artículo, no les tomaremos
en cuenta. Sin datos, la preparación de estrategias para mejorar la
situación de las personas negras es prácticamente imposible.
La ausencia de datos publicados y verificados sistemáticamente, donde se
incluya el color de la piel, demuestra la falsedad de la versión oficial
de que en estos últimos 50 años la situación de las personas negras ha
mejorado y de que la discriminación racial en Cuba se ha reducido.
Podemos tomar como ejemplo positivo la tasa de mortalidad infantil,
ampliamente divulgada como un índice que demuestra el éxito del gobierno
en este campo.
Coincido con lo planteado por Manuel Cuesta Morúa, durante el primer
Foro de Raza y Cubanidad, celebrado en La Habana, donde expresa que, en
primer lugar, hay en Cuba un racismo cultural. Hay otro racismo
discursivo, donde se dice que la nación es esto, y se está a favor o en
contra de esto, sin ningún tipo de matices; un discurso apoyado por las
armas.
Hay además un racismo socio-económico, donde los mestizos y negros se
empobrecieron más que el resto de la población al ser eliminada toda la
clase media y todos los oficios, dominados algunos de ellos por personas
negras en La Habana. Estos oficios permitieron que las desigualdades
existentes en los años 50, debido al color de la piel, se redujeran,
aunque existía un gran racismo y los negros y mestizos estaban entre los
sectores más pobres.
Mientras que en 1899 el analfabetismo era del 29,6% entre los blancos
extranjeros, el 53,4% entre los blancos nativos y el 72,1% entre las
personas negras, en 1953 era entre el 22,1% y el 22,4% para los tres grupos.
Otro racismo es el ideológico, donde se discrimina a todo aquel que no
esté completamente de acuerdo con la visión del Partido Comunista, que
se autodefine en el artículo 5 de la Constitución como superior a todo y
la vanguardia de todo lo demás.
Precariedad negra
La grave crisis económica que comenzó en 1990 puso al descubierto y
acentuó más las diferencias entre los niveles de vida entre la población
blanca y no blanca. Antes de la fecha, el salario entre todos los
sectores de la población mantenía un nivel más bien equitativo.
El acceso a la educación y a la salud para los sectores más pobres no se
produjo gracias al desarrollo del país, sino a subsidios y créditos
externos que nunca se llegaron a pagar. Al terminar la ayuda externa y
con la introducción de una segunda moneda que devaluaba el salario en un
2.500%, el acceso al CUC mejoró el nivel de vida de los trabajadores del
turismo, las empresas mixtas, los artistas y de las personas que reciben
remesas. Estos representan menos del 30% de la población y, en su gran
mayoría, son blancos.
No obstante, y dado el grado de envejecimiento de la población, en las
calles se ven muchos ancianos negros en condiciones bastante precarias.
Instamos no solo a que se investigue más sobre este tema, sino a que se
cree un programa urgente de ayuda a estas personas.
Revisamos en primer lugar los censos de población y viviendas. Vemos
cómo la población blanca aumentó desde un poco más de un millón de
habitantes en 1899 hasta 7.265 millones en 2002, y después disminuyó
hasta 7.158 millones en 2012.
Es curioso lo que pasa con los no blancos. En el censo de 1970 no se
analizaron datos relacionados con el color de la piel, con el pretexto
de que la discriminación racial en Cuba había terminado. Si vemos las
tendencias de crecimiento de la población de estos dos grupos, la
cantidad de negros comienza a disminuir en Cuba a partir de 1981. En
este año alcanzó un máximo de 1,16 millones de habitantes, mientras que
en 2012 había 1,04 millones de negros.
Quedará como incógnita si en 1970 se alcanzó el máximo de habitantes
negros en Cuba, o si el ritmo de crecimiento de la población negra
cambió tan drásticamente que obligó al gobierno a ocultar los datos, y
si este máximo se alcanzó en 1981.
El peso relativo de los blancos entre los censos de 1981 y 2012
disminuyó desde un 66,1% a un 64,1%. Los negros también disminuyeron
desde un 12 a un 9,2% y los mestizos aumentaron de un 21,9% a un 26,6%.
El ritmo de crecimiento de la población mestiza o mulata es mucho más
dinámico en el período 1981 a 2002, pero no sabemos cuándo comenzó dicha
tendencia.
La población blanca y mestiza urbana es mayoritariamente femenina a
partir de los 40 años de edad, y predominantemente masculina entre la
población negra, mientras que en áreas rurales predominantemente
masculina en todos los grupos de edades.
Natalidad, mortalidad y otras variables
Las estadísticas cubanas no ofrecen datos sobre el número de nacimientos
según el color de la piel. Si observamos el número de hijos por mujer al
final de su vida fértil, vemos que en 1981 este indicador era de 3,74 y
se ha ido reduciendo a 3,45 en 1987; 1,92 en 2009, y a 1,71 en 2013.
El censo de 1981 fue el último en el cual se ofrecieron datos sobre el
número de hijos por grupo de edades y color de la piel, donde vemos que
las mestizas alcanzaban 4,48 hijos por mujer, las negras 3,73 y las
blancas 3,45. Es sorprendente que la Encuesta Nacional de Fecundidad de
2009 no actualice estos datos.
Juan Carlos Albizu-Campos, en su trabajo Cuba. La muerte y el color,
presenta algunos datos de 2003. La tasa de mortalidad infantil entre la
población blanca era de 5,9 por mil nacidos, para los varones, y 4,8
para la población blanca; mientras que para la población no blanca, era
de 6,7 y 6,2, respectivamente.
También la tasa de nacidos con bajo peso en la población no blanca es
mayor que en la blanca. En 2003 era de 25,7 en los varones y 24,4 en las
hembras blancos, mientras para los no blancos era de 48,3 y 22,6,
respectivamente.
En este mismo trabajo se presentan datos sobre la mortalidad, según el
color de la piel. La población no blanca tiene mayores tasas de
mortalidad por mil habitantes, exceptuando la de 75 años y más.
La esperanza de vida es menor para la población no blanca. Según los
datos de Albizu-Campos, los hombres blancos viven, como promedio, 0,9
años más y las mujeres blancas 1,2 años más que los no blancos.
La Encuesta Nacional de Fecundidad de 2009 estima que una menor
proporción de población negra, que de blancos o mestizos, se declaró
casado o unido (56% vs 66% y 63%, respectivamente, en mujeres, y 54% vs
62% y 59%, respectivamente en hombres). En contraste, los divorcios y
separaciones fueron más frecuentes entre mujeres negras. Los hombres, en
general, se declaran más en soltería, también con mayor frecuencia los
de piel negra.
Considerando únicamente a los que están casados y unidos
consensualmente, esta última categoría es la más frecuente en todos los
grupos de color de la piel, pero aún mayormente elegida por la población
no blanca de cualquier sexo (negros y mestizos con cerca del 68%), en
tanto los blancos, hombres y mujeres, declaran más una formalización de
sus relaciones.
Emigración, sector privado y educación
La emigración externa es blanca en un 83,5%. El 12% es mestiza y el 4%
es negra. La población no blanca ha emigrado, por lo general, en fechas
más recientes y ocupa puestos de menor remuneración, por lo que envía
menos remesas a la Isla.
En 2002, solo el 2% de los campesinos privados y el 5% de los
cooperativistas, sectores de más altos ingresos, eran mestizos o negros.
Estudios de los años 90 también han demostrado una
sobre-representatividad de mestizos y negros en los sectores más pobres
y vulnerables de la población.
Los niveles de educación son similares para todos los colores de la
piel, pero, como sabemos, el ingreso en Cuba no está directamente
relacionado con el nivel de educación.
El porciento de personas con educación media oscila entre el 39,9% para
las mujeres blancas y el 45,4% para los varones mestizos; la educación
profesional entre el 4,08% para las hembras mestizas y el 5,74% para los
varones blancos; mientras que los niveles de educación superior oscilan
entre el 3,13% para las hembras mestizas y el 5,44% para los varones
blancos.
La migración interna es mayor en las provincias orientales. Presentamos
los datos del censo de 2012, relacionados con las corrientes netas de
migrantes interprovinciales absolutos o "de toda la vida".
Vemos al mismo tiempo en datos de la ONEI cómo el 46% de la inversión
total del país en los años 2007 a 2013 se realizó en La Habana, el 10%
en la provincia de Holguín, el 7% en Matanzas y el 5% en Santiago de Cuba.
Lia Añé Aguiloche, en su trabajo Contribución a los estudios de pobreza
en Cuba. Una caracterización de la capital, presenta datos sobre la
pobreza en La Habana.
Estructura de las familias, según color de la piel (%). Total de Hogares
del decil = 100
Hogar Hogar Hogar
Blanco Negro Mestizo
Decil 1 51.4 17.7 17.3
Decil 2 41.6 27.8 18.0
La Habana 58.7 15.7 12.4
Como se observa en el cuadro anterior, los deciles 1 y 2 están
compuestos principalmente por familias negras y mestizas. En contraste
con lo anterior, en los deciles 9 y 10 predominan las blancas.
El ingreso monetario per cápita mensual de las familias de los deciles 1
y 2, en el año que se tomó la muestra, fue alrededor de 60 pesos.
Educación superior
En su trabajo Características sociodemográficas de los jóvenes que
ingresaron a la Educación Superior en los cursos de 2003-2009, Niuva
Ávila Vargas, del Centro de Estudios Demográficos, presenta datos sobre
el número de jóvenes que, a pesar de llenar la boleta, no pudieron
acceder a estudios superiores.
En el curso 2003-2004, en pleno auge del programa Universidad para
Todos, como parte de la llamada "batalla de ideas", se le negó la
entrada a la universidad al 49% de los hombres negros y al 44% de las
mujeres negras que solicitaron el acceso. Y aún durante el curso
2009-2010 se le seguía negando el acceso a un tercio de los negros y a
una cuarta parte de las negras.
Conclusiones
La historia de la nación cubana contada en dos minutos es la mezcla de
angolanos, nigerianos, españoles, libaneses, franceses, chinos, rusos y
de otros países del este de Europa y haitianos, solo para mencionar los
más importantes.
La ausencia de datos disponibles públicamente, relacionados con el color
de la piel, es simplemente inaceptable en un país donde el concepto de
cubanidad está estrechamente vinculado a la convivencia, aporte e
integración de muchas nacionalidades y culturas; su mezcla y asimilación
de lo positivo de cada uno de ellas.
Instamos nuevamente a investigadores y periodistas, y a la Oficina
Nacional de Estadísticas e Información, a que den prioridad al tema de
las desigualdades socio-económicas relacionadas con el color de la piel,
para que estos datos permitan el progreso de la nación cubana en su
conjunto.
www.foresightcuba.com
* Gracias a Belén Martínez por su eficiente colaboración en este artículo.
Source: El color de la piel en las estadísticas cubanas | Diario de Cuba
- http://www.diariodecuba.com/cuba/1426710051_13475.html
En Cuba existe una ideología del blanqueamiento
«En Cuba existe una ideología del blanqueamiento»
YUSIMÍ RODRÍGUEZ LÓPEZ | La Habana | 31 Mar 2015 - 4:32 am.
Juan Antonio Madrazo Luna, coordinador nacional del Comité Ciudadanos
por la Integración Racial, analiza el racismo a través de la historia de
Cuba y propone medidas para combatirlo.
Durante los días 10, 11 y 12 de diciembre de 2014, asistí al IV Foro
Raza y Cubanidad, convocado por el Comité Ciudadanos por la Integración
Racial (CIR). El evento abordó importantes temas relacionados con el
racismo, la situación de los afrodescendientes cubanos en el pasado y el
presente, así como los retos que se plantean para toda la población con
las reformas económicas, y particularmente para este grupo,
históricamente desfavorecido.
Menos de un mes más tarde, he buscado a Juan Antonio Madrazo Luna,
coordinador nacional del CIR, activista y periodista independiente, para
continuar conversando sobre la siempre polémica y nunca resuelta
cuestión racial en Cuba.
¿Cuál ha sido su experiencia personal con el racismo?
Hace dos años entré al mercado de Carlos III, casi no había clientes y
los empleados estaban relajados. Una de ellos, joven, blanca, le dijo a
otro trabajador: "Alerta, acaba de caerle una mosca a la leche". Me
enfadé y pedí ver al administrador, pero todo quedó en una discusión, no
hubo procedimiento. No existen mecanismos preventivos contra el racismo
en Cuba.
Además, he sufrido el constante asedio policial en lugares turísticos.
Una vez, estaba en el Parque Central con dos amigos blancos cubanos, y
una noruega se acercó a preguntarnos algo. Conversamos con ella un
momento y se retiró. Cinco minutos después vinieron policías y me
pidieron identificación. Cuando mis amigos fueron a mostrar las suyas,
les dijeron: "ustedes, no; él (yo)". He entrado a boutiques como la del
Hotel Comodoro, y las empleadas blancas me han ignorado, pero minutos
antes, han entrado clientes blancos cubanos a los que han preguntado muy
amablemente: "¿En qué puedo ayudarle, en qué puedo servirle?". Cuando he
pedido que me muestren una pieza de ropa, me han respondido: "Eso es muy
caro", como asumiendo que los negros no podemos pagar determinados
artículos.
También en la comunidad empresarial, como gerente comercial y
administrativo durante mi etapa laboral, tuve una legión de
administradores subordinados a mí que privadamente comentaban su
desagrado al ser dirigidos por un negro. Eran cuadros de dirección de
cuya "integridad revolucionaria" y confiabilidad como militantes del
Partido nadie dudaría. En Cuba se puede ser militante del Partido y
racista; disidente y racista. Es algo que forma parte de nuestra
intimidad. Otra experiencia puede ser estereotiparme como músico o
deportista, más recientemente se va incorporando la etiqueta de
religioso. Me ha sucedido en la terminal 2 del Aeropuerto José Martí,
vía Habana-Miami, y en algunas cadenas de mercado en Miami al
identificarme como cubano. Cuando en ambas orillas respondo que ni
músico, ni deportista ni religioso, y afirmo negro y disidente, negro y
político, la gente me mira asustada.
En los últimos años se han extendido, entre activistas y estudiosos del
tema racial en Cuba, los términos afrodescendiente y afrocubano para
englobar a negros y mestizos cubanos. Los escuché en el Foro Raza y
Cubanidad, convocado por el CIR. ¿No ve en esos términos el peligro de
fragmentar al pueblo de Cuba?
Los veo como íconos de autoestima. En Cuba existe una ideología del
blanqueamiento y por eso los términos son poco aceptados en nuestra
sociedad, incluso entre personas negras.
No escucho a los blancos cubanos definirse como hispanodescendientes o
francodescendientes, sino como cubanos, simplemente…
Ahora, con la llamada "Ley de nietos", o los llamados españoles sin
España, muchos marcan la diferencia. El rechazo a los términos
"afrodescendiente o afrocubano" se debe a la vergüenza de la negritud.
Muchos tienen la marca de África en la piel y les avergüenza. El racismo
está también en la ideología del mestizaje, como mecanismo de defensa
para silenciar las tensiones raciales en el discurso político. Por
ejemplo, cuando se usa la frase de José Martí: "Cubano es más que
blanco, más que negro, más que mulato", la filosofía del color cubano
propuesta por el poeta Nicolás Guillen, o se apela a la transculturación
propuesta por Fernando Ortiz, son maneras de silenciar y omitir el tema.
El término afrodescendiente se convirtió en una identidad política a
partir de un par de eventos tan importantes como el Congreso Mundial
contra el Racismo, celebrado en Durban, Sudáfrica, en 2001, y la
Conferencia de Santiago de Chile, pues fue negociado por las redes
transnacionales de América Latina y adoptado como categoría de identidad
por la ONU e instituciones globales como el Banco Mundial.
En las nuevas generaciones, muchos lo están asumiendo, principalmente
los involucrados en la estética de los movimientos underground de la
cultura urbana y el hip hop, artistas plásticos y activistas de los
derechos humanos. Muchos que en Cuba pasaban por mulatos y se
identificaban como blancos, al vivir en Europa han redescubierto su
afrodescendencia y la han asumido. Pero en Cuba muchos lo rechazan,
incluso dentro de la llamada Comisión Aponte, de la Unión Nacional de
Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). El término es una identidad
política, pero también un mecanismo de autoestima. La intención no es
fragmentar ni dividir. Pero sentirse afrodescendiente también es la
voluntad de tener una conexión horizontal con el Atlántico negro, con
nuestra diáspora.
A través de la historia, la población afrodescendiente de Cuba ha sido
la más explotada, relegada y desfavorecida, desde la llegada de nuestros
ancestros esclavizados, durante el período colonial y en la República.
Esto lo heredó el llamado Gobierno revolucionario en 1959. ¿Qué
responsabilidad puede achacársele al Gobierno cubano por el racismo en
Cuba, si este ha existido a lo largo de nuestra historia? ¿Es justo
considerar racista a este gobierno?
Gracias a la reforma migratoria he tenido oportunidad de viajar y
comparar la sociedad cubana que, en términos raciales, se parece mucho a
la colombiana y a la brasileña, donde no hay una democracia racial. El
racismo que en Cuba hoy asume nuevas máscaras y lenguajes, nos marca
desde la época de Cecilia Valdés. Aquí el síndrome de Cecilia Valdés
está muy enquistado. La ideología del blanqueamiento no ha desaparecido.
La llamada revolución cubana la heredó y la ha reciclado a través de su
narrativa oficial. Muchos negros y mestizos cubanos fueron favorecidos a
partir de 1959, pero fue erróneo afirmar en 1962 que el racismo había
sido abolido por decreto. Personas como Juan René Betancourt propusieron
al Gobierno cubano una especie de política de acción afirmativa para los
afrocubanos, porque los puntos de partida de estos respecto a los
cubanos blancos no eran los mismos, debido a la desventaja histórica.
Con la revolución, desaparecieron las sociedades de negros y mulatos,
que aunque eran un mecanismo de segregación, e incluso durante la
colonia el gobierno creó las sociedades de españoles de color para
silenciar las voces independentistas, en algún momento jugaron un papel
importante en el empoderamiento de los afrodescendientes, en lo cívico y
lo educacional.
Sin embargo, la revolución no eliminó las sociedades españolas y las
chinas. Quedaron dos caribeñas, pero las de negros y mulatos fueron
eliminadas; incluso las maceístas, en las zonas centrales del país,
donde hay más racismo. Muchos intelectuales y embajadores negros,
considerados parte de un black power cubano, fueron condenados al
ostracismo. Hablar sobre la racialidad atentaba contra la unidad
nacional. Aún hoy, muchos dentro de la llamada ortodoxia revolucionaria
estimulan eso, por lo que el tema aún no forma parte de una agenda
pública. Así piensan incluso algunos dentro de la llamada Comisión Aponte.
El racismo nunca desapareció, simplemente se enquistó en el discurso
privado. No dejo de visitar una obra monumental de la literatura cubana
que es Cecilia Valdés; ahí hay todo un racismo lingüístico que permanece
en el siglo XXI. Mientras el gobierno revolucionario libraba batallas
internacionalistas, según ellos en nombre de la lucha contra el racismo,
aquí se encarcelaba a intelectuales como Carlos Moore, hombre de
izquierda que en su momento aplaudió la revolución cubana, como lo hizo
Walterio Carbonell hasta sus últimos días, pero muchos fueron
condenados. Juan René Betancourt fue desterrado a Argentina. Moore se
asiló en la Embajada de Guinea, es el único cubano que se ha asilado en
una embajada africana. Muchos intelectuales negros, como Juan Benemelis,
director del Departamento de África del Departamento de Relaciones
Exteriores, fueron condenados al ostracismo. Más adelante, el Partido
dinamitó Ediciones el Puente; entre quienes la dirigían había negros y
homosexuales, pero también intelectuales blancos comprometidos con la
lucha contra la discriminación.
No ha habido voluntad política para eliminar el racismo. Ahora, cuando
se preparan nuevos escenarios para la sociedad cubana, es más necesario
que nunca incluir el tema en una agenda pública. Desde la sociedad civil
y la intelectualidad se está exigiendo un debate. En 2012, unos treinta
artistas jóvenes afrodescendientes intentaron realizar una exposición
titulada Siclemia, en el Centro de Desarrollo de las Artes visuales, que
buscaba dialogar con las dos exposiciones Queloide, hechas antes, y
reflexionar sobre el tema racial. Aparecieron muchas trabas que lo
impidieron. Es una muestra del desprecio del gobierno hacia la
diversidad racial del país. Defiendo esta idea; además existen
instituciones racistas, como el Instituto Cubano de Radio y Televisión
(ICRT), el Ministerio de Inversión Extranjera, la Oficina del
Historiador de la Ciudad. Aquí, hemos hecho un mapeo del personal
laboral y hemos conversado con quienes trabajan como custodios, entre
otros. Casi todos son afrodescendientes, pero cuando ves sus currículos,
muchos son economistas, o hablan varios idiomas. Ninguno trabaja en la
Agencia San Cristóbal o en el departamento de restauración.
Para que veas que también hay racismo en la publicidad: En la Avenida
Boyeros, hay un cartel de la Asociación Nacional de Comunicadores de
Cuba*, sobre el ruido ambiental. Quienes producen bulla y escándalo, en
el cartel, son negros. Eso alimenta los estereotipos y los prejuicios
contra la población negra. Somos una sociedad racista, sin mecanismos
preventivos desde la Educación y los Medios para combatir el racismo.
Días atrás, la actriz Yuliet Cruz estaba invitada al programa Mediodía
en TV. El conductor le preguntó sobre su participación en la película
Conducta. Ella contó que Daranas le había propuesto el personaje de la
madre de Chala y ella leyó el guión. Luego le dijo que para aceptar el
rol, debía ver al niño porque si era más oscuro… Ahí el conductor la
cortó. En países como Brasil, que ha avanzado en el tema del racismo con
las políticas afirmativas, o en Europa, Estados Unidos, eso habría
generado una protesta. Aquí no sucede nada. Plataformas como el ARAAC
(Articulación Regional para América Latina y el Caribe), donde hay
personas que admiro, o la Cofradía de la Negritud, ven estas cosas y no
actúan. Creo que a la vanguardia del tema de los medios está el blog
Negra Cubana Tenía que Ser, de Sandra Álvarez. Sobre todo está
visibilizando la historia de la mujer negra, que es siempre la más
sufrida en el tema del racismo, no solo por parte de los grupos
dominantes o los blancos, sino por los propios hombres negros. Otra
narrativa que está estimulando el racismo es la del reguetón.
Usted mencionaba a Carlos Moore. Casualmente, durante la Primera Jornada
Cubana contra el Racismo, convocada por el ARAAC, se mencionó una cita
suya: "Aunque soy crítico del problema racial, pienso que en la
revolución, el negro ha avanzado más que en toda la República".
Coincido totalmente. Aunque muchos dentro del ARAAC y de la llamada
Comisión Aponte nos han acusado de pertenecer a la "afroderecha" y de
ser anexionistas, cuando siempre hemos condenado el embargo desde una
posición socialdemócrata. Conozco muchas familias negras que
aprovecharon las oportunidades brindadas por la revolución y se hicieron
profesionales. Sin embargo, esa no es la representación que hace el cine
cubano de las personas negras.
Aunque es cierto que en un principio la revolución benefició a muchas
personas negras, en la actualidad, las oportunidades se reducen. Cuando
vemos los trabajos que desempeñan como cuentapropistas, siguen siendo
carretilleros, limpiabotas, figuras coloniales. En los anuncios de
Revolico.com, muchos de estos nuevos ricos que buscan empleados para sus
negocios y restaurantes, aclaran que los quieren blancos. Te decía que
muchos negros con títulos y dominio de idiomas trabajan como custodios.
Pero cuando se han hecho auditorias del gobierno en tiendas recaudadoras
de divisas y el sector de hotelería, quienes han comprado títulos son,
en su mayoría, personas blancas.
¿Qué puede o debe hacer nuestro gobierno para contribuir a eliminar el
racismo?
En los últimos años, el gobierno cubano ha admitido en la arena
internacional la existencia del racismo en Cuba, y se ha incorporado a
mecanismos internacionales que tratan de prevenir la discriminación
racial. Esta lucha no es parte de una agenda impuesta por los EEUU, sino
de una agenda global, como también lo es el empoderamiento de la
comunidad LGBTI; ambas categorías son enclaves fundamentales en la
frontera de los derechos humanos. No solo hay racismo en América Latina,
sino en Europa, donde además está resurgiendo el odio contra los judíos
y la población islámica.
En Colombia, una sociedad completamente racista, existen los mecanismos
de empoderamiento. Hay un ministerio para atender estos asuntos
públicamente. Hace un par de años, el gobierno cubano afirmó haber
nombrado un vicepresidente para atender esta esfera; hasta ahora se
desconoce quién es. En la conferencia del Partido, también estaba en la
agenda, pero nunca salió a la luz pública.
La educación y los medios de comunicación deben jugar un papel
fundamental en atacar las bases logísticas del racismo. Fortalecer la
autoestima y la dignidad humana. Los prejuicios están muy vivos en las
relaciones horizontales entre alumnos y en las relaciones verticales
entre alumnos y profesores. Claro, los profesores tampoco están
capacitados para solucionar conflictos para comunicarse con las
dinámicas de las desigualdades; no tienen a la mano las herramientas,
pues la pedagogía antirracista brilla por su ausencia.
Durante años se ha alimentado la idea de que son los negros los que
mantienen el régimen…
Muchos creímos en plataformas como Color Cubano, que en su momento jugó
un papel importante, pero fue desmantelada. Pienso que debe haber una
voluntad política del gobierno para incluir el tema en su agenda y que
debe existir un debate público que puede hacerse a través de los medios.
Es un tema que inquieta a muchos, no solo a personas negras. Se debe dar
mayor autonomía a plataformas como el ARAAC y la Cofradía de la
Negritud, cuyos radios de acción se limitan. Hay muchos activistas, como
Tomás Fernández Robaina y Roberto Zurbano, Gisela Arandia, Sandra
Álvarez y los propios raperos, con ganas de trabajar.
El movimiento de hip hop fue de los pioneros en visibilizar la
problemática racial e intentar empoderar la autoestima de los negros,
pero también fue dinamitado. Se debe revisar la narrativa oficial que se
nos ha brindado. Hay que incorporar a muchos héroes negros de nuestra
historia. La única referencia que tiene mi sobrina es Antonio Maceo, a
quien pintan como un machetero. En la revista Zunzún, destinada a los
pioneros, la imagen de Maceo aparece cada vez más blanqueada. En 2013
estuve en Miami invitado a una conferencia en la Casa Bacardí; al final,
alguien me preguntó si había visto la foto de Maceo. Cuando me lo
mostraron, era un Maceo trigueño casi rubio. Eso es parte del racismo de
ese barrio cubano ultramarino que es Miami. No hubo manifestación de
racismo hacia mi persona, pero apenas vi negros en Miami, casi siempre
en los barrios más pobres. En los mercados, la gente me miraba cómo
diciéndome que aquel no era mi lugar. Unas empleadas cubanas me hablaron
en inglés tomándome por afronorteamericano. Me dijeron que allí no se
ven negros. Cubanos que llevan mucho tiempo allá me explicaron que,
aunque el panorama político ha cambiado mucho tras el fallecimiento de
Jorge Mas Canosa, continúa el racismo, estancado desde 1959.
El racismo está entonces presente tanto en el llamado gobierno
revolucionario como en el exilio…
Cuba es una sociedad racista. Aquel barrio ultramarino pertenece a Cuba,
pero también te encuentras a muchos blancos cubanos en esa comunidad
transnacional de cualquier clase social que se sensibilizan con el tema.
Eventos migratorios como el Mariel y la Crisis de los Balseros fueron un
espejo para recordarle a la ciudad de Miami que Cuba también es negra.
Para que veas a dónde llega el racismo de parte de la comunidad de
Miami: cuando El Nuevo Herald publica una noticia sobre un acto de
repudio, un desfile del 1 de mayo, o una concentración en la llamada
Tribuna Antiimperialista, las fotos siempre muestran a los negros y
negras cubanas dando golpes en el acto de repudio o participando en las
concentraciones. Aunque participan negros y blancos, las fotos siempre
muestran a los negros. Durante años se ha alimentado la idea racista de
que son los negros los que mantienen el régimen. Eso es en realidad un
mecanismo de dominación que también empleó el gobierno colonial cuando
creó, no solo los casinos para españoles de color, sino las milicias de
pardos y morenos. El Estado cubano lo ha reciclado.
"Cuba es un país donde lo difícil no es ser hombre, lo difícil es ser
negro", reza una canción del cantautor Frank Delgado, pues el racismo
antinegro y los estereotipos pesan muchísimo. Por supuesto, no podemos
pasar por alto otras etiquetas racistas como palestinos, blanco sucio,
calcañal de indígena, piolo, petrolera, negrones, que están muy bien
acomodados en el discurso privado y en el público. También otras
identidades foráneas como los eslavos, estudiantes africanos y
latinoamericanos han experimentado el racismo cubano. Las mujeres
eslavas, y después las europeas occidentales, le enseñaron a los cubanos
que lo negro también es bello. Siempre vemos el racismo en una sola
dirección, pero muchas personas blancas han sido víctimas del racismo,
pues por solo tener una amistad con una persona negra se le etiqueta
como "blanco sucio" o de orilla. El racismo nuestro está relacionado con
intimidad, proximidad. Somos un país en el cual a través de la máscara
del cariño no dejan de recordarte todo el tiempo que eres negro. Cuba
necesita de su propio proceso de reparación de víctimas en todos los
sentidos.
Cuando se discutía la propuesta de declaración final, durante el último
Foro Raza y Cubanidad, alguien apuntaba que debía quedar claro que el
trabajo de la sociedad civil no es llenar los huecos que deja el
gobierno en su gestión. ¿Qué está haciendo la sociedad civil cubana para
combatir el racismo?
Lo hacemos a través del Proyecto Animando Sonrisas, que realizamos hace
cuatro años en comunidades pobres con mayoría de población
afrodescendiente; estas comunidades no existen solo en La Habana, sino
en el centro y el oriente del país. Trabajamos con niños marcados por la
desigualdad. Cooperamos con el material escolar a partir de donaciones
que recibimos, no solo de amigos en los EEUU, sino en países
latinoamericanos. Ayudamos a levantar la autoestima de estos niños.
Somos bien recibidos; se nos ha acercado la coordinadora de los CDR
(Comités de Defensa de la Revolución) con conocimiento de quiénes somos;
pero sabe que no vamos a hablar de política ni a manifestarnos contra el
gobierno, así se informa a los habitantes de la localidad. Pero pienso
que debemos sacar el debate a la calle, no quedarnos en los foros, sino
aterrizar más en nuestras comunidades. Debemos ampliar nuestra base
ciudadana a partir de proyectos como Consenso Constitucional, llegar al
ciudadano de a pie, y ahora mismo tenemos una gran oportunidad con el
llamado Decenio de los Afrodescendientes, lanzado por Naciones Unidas.
Ha usado varias veces el término "empoderamiento" y también lo escuché
durante el Foro Raza y Cubanidad. Me preocupa, cuando se habla del
empoderamiento de los afrodescendientes, el peligro de excluir a los
cubanos blancos o no afrodescendientes, también pobres y en desventaja
social…
Estoy de acuerdo. Para nosotros también cuentan los blancos
extremadamente pobres que son muchísimos en este país. Aunque
consideramos que las personas blancas pueden tener más oportunidades por
su imagen, ya que vivimos en una sociedad donde prima la ideología del
blanqueamiento. Conozco comunidades en la Sierra Maestra, Baracoa, el
Escambray y el Cotorro, en La Habana, donde la mayoría es blanca y
extremadamente pobre. Hemos comenzado por nuestra propia comunidad,
porque, de no hacerlo, quién lo hará por nosotros; pero no estamos de
espaldas a esa realidad. Como sociedad civil, nuestra política es la
inclusión.
¿El CIR está integrado solo por personas negras?
También por personas blancas. Dentro de la llamada oposición o sociedad
civil he tenido fuertes discusiones porque algunos nos ven como una
especie de black power cubano o algo parecido al Partido Independiente
de Color (PIC). En esto funciona la tecnología del miedo al negro. En
Santiago de Cuba, alguien intentó vendernos esa idea de una especie de
refundación del Partido Independiente de Color y dijimos que no vamos en
esa dirección. Para nosotros es importante que en nuestra organización
militen tanto personas blancas como negras, comprometidas en la lucha
contra el racismo. Dentro de la oposición, para restarnos membresía, se
ha orquestado la campaña de que nuestra mentalidad es la del Partido
Independiente de Color o la de los afronorteamericanos. No es cierto.
Estamos abiertos a todo el mundo. Incluso, planteábamos en el evento que
uno de nuestros retos es incorporar a más mujeres. Ellas son las más
sufridas con el racismo.
Me llama la atención que resalte que la filosofía del CIR no es la del
Partido Independiente de Color. ¿Cuál es su valoración de ese partido?
Fue el más progresista de su época. Muchas de sus demandas están aún
vigentes. En mi primera visita a EEUU pude visitar el Departamento de
Estado y vi la graduación de los diplomáticos para el servicio exterior
norteamericano. De los cincuenta y tantos que pudimos contar, treinta y
tantos eran afronorteamericanos. Luego vi a varios afronorteamericanos
con poder de decisión en determinadas esferas en el Departamento. Dos
meses después de regresar a Cuba, había una graduación de diplomáticos.
Los vi en el Monumento a José Martí, 35 o 40. El más oscuro era como tú
(negro de piel clara). Revisité la foto de la graduación del año previo,
publicada en Granma, y ninguno era afrodescendiente. Esa fue una demanda
del PIC, la presencia de afrodescendientes en el servicio diplomático.
También lo fue de intelectuales como Juan Benemelis, de Carlos Moore,
que en su momento integró este servicio, y de personas que en los años
sesenta abrazaron la idea del empoderamiento de la población negra, y
fueron condenados al ostracismo. Abrazamos muchas de las ideas del PIC,
pero sería un error que el CIR fuese una organización solo de personas
negras. Debemos hacer un trabajo de concientización para que más
personas blancas se incorporen.
En su comparación de nuestra sociedad con la norteamericana, parece
haber ventaja para esta última, teniendo en cuenta lo que ha dicho sobre
la presencia de afrodescendientes en el cuerpo diplomático. ¿Hasta qué
punto es así, teniendo en cuenta los últimos acontecimientos ocurridos
allí, donde policías blancos han matado, impunemente, a afronorteamericanos?
Estados Unidos es una sociedad muy racista, muy lejos de ser una
sociedad postracial. Allí pude ver que hay una nueva forma del Jim Crow.
El fundamentalismo religioso de la llamada extrema derecha cristiana y
movimientos como el Tea Party contribuyen mucho al racismo. Mientras el
gobierno decretó un día oficial para Martin Luther King, en muchos
estados del Sur no se conmemora. El racismo allí no es solo hacia los
negros, sino hacia la comunidad latina. Da miedo ver a las milicias de
supremacía blanca entrenando a la vista de todos. En internet, una foto
donde aparecen los miembros del Ku Klux Klan a caballo, ayudando a los
policías a reprimir los disturbios de afronorteamericanos por los
asesinatos en Ferguson. Pero la democracia permite todas esas cosas.
Estamos muy conscientes del racismo de EEUU, aunque te encuentras a
personas de la sociedad civil o a cubanos que viven allí y afirman que
no hay racismo.
Teniendo en cuenta el panorama que ha descrito, ¿queremos que llegue la
democracia a Cuba, asumiendo que Estados Unidos es un país democrático?
No es solo en Estados Unidos. También en países democráticos europeos
donde los campañas contra los judíos, los negros, y ahora mismo, contra
los musulmanes, son legales. Pero eso no puede ser pretexto para que no
llegue la democracia a Cuba. Personalmente pienso que la democracia
debe tener ciertos límites; no se debe permitir nada que promueva la
cultura del odio contra ningún grupo ni etnia. La cultura del odio pone
en peligro la democracia.
También durante el último Foro Raza y Cubanidad se contrastó el hecho de
que en EEUU los afrodescendientes protestan ante los sucesos, y exigen
derechos, a diferencia de los afrocubanos. ¿Por qué cree que sucede
esto? ¿No será que los afrocubanos no se sienten realmente
discriminados, ni con exigencias que hacerle al gobierno?
Primero, en la sociedad norteamericana hay un Estado de Derecho. Las
organizaciones tienen autonomía y están registradas legalmente, tienen
acceso a los medios, a diferencia de Cuba. Nosotros desarrollamos
nuestro trabajo en un escenario hostil. Durante las dos primeras
ediciones del Foro, la Seguridad del Estado montaba grandes operativos.
Permitían la inauguración, pero no el desarrollo del evento. Había
extranjeros que venían a participar como ponentes: a uno le impidieron
entrar al país, a otro lo expulsaron, a otro lo declararon persona no
grata. No sucede ahora. Han cambiado algunas cosas.
Un 21 de marzo, 2009 o 2010, Gisela Arandia, de la Plataforma Color
Cubano, nos había invitado a un evento en la Sala Villena. Se iban a
analizar las palabras de Fidel Castro sobre el tema racial en 1959. La
Seguridad del Estado montó un operativo dentro de la propia UNEAC, no se
dirigieron a nosotros, pero a ella le dijeron que no podíamos entrar, y
ella nos lo transmitió. Así sucedió también en la revista Temas. Durante
mucho tiempo fuimos y no pedíamos la palabra para que no se interpretara
como una provocación. Pero llegó el momento en que se montaban
operativos para impedirnos entrar; tampoco se hablaba directamente con
nosotros. Los animadores de la revista eran los encargados de decírnoslo.
Sin embargo, el pueblo cubano en su momento enfrentó a la metrópoli
española, a las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista. Las
personas exigían sus derechos en las calles…
Somos también una sociedad de nicho. Para los más desfavorecidos es más
fácil participar de un hecho delictivo que reaccionar pacíficamente con
las acciones que proponemos nosotros. Sienten miedo al oír términos como
derechos humanos, sociedad civil, que durante mucho tiempo han sido
satanizados por el gobierno. Ellos han empezado a hablar de sociedad
civil en los últimos años, pero con el apellido de socialista. La
revista Isla ha sido un puente con la comunidad, particularmente con el
movimiento de Hip Hop, los rastafari, las llamadas tribus urbanas. Pero
las personas aún sienten reservas, no nos saludan en la calle. Sucede
también con nuestros amigos intelectuales, a quienes respeto.
¿Cómo es su relación con sus vecinos?
De respeto, aunque para ellos, soy el enemigo. Por ejemplo, si viene un
diplomático o cualquier extranjero, lo marcan. Nunca he usado la
política como camisa de fuerza para imponerme, no doy peroratas, ni les
he dado El Nuevo Herald. Más allá de mis vecinos he recibido muchísima
solidaridad de personas que trabajan en el entorno y me han avisado
cuando alguien me ha estado siguiendo. Cuando se dio la noticia del 17
de diciembre, algunos me felicitaron porque saben que defendemos la idea
de que se levante el embargo, que está obsoleto, daña a la población y
ha servido de escudo al gobierno. Creo que el discurso de plaza sitiada
se desmonta ya.
En el texto "Afrodescendientes y la saludable construcción de las
alianzas", de la revista Identidades, usted afirma: "El movimiento
afrocolombiano está consciente de que existen puntos de contacto entre
ser afro y ser LGBTI". ¿Qué puntos son esos, cómo explica la existencia
de afrodescendientes homofóbicos y de personas LGBTI racistas?
En 2013 comenzamos a trabajar con una ONG llamada Corporación Caribe
Afirmativa, que trabaja tema LGBTI y comunidad afrodescendiente en
Colombia. A partir de nuestra cultura machista, falocéntrica y
homofóbica, nunca habíamos tenido en cuenta la situación de los negros
que son parte de la comunidad LGBT. Hemos aprendido muchísimo de esta
plataforma colombiana. Sabemos que estas personas sufren por partida
doble. En nuestra sociedad racista y homofóbica no se concibe que seas
negro y "maricón"; negra y lesbiana. La sociedad te condena más.
A partir del contacto con esa y otras plataformas colombianas, nos dimos
cuenta de que debíamos incorporar esa comunidad a nuestra agenda. No es
lo mismo en Cuba ser blanco homosexual, muchas veces en posiciones de
poder, que ser negro homosexual. Las desventajas son kilométricas. Pero
aunque hemos aprendido mucho de los movimientos en Colombia y Brasil, en
estos países aún no se logra una conexión horizontal entre ambas
comunidades. Ambos están entre los países con mayor índice de asesinatos
de homosexuales.
Cuba no escapa a esta violencia contra la comunidad LGBTI, aunque en
menor medida, y generalmente los afrodescendientes también son verdugos.
Los he visto en la calle y desde mi luneta, que es mi balcón, por las
noches. La calle 23 se ha convertido en una zona de prostitución
masculina donde priman los travestis, y he visto a muchos
afrodescendientes ser verdugos de estas personas. En Colombia nos
pidieron incorporar a alguna persona de la comunidad LGBTI a estos
talleres que se imparten allá, y contribuimos entregándoles una
organización llamada Alianza Arcoiris. La mayoría de sus integrantes
trabajaron en el CENESEX. Estamos trabajando juntos, sensibilizándonos
con su lucha, pero dentro de esa misma comunidad el racismo está a la
orden del día. Lo hemos experimentado. Como en Cuba no hay un sistema de
prevención y educación contra el racismo, hay gente que lo considera
políticamente correcto y no lo esconden.
Teniendo en cuenta los últimos acontecimientos. ¿Qué beneficios pueden
esperar los cubanos más desfavorecidos, entre los que los
afrodescendientes son mayoría, del restablecimiento de relaciones entre
Cuba y Estados Unidos?
El mensaje de Obama fue bienvenido por gran parte de la población
cubana. Otros lo han recibido con escepticismo. Conozco personas de a
pie que entregaron su juventud a la revolución, pelearon en Playa Girón,
participaron en zafras millonarias, misiones internacionalistas,
rompieron con partes de sus familias por problemas ideológicos y ahora
se preguntan: "¿dónde quedo yo? En mi juventud me enseñaron que el Che
decía que al imperialismo ni un tantico así".
Hay gente con escepticismo, dudas, rabia. Pero otros piensan que habrá
muchas oportunidades, y yo también. Cuando he presentado en Estados
Unidos imágenes de las comunidades adonde hemos llegado con el Proyecto
Animando Sonrisas, ha habido personas sensibilizadas, tanto entre los
cubanos como entre los afronorteamericanos; entre estos últimos, dos
empresarios me han preguntado qué pueden hacer para ayudar, o al menos
apadrinar a diez o veinte niños. Creo que esas cosas serán posibles
ahora, porque los negros cubanos son los que menos han emigrado allí,
entre otras cosas porque la narrativa oficial siempre nos enseñó que
aquel era el peor destino para un negro. Los negros cubanos que son
parte de nuestra comunidad trasnacional están en Canadá, España, Italia,
Noruega, Suecia, países donde el racismo está resurgiendo quizás con más
fuerza que en EEUU. Hay más optimistas que escépticos en ambas orillas.
¿Qué significa para la sociedad civil?
Puede ser muy positivo, aumentará el flujo de intercambios. Pero lo más
importante es que ese discurso sobre el supuesto enemigo, que sirve de
pretexto para tantos atropellos y violaciones de los derechos de la
sociedad civil, se irá desmontando lentamente.
¿Puede hablarse en Cuba de un movimiento afrodescendiente articulado?
Yo apostaría más por un movimiento de integración. Nuestro punto de
partida es la racialidad, pero debemos trabajar en base a los otros
discriminados. Yo buscaría un movimiento de cubanos, que no existe. En
eso coincido con Roberto Zurbano, quien afirma en un artículo que aún no
estamos frente a un movimiento nacional contra la discriminación.
Source: «En Cuba existe una ideología del blanqueamiento» | Diario de
Cuba - http://www.diariodecuba.com/cuba/1427736270_13675.html
YUSIMÍ RODRÍGUEZ LÓPEZ | La Habana | 31 Mar 2015 - 4:32 am.
Juan Antonio Madrazo Luna, coordinador nacional del Comité Ciudadanos
por la Integración Racial, analiza el racismo a través de la historia de
Cuba y propone medidas para combatirlo.
Durante los días 10, 11 y 12 de diciembre de 2014, asistí al IV Foro
Raza y Cubanidad, convocado por el Comité Ciudadanos por la Integración
Racial (CIR). El evento abordó importantes temas relacionados con el
racismo, la situación de los afrodescendientes cubanos en el pasado y el
presente, así como los retos que se plantean para toda la población con
las reformas económicas, y particularmente para este grupo,
históricamente desfavorecido.
Menos de un mes más tarde, he buscado a Juan Antonio Madrazo Luna,
coordinador nacional del CIR, activista y periodista independiente, para
continuar conversando sobre la siempre polémica y nunca resuelta
cuestión racial en Cuba.
¿Cuál ha sido su experiencia personal con el racismo?
Hace dos años entré al mercado de Carlos III, casi no había clientes y
los empleados estaban relajados. Una de ellos, joven, blanca, le dijo a
otro trabajador: "Alerta, acaba de caerle una mosca a la leche". Me
enfadé y pedí ver al administrador, pero todo quedó en una discusión, no
hubo procedimiento. No existen mecanismos preventivos contra el racismo
en Cuba.
Además, he sufrido el constante asedio policial en lugares turísticos.
Una vez, estaba en el Parque Central con dos amigos blancos cubanos, y
una noruega se acercó a preguntarnos algo. Conversamos con ella un
momento y se retiró. Cinco minutos después vinieron policías y me
pidieron identificación. Cuando mis amigos fueron a mostrar las suyas,
les dijeron: "ustedes, no; él (yo)". He entrado a boutiques como la del
Hotel Comodoro, y las empleadas blancas me han ignorado, pero minutos
antes, han entrado clientes blancos cubanos a los que han preguntado muy
amablemente: "¿En qué puedo ayudarle, en qué puedo servirle?". Cuando he
pedido que me muestren una pieza de ropa, me han respondido: "Eso es muy
caro", como asumiendo que los negros no podemos pagar determinados
artículos.
También en la comunidad empresarial, como gerente comercial y
administrativo durante mi etapa laboral, tuve una legión de
administradores subordinados a mí que privadamente comentaban su
desagrado al ser dirigidos por un negro. Eran cuadros de dirección de
cuya "integridad revolucionaria" y confiabilidad como militantes del
Partido nadie dudaría. En Cuba se puede ser militante del Partido y
racista; disidente y racista. Es algo que forma parte de nuestra
intimidad. Otra experiencia puede ser estereotiparme como músico o
deportista, más recientemente se va incorporando la etiqueta de
religioso. Me ha sucedido en la terminal 2 del Aeropuerto José Martí,
vía Habana-Miami, y en algunas cadenas de mercado en Miami al
identificarme como cubano. Cuando en ambas orillas respondo que ni
músico, ni deportista ni religioso, y afirmo negro y disidente, negro y
político, la gente me mira asustada.
En los últimos años se han extendido, entre activistas y estudiosos del
tema racial en Cuba, los términos afrodescendiente y afrocubano para
englobar a negros y mestizos cubanos. Los escuché en el Foro Raza y
Cubanidad, convocado por el CIR. ¿No ve en esos términos el peligro de
fragmentar al pueblo de Cuba?
Los veo como íconos de autoestima. En Cuba existe una ideología del
blanqueamiento y por eso los términos son poco aceptados en nuestra
sociedad, incluso entre personas negras.
No escucho a los blancos cubanos definirse como hispanodescendientes o
francodescendientes, sino como cubanos, simplemente…
Ahora, con la llamada "Ley de nietos", o los llamados españoles sin
España, muchos marcan la diferencia. El rechazo a los términos
"afrodescendiente o afrocubano" se debe a la vergüenza de la negritud.
Muchos tienen la marca de África en la piel y les avergüenza. El racismo
está también en la ideología del mestizaje, como mecanismo de defensa
para silenciar las tensiones raciales en el discurso político. Por
ejemplo, cuando se usa la frase de José Martí: "Cubano es más que
blanco, más que negro, más que mulato", la filosofía del color cubano
propuesta por el poeta Nicolás Guillen, o se apela a la transculturación
propuesta por Fernando Ortiz, son maneras de silenciar y omitir el tema.
El término afrodescendiente se convirtió en una identidad política a
partir de un par de eventos tan importantes como el Congreso Mundial
contra el Racismo, celebrado en Durban, Sudáfrica, en 2001, y la
Conferencia de Santiago de Chile, pues fue negociado por las redes
transnacionales de América Latina y adoptado como categoría de identidad
por la ONU e instituciones globales como el Banco Mundial.
En las nuevas generaciones, muchos lo están asumiendo, principalmente
los involucrados en la estética de los movimientos underground de la
cultura urbana y el hip hop, artistas plásticos y activistas de los
derechos humanos. Muchos que en Cuba pasaban por mulatos y se
identificaban como blancos, al vivir en Europa han redescubierto su
afrodescendencia y la han asumido. Pero en Cuba muchos lo rechazan,
incluso dentro de la llamada Comisión Aponte, de la Unión Nacional de
Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). El término es una identidad
política, pero también un mecanismo de autoestima. La intención no es
fragmentar ni dividir. Pero sentirse afrodescendiente también es la
voluntad de tener una conexión horizontal con el Atlántico negro, con
nuestra diáspora.
A través de la historia, la población afrodescendiente de Cuba ha sido
la más explotada, relegada y desfavorecida, desde la llegada de nuestros
ancestros esclavizados, durante el período colonial y en la República.
Esto lo heredó el llamado Gobierno revolucionario en 1959. ¿Qué
responsabilidad puede achacársele al Gobierno cubano por el racismo en
Cuba, si este ha existido a lo largo de nuestra historia? ¿Es justo
considerar racista a este gobierno?
Gracias a la reforma migratoria he tenido oportunidad de viajar y
comparar la sociedad cubana que, en términos raciales, se parece mucho a
la colombiana y a la brasileña, donde no hay una democracia racial. El
racismo que en Cuba hoy asume nuevas máscaras y lenguajes, nos marca
desde la época de Cecilia Valdés. Aquí el síndrome de Cecilia Valdés
está muy enquistado. La ideología del blanqueamiento no ha desaparecido.
La llamada revolución cubana la heredó y la ha reciclado a través de su
narrativa oficial. Muchos negros y mestizos cubanos fueron favorecidos a
partir de 1959, pero fue erróneo afirmar en 1962 que el racismo había
sido abolido por decreto. Personas como Juan René Betancourt propusieron
al Gobierno cubano una especie de política de acción afirmativa para los
afrocubanos, porque los puntos de partida de estos respecto a los
cubanos blancos no eran los mismos, debido a la desventaja histórica.
Con la revolución, desaparecieron las sociedades de negros y mulatos,
que aunque eran un mecanismo de segregación, e incluso durante la
colonia el gobierno creó las sociedades de españoles de color para
silenciar las voces independentistas, en algún momento jugaron un papel
importante en el empoderamiento de los afrodescendientes, en lo cívico y
lo educacional.
Sin embargo, la revolución no eliminó las sociedades españolas y las
chinas. Quedaron dos caribeñas, pero las de negros y mulatos fueron
eliminadas; incluso las maceístas, en las zonas centrales del país,
donde hay más racismo. Muchos intelectuales y embajadores negros,
considerados parte de un black power cubano, fueron condenados al
ostracismo. Hablar sobre la racialidad atentaba contra la unidad
nacional. Aún hoy, muchos dentro de la llamada ortodoxia revolucionaria
estimulan eso, por lo que el tema aún no forma parte de una agenda
pública. Así piensan incluso algunos dentro de la llamada Comisión Aponte.
El racismo nunca desapareció, simplemente se enquistó en el discurso
privado. No dejo de visitar una obra monumental de la literatura cubana
que es Cecilia Valdés; ahí hay todo un racismo lingüístico que permanece
en el siglo XXI. Mientras el gobierno revolucionario libraba batallas
internacionalistas, según ellos en nombre de la lucha contra el racismo,
aquí se encarcelaba a intelectuales como Carlos Moore, hombre de
izquierda que en su momento aplaudió la revolución cubana, como lo hizo
Walterio Carbonell hasta sus últimos días, pero muchos fueron
condenados. Juan René Betancourt fue desterrado a Argentina. Moore se
asiló en la Embajada de Guinea, es el único cubano que se ha asilado en
una embajada africana. Muchos intelectuales negros, como Juan Benemelis,
director del Departamento de África del Departamento de Relaciones
Exteriores, fueron condenados al ostracismo. Más adelante, el Partido
dinamitó Ediciones el Puente; entre quienes la dirigían había negros y
homosexuales, pero también intelectuales blancos comprometidos con la
lucha contra la discriminación.
No ha habido voluntad política para eliminar el racismo. Ahora, cuando
se preparan nuevos escenarios para la sociedad cubana, es más necesario
que nunca incluir el tema en una agenda pública. Desde la sociedad civil
y la intelectualidad se está exigiendo un debate. En 2012, unos treinta
artistas jóvenes afrodescendientes intentaron realizar una exposición
titulada Siclemia, en el Centro de Desarrollo de las Artes visuales, que
buscaba dialogar con las dos exposiciones Queloide, hechas antes, y
reflexionar sobre el tema racial. Aparecieron muchas trabas que lo
impidieron. Es una muestra del desprecio del gobierno hacia la
diversidad racial del país. Defiendo esta idea; además existen
instituciones racistas, como el Instituto Cubano de Radio y Televisión
(ICRT), el Ministerio de Inversión Extranjera, la Oficina del
Historiador de la Ciudad. Aquí, hemos hecho un mapeo del personal
laboral y hemos conversado con quienes trabajan como custodios, entre
otros. Casi todos son afrodescendientes, pero cuando ves sus currículos,
muchos son economistas, o hablan varios idiomas. Ninguno trabaja en la
Agencia San Cristóbal o en el departamento de restauración.
Para que veas que también hay racismo en la publicidad: En la Avenida
Boyeros, hay un cartel de la Asociación Nacional de Comunicadores de
Cuba*, sobre el ruido ambiental. Quienes producen bulla y escándalo, en
el cartel, son negros. Eso alimenta los estereotipos y los prejuicios
contra la población negra. Somos una sociedad racista, sin mecanismos
preventivos desde la Educación y los Medios para combatir el racismo.
Días atrás, la actriz Yuliet Cruz estaba invitada al programa Mediodía
en TV. El conductor le preguntó sobre su participación en la película
Conducta. Ella contó que Daranas le había propuesto el personaje de la
madre de Chala y ella leyó el guión. Luego le dijo que para aceptar el
rol, debía ver al niño porque si era más oscuro… Ahí el conductor la
cortó. En países como Brasil, que ha avanzado en el tema del racismo con
las políticas afirmativas, o en Europa, Estados Unidos, eso habría
generado una protesta. Aquí no sucede nada. Plataformas como el ARAAC
(Articulación Regional para América Latina y el Caribe), donde hay
personas que admiro, o la Cofradía de la Negritud, ven estas cosas y no
actúan. Creo que a la vanguardia del tema de los medios está el blog
Negra Cubana Tenía que Ser, de Sandra Álvarez. Sobre todo está
visibilizando la historia de la mujer negra, que es siempre la más
sufrida en el tema del racismo, no solo por parte de los grupos
dominantes o los blancos, sino por los propios hombres negros. Otra
narrativa que está estimulando el racismo es la del reguetón.
Usted mencionaba a Carlos Moore. Casualmente, durante la Primera Jornada
Cubana contra el Racismo, convocada por el ARAAC, se mencionó una cita
suya: "Aunque soy crítico del problema racial, pienso que en la
revolución, el negro ha avanzado más que en toda la República".
Coincido totalmente. Aunque muchos dentro del ARAAC y de la llamada
Comisión Aponte nos han acusado de pertenecer a la "afroderecha" y de
ser anexionistas, cuando siempre hemos condenado el embargo desde una
posición socialdemócrata. Conozco muchas familias negras que
aprovecharon las oportunidades brindadas por la revolución y se hicieron
profesionales. Sin embargo, esa no es la representación que hace el cine
cubano de las personas negras.
Aunque es cierto que en un principio la revolución benefició a muchas
personas negras, en la actualidad, las oportunidades se reducen. Cuando
vemos los trabajos que desempeñan como cuentapropistas, siguen siendo
carretilleros, limpiabotas, figuras coloniales. En los anuncios de
Revolico.com, muchos de estos nuevos ricos que buscan empleados para sus
negocios y restaurantes, aclaran que los quieren blancos. Te decía que
muchos negros con títulos y dominio de idiomas trabajan como custodios.
Pero cuando se han hecho auditorias del gobierno en tiendas recaudadoras
de divisas y el sector de hotelería, quienes han comprado títulos son,
en su mayoría, personas blancas.
¿Qué puede o debe hacer nuestro gobierno para contribuir a eliminar el
racismo?
En los últimos años, el gobierno cubano ha admitido en la arena
internacional la existencia del racismo en Cuba, y se ha incorporado a
mecanismos internacionales que tratan de prevenir la discriminación
racial. Esta lucha no es parte de una agenda impuesta por los EEUU, sino
de una agenda global, como también lo es el empoderamiento de la
comunidad LGBTI; ambas categorías son enclaves fundamentales en la
frontera de los derechos humanos. No solo hay racismo en América Latina,
sino en Europa, donde además está resurgiendo el odio contra los judíos
y la población islámica.
En Colombia, una sociedad completamente racista, existen los mecanismos
de empoderamiento. Hay un ministerio para atender estos asuntos
públicamente. Hace un par de años, el gobierno cubano afirmó haber
nombrado un vicepresidente para atender esta esfera; hasta ahora se
desconoce quién es. En la conferencia del Partido, también estaba en la
agenda, pero nunca salió a la luz pública.
La educación y los medios de comunicación deben jugar un papel
fundamental en atacar las bases logísticas del racismo. Fortalecer la
autoestima y la dignidad humana. Los prejuicios están muy vivos en las
relaciones horizontales entre alumnos y en las relaciones verticales
entre alumnos y profesores. Claro, los profesores tampoco están
capacitados para solucionar conflictos para comunicarse con las
dinámicas de las desigualdades; no tienen a la mano las herramientas,
pues la pedagogía antirracista brilla por su ausencia.
Durante años se ha alimentado la idea de que son los negros los que
mantienen el régimen…
Muchos creímos en plataformas como Color Cubano, que en su momento jugó
un papel importante, pero fue desmantelada. Pienso que debe haber una
voluntad política del gobierno para incluir el tema en su agenda y que
debe existir un debate público que puede hacerse a través de los medios.
Es un tema que inquieta a muchos, no solo a personas negras. Se debe dar
mayor autonomía a plataformas como el ARAAC y la Cofradía de la
Negritud, cuyos radios de acción se limitan. Hay muchos activistas, como
Tomás Fernández Robaina y Roberto Zurbano, Gisela Arandia, Sandra
Álvarez y los propios raperos, con ganas de trabajar.
El movimiento de hip hop fue de los pioneros en visibilizar la
problemática racial e intentar empoderar la autoestima de los negros,
pero también fue dinamitado. Se debe revisar la narrativa oficial que se
nos ha brindado. Hay que incorporar a muchos héroes negros de nuestra
historia. La única referencia que tiene mi sobrina es Antonio Maceo, a
quien pintan como un machetero. En la revista Zunzún, destinada a los
pioneros, la imagen de Maceo aparece cada vez más blanqueada. En 2013
estuve en Miami invitado a una conferencia en la Casa Bacardí; al final,
alguien me preguntó si había visto la foto de Maceo. Cuando me lo
mostraron, era un Maceo trigueño casi rubio. Eso es parte del racismo de
ese barrio cubano ultramarino que es Miami. No hubo manifestación de
racismo hacia mi persona, pero apenas vi negros en Miami, casi siempre
en los barrios más pobres. En los mercados, la gente me miraba cómo
diciéndome que aquel no era mi lugar. Unas empleadas cubanas me hablaron
en inglés tomándome por afronorteamericano. Me dijeron que allí no se
ven negros. Cubanos que llevan mucho tiempo allá me explicaron que,
aunque el panorama político ha cambiado mucho tras el fallecimiento de
Jorge Mas Canosa, continúa el racismo, estancado desde 1959.
El racismo está entonces presente tanto en el llamado gobierno
revolucionario como en el exilio…
Cuba es una sociedad racista. Aquel barrio ultramarino pertenece a Cuba,
pero también te encuentras a muchos blancos cubanos en esa comunidad
transnacional de cualquier clase social que se sensibilizan con el tema.
Eventos migratorios como el Mariel y la Crisis de los Balseros fueron un
espejo para recordarle a la ciudad de Miami que Cuba también es negra.
Para que veas a dónde llega el racismo de parte de la comunidad de
Miami: cuando El Nuevo Herald publica una noticia sobre un acto de
repudio, un desfile del 1 de mayo, o una concentración en la llamada
Tribuna Antiimperialista, las fotos siempre muestran a los negros y
negras cubanas dando golpes en el acto de repudio o participando en las
concentraciones. Aunque participan negros y blancos, las fotos siempre
muestran a los negros. Durante años se ha alimentado la idea racista de
que son los negros los que mantienen el régimen. Eso es en realidad un
mecanismo de dominación que también empleó el gobierno colonial cuando
creó, no solo los casinos para españoles de color, sino las milicias de
pardos y morenos. El Estado cubano lo ha reciclado.
"Cuba es un país donde lo difícil no es ser hombre, lo difícil es ser
negro", reza una canción del cantautor Frank Delgado, pues el racismo
antinegro y los estereotipos pesan muchísimo. Por supuesto, no podemos
pasar por alto otras etiquetas racistas como palestinos, blanco sucio,
calcañal de indígena, piolo, petrolera, negrones, que están muy bien
acomodados en el discurso privado y en el público. También otras
identidades foráneas como los eslavos, estudiantes africanos y
latinoamericanos han experimentado el racismo cubano. Las mujeres
eslavas, y después las europeas occidentales, le enseñaron a los cubanos
que lo negro también es bello. Siempre vemos el racismo en una sola
dirección, pero muchas personas blancas han sido víctimas del racismo,
pues por solo tener una amistad con una persona negra se le etiqueta
como "blanco sucio" o de orilla. El racismo nuestro está relacionado con
intimidad, proximidad. Somos un país en el cual a través de la máscara
del cariño no dejan de recordarte todo el tiempo que eres negro. Cuba
necesita de su propio proceso de reparación de víctimas en todos los
sentidos.
Cuando se discutía la propuesta de declaración final, durante el último
Foro Raza y Cubanidad, alguien apuntaba que debía quedar claro que el
trabajo de la sociedad civil no es llenar los huecos que deja el
gobierno en su gestión. ¿Qué está haciendo la sociedad civil cubana para
combatir el racismo?
Lo hacemos a través del Proyecto Animando Sonrisas, que realizamos hace
cuatro años en comunidades pobres con mayoría de población
afrodescendiente; estas comunidades no existen solo en La Habana, sino
en el centro y el oriente del país. Trabajamos con niños marcados por la
desigualdad. Cooperamos con el material escolar a partir de donaciones
que recibimos, no solo de amigos en los EEUU, sino en países
latinoamericanos. Ayudamos a levantar la autoestima de estos niños.
Somos bien recibidos; se nos ha acercado la coordinadora de los CDR
(Comités de Defensa de la Revolución) con conocimiento de quiénes somos;
pero sabe que no vamos a hablar de política ni a manifestarnos contra el
gobierno, así se informa a los habitantes de la localidad. Pero pienso
que debemos sacar el debate a la calle, no quedarnos en los foros, sino
aterrizar más en nuestras comunidades. Debemos ampliar nuestra base
ciudadana a partir de proyectos como Consenso Constitucional, llegar al
ciudadano de a pie, y ahora mismo tenemos una gran oportunidad con el
llamado Decenio de los Afrodescendientes, lanzado por Naciones Unidas.
Ha usado varias veces el término "empoderamiento" y también lo escuché
durante el Foro Raza y Cubanidad. Me preocupa, cuando se habla del
empoderamiento de los afrodescendientes, el peligro de excluir a los
cubanos blancos o no afrodescendientes, también pobres y en desventaja
social…
Estoy de acuerdo. Para nosotros también cuentan los blancos
extremadamente pobres que son muchísimos en este país. Aunque
consideramos que las personas blancas pueden tener más oportunidades por
su imagen, ya que vivimos en una sociedad donde prima la ideología del
blanqueamiento. Conozco comunidades en la Sierra Maestra, Baracoa, el
Escambray y el Cotorro, en La Habana, donde la mayoría es blanca y
extremadamente pobre. Hemos comenzado por nuestra propia comunidad,
porque, de no hacerlo, quién lo hará por nosotros; pero no estamos de
espaldas a esa realidad. Como sociedad civil, nuestra política es la
inclusión.
¿El CIR está integrado solo por personas negras?
También por personas blancas. Dentro de la llamada oposición o sociedad
civil he tenido fuertes discusiones porque algunos nos ven como una
especie de black power cubano o algo parecido al Partido Independiente
de Color (PIC). En esto funciona la tecnología del miedo al negro. En
Santiago de Cuba, alguien intentó vendernos esa idea de una especie de
refundación del Partido Independiente de Color y dijimos que no vamos en
esa dirección. Para nosotros es importante que en nuestra organización
militen tanto personas blancas como negras, comprometidas en la lucha
contra el racismo. Dentro de la oposición, para restarnos membresía, se
ha orquestado la campaña de que nuestra mentalidad es la del Partido
Independiente de Color o la de los afronorteamericanos. No es cierto.
Estamos abiertos a todo el mundo. Incluso, planteábamos en el evento que
uno de nuestros retos es incorporar a más mujeres. Ellas son las más
sufridas con el racismo.
Me llama la atención que resalte que la filosofía del CIR no es la del
Partido Independiente de Color. ¿Cuál es su valoración de ese partido?
Fue el más progresista de su época. Muchas de sus demandas están aún
vigentes. En mi primera visita a EEUU pude visitar el Departamento de
Estado y vi la graduación de los diplomáticos para el servicio exterior
norteamericano. De los cincuenta y tantos que pudimos contar, treinta y
tantos eran afronorteamericanos. Luego vi a varios afronorteamericanos
con poder de decisión en determinadas esferas en el Departamento. Dos
meses después de regresar a Cuba, había una graduación de diplomáticos.
Los vi en el Monumento a José Martí, 35 o 40. El más oscuro era como tú
(negro de piel clara). Revisité la foto de la graduación del año previo,
publicada en Granma, y ninguno era afrodescendiente. Esa fue una demanda
del PIC, la presencia de afrodescendientes en el servicio diplomático.
También lo fue de intelectuales como Juan Benemelis, de Carlos Moore,
que en su momento integró este servicio, y de personas que en los años
sesenta abrazaron la idea del empoderamiento de la población negra, y
fueron condenados al ostracismo. Abrazamos muchas de las ideas del PIC,
pero sería un error que el CIR fuese una organización solo de personas
negras. Debemos hacer un trabajo de concientización para que más
personas blancas se incorporen.
En su comparación de nuestra sociedad con la norteamericana, parece
haber ventaja para esta última, teniendo en cuenta lo que ha dicho sobre
la presencia de afrodescendientes en el cuerpo diplomático. ¿Hasta qué
punto es así, teniendo en cuenta los últimos acontecimientos ocurridos
allí, donde policías blancos han matado, impunemente, a afronorteamericanos?
Estados Unidos es una sociedad muy racista, muy lejos de ser una
sociedad postracial. Allí pude ver que hay una nueva forma del Jim Crow.
El fundamentalismo religioso de la llamada extrema derecha cristiana y
movimientos como el Tea Party contribuyen mucho al racismo. Mientras el
gobierno decretó un día oficial para Martin Luther King, en muchos
estados del Sur no se conmemora. El racismo allí no es solo hacia los
negros, sino hacia la comunidad latina. Da miedo ver a las milicias de
supremacía blanca entrenando a la vista de todos. En internet, una foto
donde aparecen los miembros del Ku Klux Klan a caballo, ayudando a los
policías a reprimir los disturbios de afronorteamericanos por los
asesinatos en Ferguson. Pero la democracia permite todas esas cosas.
Estamos muy conscientes del racismo de EEUU, aunque te encuentras a
personas de la sociedad civil o a cubanos que viven allí y afirman que
no hay racismo.
Teniendo en cuenta el panorama que ha descrito, ¿queremos que llegue la
democracia a Cuba, asumiendo que Estados Unidos es un país democrático?
No es solo en Estados Unidos. También en países democráticos europeos
donde los campañas contra los judíos, los negros, y ahora mismo, contra
los musulmanes, son legales. Pero eso no puede ser pretexto para que no
llegue la democracia a Cuba. Personalmente pienso que la democracia
debe tener ciertos límites; no se debe permitir nada que promueva la
cultura del odio contra ningún grupo ni etnia. La cultura del odio pone
en peligro la democracia.
También durante el último Foro Raza y Cubanidad se contrastó el hecho de
que en EEUU los afrodescendientes protestan ante los sucesos, y exigen
derechos, a diferencia de los afrocubanos. ¿Por qué cree que sucede
esto? ¿No será que los afrocubanos no se sienten realmente
discriminados, ni con exigencias que hacerle al gobierno?
Primero, en la sociedad norteamericana hay un Estado de Derecho. Las
organizaciones tienen autonomía y están registradas legalmente, tienen
acceso a los medios, a diferencia de Cuba. Nosotros desarrollamos
nuestro trabajo en un escenario hostil. Durante las dos primeras
ediciones del Foro, la Seguridad del Estado montaba grandes operativos.
Permitían la inauguración, pero no el desarrollo del evento. Había
extranjeros que venían a participar como ponentes: a uno le impidieron
entrar al país, a otro lo expulsaron, a otro lo declararon persona no
grata. No sucede ahora. Han cambiado algunas cosas.
Un 21 de marzo, 2009 o 2010, Gisela Arandia, de la Plataforma Color
Cubano, nos había invitado a un evento en la Sala Villena. Se iban a
analizar las palabras de Fidel Castro sobre el tema racial en 1959. La
Seguridad del Estado montó un operativo dentro de la propia UNEAC, no se
dirigieron a nosotros, pero a ella le dijeron que no podíamos entrar, y
ella nos lo transmitió. Así sucedió también en la revista Temas. Durante
mucho tiempo fuimos y no pedíamos la palabra para que no se interpretara
como una provocación. Pero llegó el momento en que se montaban
operativos para impedirnos entrar; tampoco se hablaba directamente con
nosotros. Los animadores de la revista eran los encargados de decírnoslo.
Sin embargo, el pueblo cubano en su momento enfrentó a la metrópoli
española, a las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista. Las
personas exigían sus derechos en las calles…
Somos también una sociedad de nicho. Para los más desfavorecidos es más
fácil participar de un hecho delictivo que reaccionar pacíficamente con
las acciones que proponemos nosotros. Sienten miedo al oír términos como
derechos humanos, sociedad civil, que durante mucho tiempo han sido
satanizados por el gobierno. Ellos han empezado a hablar de sociedad
civil en los últimos años, pero con el apellido de socialista. La
revista Isla ha sido un puente con la comunidad, particularmente con el
movimiento de Hip Hop, los rastafari, las llamadas tribus urbanas. Pero
las personas aún sienten reservas, no nos saludan en la calle. Sucede
también con nuestros amigos intelectuales, a quienes respeto.
¿Cómo es su relación con sus vecinos?
De respeto, aunque para ellos, soy el enemigo. Por ejemplo, si viene un
diplomático o cualquier extranjero, lo marcan. Nunca he usado la
política como camisa de fuerza para imponerme, no doy peroratas, ni les
he dado El Nuevo Herald. Más allá de mis vecinos he recibido muchísima
solidaridad de personas que trabajan en el entorno y me han avisado
cuando alguien me ha estado siguiendo. Cuando se dio la noticia del 17
de diciembre, algunos me felicitaron porque saben que defendemos la idea
de que se levante el embargo, que está obsoleto, daña a la población y
ha servido de escudo al gobierno. Creo que el discurso de plaza sitiada
se desmonta ya.
En el texto "Afrodescendientes y la saludable construcción de las
alianzas", de la revista Identidades, usted afirma: "El movimiento
afrocolombiano está consciente de que existen puntos de contacto entre
ser afro y ser LGBTI". ¿Qué puntos son esos, cómo explica la existencia
de afrodescendientes homofóbicos y de personas LGBTI racistas?
En 2013 comenzamos a trabajar con una ONG llamada Corporación Caribe
Afirmativa, que trabaja tema LGBTI y comunidad afrodescendiente en
Colombia. A partir de nuestra cultura machista, falocéntrica y
homofóbica, nunca habíamos tenido en cuenta la situación de los negros
que son parte de la comunidad LGBT. Hemos aprendido muchísimo de esta
plataforma colombiana. Sabemos que estas personas sufren por partida
doble. En nuestra sociedad racista y homofóbica no se concibe que seas
negro y "maricón"; negra y lesbiana. La sociedad te condena más.
A partir del contacto con esa y otras plataformas colombianas, nos dimos
cuenta de que debíamos incorporar esa comunidad a nuestra agenda. No es
lo mismo en Cuba ser blanco homosexual, muchas veces en posiciones de
poder, que ser negro homosexual. Las desventajas son kilométricas. Pero
aunque hemos aprendido mucho de los movimientos en Colombia y Brasil, en
estos países aún no se logra una conexión horizontal entre ambas
comunidades. Ambos están entre los países con mayor índice de asesinatos
de homosexuales.
Cuba no escapa a esta violencia contra la comunidad LGBTI, aunque en
menor medida, y generalmente los afrodescendientes también son verdugos.
Los he visto en la calle y desde mi luneta, que es mi balcón, por las
noches. La calle 23 se ha convertido en una zona de prostitución
masculina donde priman los travestis, y he visto a muchos
afrodescendientes ser verdugos de estas personas. En Colombia nos
pidieron incorporar a alguna persona de la comunidad LGBTI a estos
talleres que se imparten allá, y contribuimos entregándoles una
organización llamada Alianza Arcoiris. La mayoría de sus integrantes
trabajaron en el CENESEX. Estamos trabajando juntos, sensibilizándonos
con su lucha, pero dentro de esa misma comunidad el racismo está a la
orden del día. Lo hemos experimentado. Como en Cuba no hay un sistema de
prevención y educación contra el racismo, hay gente que lo considera
políticamente correcto y no lo esconden.
Teniendo en cuenta los últimos acontecimientos. ¿Qué beneficios pueden
esperar los cubanos más desfavorecidos, entre los que los
afrodescendientes son mayoría, del restablecimiento de relaciones entre
Cuba y Estados Unidos?
El mensaje de Obama fue bienvenido por gran parte de la población
cubana. Otros lo han recibido con escepticismo. Conozco personas de a
pie que entregaron su juventud a la revolución, pelearon en Playa Girón,
participaron en zafras millonarias, misiones internacionalistas,
rompieron con partes de sus familias por problemas ideológicos y ahora
se preguntan: "¿dónde quedo yo? En mi juventud me enseñaron que el Che
decía que al imperialismo ni un tantico así".
Hay gente con escepticismo, dudas, rabia. Pero otros piensan que habrá
muchas oportunidades, y yo también. Cuando he presentado en Estados
Unidos imágenes de las comunidades adonde hemos llegado con el Proyecto
Animando Sonrisas, ha habido personas sensibilizadas, tanto entre los
cubanos como entre los afronorteamericanos; entre estos últimos, dos
empresarios me han preguntado qué pueden hacer para ayudar, o al menos
apadrinar a diez o veinte niños. Creo que esas cosas serán posibles
ahora, porque los negros cubanos son los que menos han emigrado allí,
entre otras cosas porque la narrativa oficial siempre nos enseñó que
aquel era el peor destino para un negro. Los negros cubanos que son
parte de nuestra comunidad trasnacional están en Canadá, España, Italia,
Noruega, Suecia, países donde el racismo está resurgiendo quizás con más
fuerza que en EEUU. Hay más optimistas que escépticos en ambas orillas.
¿Qué significa para la sociedad civil?
Puede ser muy positivo, aumentará el flujo de intercambios. Pero lo más
importante es que ese discurso sobre el supuesto enemigo, que sirve de
pretexto para tantos atropellos y violaciones de los derechos de la
sociedad civil, se irá desmontando lentamente.
¿Puede hablarse en Cuba de un movimiento afrodescendiente articulado?
Yo apostaría más por un movimiento de integración. Nuestro punto de
partida es la racialidad, pero debemos trabajar en base a los otros
discriminados. Yo buscaría un movimiento de cubanos, que no existe. En
eso coincido con Roberto Zurbano, quien afirma en un artículo que aún no
estamos frente a un movimiento nacional contra la discriminación.
Source: «En Cuba existe una ideología del blanqueamiento» | Diario de
Cuba - http://www.diariodecuba.com/cuba/1427736270_13675.html
La Habana busca aumentar el acceso a internet sin ceder el control estatal, dicen funcionarios de EEUU
La Habana busca aumentar el acceso a internet sin ceder el control
estatal, dicen funcionarios de EEUU
AGENCIAS | Washington | 31 Mar 2015 - 8:04 am.
Washington no cree que el régimen pueda cumplir las metas fijadas por la
ONU sin permitir la entrada de competidores y una multiplicidad de
inversionistas privados.
La Habana busca aumentar el acceso de sus ciudadanos a internet sin
modificar el monopolio estatal sobre las telecomunicaciones, dijo el
lunes un alto funcionario estadounidense cercano a las conversaciones
con el régimen cubano sobre tecnología, informa AFP.
El gobierno de Cuba "está buscando mecanismos para, en una primera
instancia, expandir la conectividad y al mismo tiempo mantener su
mecanismo de administración del mercado, que obviamente es muy diferente
al nuestro", dijo una fuente del Departamento de Estado.
El régimen cubano está "extremadamente entusiasta" de avanzar en la
expansión de las telecomunicaciones en la Isla, añadió.
El funcionario, que habló bajo anonimato, cuestionó que La Habana pueda
cumplir las metas fijadas por la ONU de proveer internet al 60% de la
población y al 50% de los hogares para el año 2020, sin permitir la
entrada de competidores y una multiplicidad de inversionistas privados a
su limitado mercado de telecomunicaciones.
Las conexiones privadas en la Isla están estrictamente reguladas por el
Estado y sólo alcanzaban al 3,4% de los hogares en 2013, según la Unión
Internacional de Telecomunicaciones, una agencia de Naciones Unidas.
Pero la fuente indicó que la posibilidad de un cambio en el monopolio
estatal de las comunicaciones en el país comunista no se mencionó en las
recientes reuniones bilaterales, y que cualquier desregulación del
sector luce improbable.
Cuba "no sería el único mercado en el mundo con un solo proveedor",
apuntó la fuente.
La semana pasada, una delegación del gobierno estadounidense, liderada
por el subsecretario adjunto de Estado, Daniel Sepúlveda, viajó a La
Habana para discutir el alcance de las nuevas regulaciones emitidas por
el Gobierno estadounidense y las maneras de aumentar la conectividad en
Cuba.
"Hay un verdadero potencial aquí, siempre que haya una verdadera
voluntad por parte del (Gobierno) cubano", aseguró otra fuente citada
por EFE, que pidió el anonimato para hablar sobre las conclusiones de la
visita de Sepúlveda.
"Nuestro objetivo era explicar lo que las (nuevas) regulaciones hacen
para permitir el comercio con Cuba de las compañías estadounidenses en
lo relativo a las telecomunicaciones y los servicios de Internet, y
escuchar sus objetivos (de Cuba) para su infraestructura de
comunicaciones", resumió el funcionario.
Source: La Habana busca aumentar el acceso a internet sin ceder el
control estatal, dicen funcionarios de EEUU | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427785484_13683.html
estatal, dicen funcionarios de EEUU
AGENCIAS | Washington | 31 Mar 2015 - 8:04 am.
Washington no cree que el régimen pueda cumplir las metas fijadas por la
ONU sin permitir la entrada de competidores y una multiplicidad de
inversionistas privados.
La Habana busca aumentar el acceso de sus ciudadanos a internet sin
modificar el monopolio estatal sobre las telecomunicaciones, dijo el
lunes un alto funcionario estadounidense cercano a las conversaciones
con el régimen cubano sobre tecnología, informa AFP.
El gobierno de Cuba "está buscando mecanismos para, en una primera
instancia, expandir la conectividad y al mismo tiempo mantener su
mecanismo de administración del mercado, que obviamente es muy diferente
al nuestro", dijo una fuente del Departamento de Estado.
El régimen cubano está "extremadamente entusiasta" de avanzar en la
expansión de las telecomunicaciones en la Isla, añadió.
El funcionario, que habló bajo anonimato, cuestionó que La Habana pueda
cumplir las metas fijadas por la ONU de proveer internet al 60% de la
población y al 50% de los hogares para el año 2020, sin permitir la
entrada de competidores y una multiplicidad de inversionistas privados a
su limitado mercado de telecomunicaciones.
Las conexiones privadas en la Isla están estrictamente reguladas por el
Estado y sólo alcanzaban al 3,4% de los hogares en 2013, según la Unión
Internacional de Telecomunicaciones, una agencia de Naciones Unidas.
Pero la fuente indicó que la posibilidad de un cambio en el monopolio
estatal de las comunicaciones en el país comunista no se mencionó en las
recientes reuniones bilaterales, y que cualquier desregulación del
sector luce improbable.
Cuba "no sería el único mercado en el mundo con un solo proveedor",
apuntó la fuente.
La semana pasada, una delegación del gobierno estadounidense, liderada
por el subsecretario adjunto de Estado, Daniel Sepúlveda, viajó a La
Habana para discutir el alcance de las nuevas regulaciones emitidas por
el Gobierno estadounidense y las maneras de aumentar la conectividad en
Cuba.
"Hay un verdadero potencial aquí, siempre que haya una verdadera
voluntad por parte del (Gobierno) cubano", aseguró otra fuente citada
por EFE, que pidió el anonimato para hablar sobre las conclusiones de la
visita de Sepúlveda.
"Nuestro objetivo era explicar lo que las (nuevas) regulaciones hacen
para permitir el comercio con Cuba de las compañías estadounidenses en
lo relativo a las telecomunicaciones y los servicios de Internet, y
escuchar sus objetivos (de Cuba) para su infraestructura de
comunicaciones", resumió el funcionario.
Source: La Habana busca aumentar el acceso a internet sin ceder el
control estatal, dicen funcionarios de EEUU | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427785484_13683.html
La odisea de una familia cubana
La odisea de una familia cubana
ORLANDO DELGADO | La Habana | 31 Mar 2015 - 4:47 am.
Los padecimientos de una niña aquejada de una rara enfermedad y la pobre
atención de las autoridades ante este caso especial.
Joan Cruz y su esposa Erlinda Noris no han tenido un día de sosiego
desde el nacimiento de su hija Olivia en octubre del 2011. Con apenas
unas horas de nacida, la bebé no tenía fuerzas para lactar ni siquiera
la leche materna. Pero el reclamo de Erlinda de que le suministraran
leche del banco del hospital Ramón González Coro (Antiguo Sagrado
Corazón) nunca fue atendido.
A diez horas del parto, es la propia madre quien le descubre a la
pequeña una hipoglicemia, al notar una moratura en la comisura de sus
labios. La revisión médica rutinaria por parte del pediatra y los
enfermeros no la detecta y, cuando la madre da la voz de alarma, los
médicos se apresuran tardíamente a atender a la pequeña. Como Olivia
vuelve a presentar otro cuadro de hipoglicemia con apenas dos días de
nacida, los médicos le suministran antibióticos y otros medicamentos
fuertes para salvarle la vida y cubrir alguna sepsis que al final nunca
apareció.
Apenas comenzaba el largo calvario de estos padres con su hija. A los
dos meses de vida, el médico de la familia detecta que la pequeña no
puede seguir los objetos con la vista y es remitida al Pediátrico de
Centro Habana, donde la oftalmóloga sugiere lo que es un síntoma de un
padecimiento muy poco común: hipoplasia del nervio óptico o atrofia del
mismo. La sospecha de la especialista fue confirmada en el Hospital
Oftalmológico Ramón Pando Ferrer y los exámenes realizados añadieron que
la pequeña iba a tener muy baja visión.
Además de ello, se detecta que la pequeña Olivia Cruz presenta otros
serios problemas neurológicos que afectan su capacidad de habla y
locomoción. Para este caso único todavía los especialistas médicos
cubanos no han determinado un diagnóstico claro, lo que ha conllevado a
que la pequeña Olivia carezca de tratamiento. La literatura médica al
respecto baraja dos enfermedades posibles: displasia septo-óptica o
síndrome de Morsier.
Desde el nacimiento de la bebé, los padres han vivido un azaroso y
frustrante proceso de gestiones para que su hija reciba un tratamiento
altamente especializado y personalizado, pero en su camino han
encontrado innumerables obstáculos y muy poca ayuda gubernamental.
El padre Joan Cruz comenta que los médicos no le han dado orientación
alguna de cómo deben enfrentar la crianza y desarrollo de su hija, con
esas discapacidades tan poco comunes para el campo de la neurología, la
oftalmología y neurooftalmologia. Esto ha sucedido, en parte, porque los
especialistas cubanos anteriormente no se habían enfrentado a un caso
tan inusual y único como el de Olivia. Los médicos le han explicado a
los padres que deben esperar a que la niña hable para poder medir cuán
baja es su visión. Pero para los padres esta respuesta es totalmente
insatisfactoria, pues ellos desean y exigen para su hija toda una
terapia personalizada.
En Cuba el círculo infantil para niños débiles visuales solo comienza a
partir de los cuatro años. Si un pequeño presenta problemas visuales
antes de esa edad, solo puede ir de manera ambulatoria al único centro
habilitado para ese fin: el Abel Santamaría, ubicado en el municipio de
Marianao. Pero esta familia vive en El Cerro, muy distante de ese centro
y, con los conocidos problemas del transporte público, se le dificulta
llevar y traer diariamente a la niña a ese lugar.
El padecimiento de Olivia ha conllevado que su madre Erlinda abandonara
su primer trabajo de maestra primaria y le sea imposible continuar con
el de trabajadora social en su humilde barrio de El Canal. Por atender
la enfermedad de su hija y los problemas de la casa, Joan perdió su
trabajo en el sector turístico y labora actualmente como trabajador
social, con un salario de 335 pesos (unos 14 CUC), totalmente
insuficiente para cubrir las necesidades más básicas. A pesar de esas
dificultades, tanto Joan como su esposa se han dado a la tarea de
investigar sobre la posible enfermedad de la pequeña e indagar en
soluciones, pues la atención y tratamiento recibido por los
especialistas a su entender ha resultado muy insuficiente.
Así, han podido averiguar que entre los posibles tratamientos se
encuentra la rehabilitación del nervio óptico a través de las células
madre. Aunque dicha técnica en el nervio óptico, todavía en fase de
experimentación y sin una base sólida de eficacia probada, solo ha
tenido ensayos en laboratorios de países altamente industrializados. Por
ello la pareja contactó con las autoridades de Salud en el país para una
posible ayuda, tanto económica como logística, para un tratamiento en
uno de estos países.
Pero la burocracia y la desidia han hecho de las suyas dentro del
Ministerio de Salud Pública. Cuenta Joan que ellos le entregan el
expediente médico de Olivia con todos los exámenes realizados a la
doctora Milagros Santacruz, del Programa de Atención Materno-Infantil
(PAMI), y ella les explica que el caso se va a tramitar ante la comisión
correspondiente. Pero nunca hubo una respuesta satisfactoria.
Tiempo después, cuando Joan va a buscar el documento, una funcionaria le
explica que el expediente está en otro departamento y que las
solicitudes materiales hechas ante otros organismos habían sido
atendidas. Entre ellas, los padres de Olivia habían solicitado una
escuela infantil, una chequera bajo el concepto de madre cuidadora y un
refrigerador, pero —arguyen los padres— lo expuesto en ese papel era
falso, incluso —según el padre de la niña— "los médicos y especialistas
se adjudican gestiones personales hechas por nosotros como la atención
recibida en el Centro de Rehabilitación Las Praderas y en el Centro
internacional de Restauración Neurológica (CIREN)".
A la impugnación de los padres, las autoridades solo pudieron aludir
que se habían equivocado de expediente al confundirlo con el de otra
persona, pero el nombre que aparecía en ese papel era el de Olivia y no
el de otra persona. Casualmente, un tiempo después misteriosamente el
expediente del caso 2039 se extravía sin que nadie hasta la actualidad
pueda dar explicación alguna.
Por si esto no bastara, el pasado 4 de febrero, después de intensas
gestiones ante las autoridades de Salud, los padres obtienen la
respuesta final del Ministerio por medio del jefe del Departamento del
Adulto Mayor, Asistencia Social y Salud Mental, Alberto Fernández Seco,
quien deniega la posibilidad de cualquier ayuda para realizar la
compleja rehabilitación en el exterior y consigna que toda la ayuda
posible ya ha sido dada, con lo cual la responsabilidad gubernamental
quedaba saldada.
A su vez, la más perentoria de las solicitudes hechas a Asistencia
Social —la necesidad de un refrigerador donde poder conservar los
alimentos de la pequeña en un país de altas temperaturas— nunca fue
satisfecha. En su lugar las autoridades les donaron un colchón camero,
un pequeño aparador, seis sábanas, un juego de ropa para la niña y unas
sandalias. Con ello, según la respuesta oficial que Erlinda Noris tiene
en su poder, "se cubrió algunas de sus necesidades en el tiempo
establecido".
En la respuesta de Asistencia Social se añade que después de haber
valorado con la Dirección Provincial de Salud el caso se determinó que
la niña debe ser intervenida quirúrgicamente "por lo que en este momento
usted se encuentra en espera de un viaje al exterior, ya que este tipo
de operación no se realiza en nuestro país". Esta respuesta, falsa en su
totalidad, contrasta con la dada precisamente por Salud Pública quien
descarta cualquier ayuda en ese sentido.
A esto se añade que por ser el padecimiento de la pequeña un caso
novedoso para la ciencia médica su madre no es apta ni para una ayuda en
dinero (conocida en Cuba como chequera) ni la dieta que el Gobierno
ofrece a ancianos enfermos y a otros casos sociales más típicos. Erlinda
Noris pudo conseguir, por su antiguo puesto como trabajadora social, una
magra ayuda en alimentos consistente en un kilo de arroz, frijoles,
chícharos, tres paquetes de pasta con frecuencia mensual y dos bolsitas
de aceite cada dos meses. Todo lo cual resulta en extremo insuficiente
para cubrir las necesidades de una pequeña necesitada de una
alimentación especial y reforzada. Sin embargo, tiempo después esa
imprescindible ayuda les fue retirada simplemente porque se consideró
que la niña no presentaba más dificultades.
Joan y Erlinda han agotado todas las posibilidades de ayuda tanto con
las autoridades de su municipio como con las máximas autoridades del
país. Cartas al Ministro de Salud Pública, al Departamento de Atención a
la Población del Consejo de Estado han quedado sin respuesta. El padre
ha pedido entrevistas personales con el Ministro de Salud, con el
vicepresidente Miguel Díaz-Canel, y en ninguna de esas instancias ha
hallado cooperación. Joan logró entrevistarse con el vicepresidente del
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Fernando González, para ver
qué tipo de ayuda podía ofrecerle y este señor le expresó que en ese
momento no tenía respuesta y que tramitaría su caso con el Partido
Comunista. Hasta hoy no ha recibido respuesta alguna.
De una forma u otra el Gobierno ha violado en el caso de Olivia Cruz
Noris varios artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño de
1989, la cual firmó en enero de 1990 y ratificó en 1991, sobre todo en
lo relativo al interés superior del niño (art. 3) al respeto de las
autoridades hacia los padres (art. 5), al acceso a una información
adecuada, (art.17) al de niños o niñas con necesidades especiales (art.
23), al de la seguridad social (art. 26) y al relacionado con el nivel
de vida (art. 27).
Ante el desdén de las autoridades de salud con respecto a la atención
que conlleva el caso de la pequeña Olivia, su padre ha hecho todas las
gestiones posibles ante las organizaciones internacionales de salud o
relacionadas con la infancia radicadas en Cuba, pero estas no han dado
resultado alguno. En la sede de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) no lo dejaron pasar, en la sede del Fondo de Naciones Unidas para
la Infancia (UNICEF) y en Caritas Habana le explicaron que no atienden
casos personales.
Joan ha pedido apoyo ante varias embajadas extranjeras y ante la Oficina
de Intereses de Estados Unidos en La Habana, pero una ayuda por parte de
esos países podría darle a un caso estrictamente humanitario un matiz
político. Sin embargo, por hacer todas estas gestiones en favor de su
hija, tanto Joan como Erlinda han recibido el calificativo de
"contrarrevolucionarios" por parte de funcionarios de Salud Pública y
algunos compañeros de trabajo.
Lo único que piden, tanto Joan como su esposa Erlinda, es saber cómo
tratar la hipoplasia del nervio óptico, conocer si existe una
investigación o tratamiento sobre este mal para saber actuar ante la
severa discapacidad de su pequeña hija y con ello poder ofrecerle a la
niña una mejor calidad de vida. Con ese afán es que dan a conocer el
caso de manera pública con el objetivo de recabar la solidaridad de
cualquier persona o institución en el mundo que los pueda ayudar. Esa es
su máxima aspiración y mayor anhelo.
Source: La odisea de una familia cubana | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427727982_13668.html
ORLANDO DELGADO | La Habana | 31 Mar 2015 - 4:47 am.
Los padecimientos de una niña aquejada de una rara enfermedad y la pobre
atención de las autoridades ante este caso especial.
Joan Cruz y su esposa Erlinda Noris no han tenido un día de sosiego
desde el nacimiento de su hija Olivia en octubre del 2011. Con apenas
unas horas de nacida, la bebé no tenía fuerzas para lactar ni siquiera
la leche materna. Pero el reclamo de Erlinda de que le suministraran
leche del banco del hospital Ramón González Coro (Antiguo Sagrado
Corazón) nunca fue atendido.
A diez horas del parto, es la propia madre quien le descubre a la
pequeña una hipoglicemia, al notar una moratura en la comisura de sus
labios. La revisión médica rutinaria por parte del pediatra y los
enfermeros no la detecta y, cuando la madre da la voz de alarma, los
médicos se apresuran tardíamente a atender a la pequeña. Como Olivia
vuelve a presentar otro cuadro de hipoglicemia con apenas dos días de
nacida, los médicos le suministran antibióticos y otros medicamentos
fuertes para salvarle la vida y cubrir alguna sepsis que al final nunca
apareció.
Apenas comenzaba el largo calvario de estos padres con su hija. A los
dos meses de vida, el médico de la familia detecta que la pequeña no
puede seguir los objetos con la vista y es remitida al Pediátrico de
Centro Habana, donde la oftalmóloga sugiere lo que es un síntoma de un
padecimiento muy poco común: hipoplasia del nervio óptico o atrofia del
mismo. La sospecha de la especialista fue confirmada en el Hospital
Oftalmológico Ramón Pando Ferrer y los exámenes realizados añadieron que
la pequeña iba a tener muy baja visión.
Además de ello, se detecta que la pequeña Olivia Cruz presenta otros
serios problemas neurológicos que afectan su capacidad de habla y
locomoción. Para este caso único todavía los especialistas médicos
cubanos no han determinado un diagnóstico claro, lo que ha conllevado a
que la pequeña Olivia carezca de tratamiento. La literatura médica al
respecto baraja dos enfermedades posibles: displasia septo-óptica o
síndrome de Morsier.
Desde el nacimiento de la bebé, los padres han vivido un azaroso y
frustrante proceso de gestiones para que su hija reciba un tratamiento
altamente especializado y personalizado, pero en su camino han
encontrado innumerables obstáculos y muy poca ayuda gubernamental.
El padre Joan Cruz comenta que los médicos no le han dado orientación
alguna de cómo deben enfrentar la crianza y desarrollo de su hija, con
esas discapacidades tan poco comunes para el campo de la neurología, la
oftalmología y neurooftalmologia. Esto ha sucedido, en parte, porque los
especialistas cubanos anteriormente no se habían enfrentado a un caso
tan inusual y único como el de Olivia. Los médicos le han explicado a
los padres que deben esperar a que la niña hable para poder medir cuán
baja es su visión. Pero para los padres esta respuesta es totalmente
insatisfactoria, pues ellos desean y exigen para su hija toda una
terapia personalizada.
En Cuba el círculo infantil para niños débiles visuales solo comienza a
partir de los cuatro años. Si un pequeño presenta problemas visuales
antes de esa edad, solo puede ir de manera ambulatoria al único centro
habilitado para ese fin: el Abel Santamaría, ubicado en el municipio de
Marianao. Pero esta familia vive en El Cerro, muy distante de ese centro
y, con los conocidos problemas del transporte público, se le dificulta
llevar y traer diariamente a la niña a ese lugar.
El padecimiento de Olivia ha conllevado que su madre Erlinda abandonara
su primer trabajo de maestra primaria y le sea imposible continuar con
el de trabajadora social en su humilde barrio de El Canal. Por atender
la enfermedad de su hija y los problemas de la casa, Joan perdió su
trabajo en el sector turístico y labora actualmente como trabajador
social, con un salario de 335 pesos (unos 14 CUC), totalmente
insuficiente para cubrir las necesidades más básicas. A pesar de esas
dificultades, tanto Joan como su esposa se han dado a la tarea de
investigar sobre la posible enfermedad de la pequeña e indagar en
soluciones, pues la atención y tratamiento recibido por los
especialistas a su entender ha resultado muy insuficiente.
Así, han podido averiguar que entre los posibles tratamientos se
encuentra la rehabilitación del nervio óptico a través de las células
madre. Aunque dicha técnica en el nervio óptico, todavía en fase de
experimentación y sin una base sólida de eficacia probada, solo ha
tenido ensayos en laboratorios de países altamente industrializados. Por
ello la pareja contactó con las autoridades de Salud en el país para una
posible ayuda, tanto económica como logística, para un tratamiento en
uno de estos países.
Pero la burocracia y la desidia han hecho de las suyas dentro del
Ministerio de Salud Pública. Cuenta Joan que ellos le entregan el
expediente médico de Olivia con todos los exámenes realizados a la
doctora Milagros Santacruz, del Programa de Atención Materno-Infantil
(PAMI), y ella les explica que el caso se va a tramitar ante la comisión
correspondiente. Pero nunca hubo una respuesta satisfactoria.
Tiempo después, cuando Joan va a buscar el documento, una funcionaria le
explica que el expediente está en otro departamento y que las
solicitudes materiales hechas ante otros organismos habían sido
atendidas. Entre ellas, los padres de Olivia habían solicitado una
escuela infantil, una chequera bajo el concepto de madre cuidadora y un
refrigerador, pero —arguyen los padres— lo expuesto en ese papel era
falso, incluso —según el padre de la niña— "los médicos y especialistas
se adjudican gestiones personales hechas por nosotros como la atención
recibida en el Centro de Rehabilitación Las Praderas y en el Centro
internacional de Restauración Neurológica (CIREN)".
A la impugnación de los padres, las autoridades solo pudieron aludir
que se habían equivocado de expediente al confundirlo con el de otra
persona, pero el nombre que aparecía en ese papel era el de Olivia y no
el de otra persona. Casualmente, un tiempo después misteriosamente el
expediente del caso 2039 se extravía sin que nadie hasta la actualidad
pueda dar explicación alguna.
Por si esto no bastara, el pasado 4 de febrero, después de intensas
gestiones ante las autoridades de Salud, los padres obtienen la
respuesta final del Ministerio por medio del jefe del Departamento del
Adulto Mayor, Asistencia Social y Salud Mental, Alberto Fernández Seco,
quien deniega la posibilidad de cualquier ayuda para realizar la
compleja rehabilitación en el exterior y consigna que toda la ayuda
posible ya ha sido dada, con lo cual la responsabilidad gubernamental
quedaba saldada.
A su vez, la más perentoria de las solicitudes hechas a Asistencia
Social —la necesidad de un refrigerador donde poder conservar los
alimentos de la pequeña en un país de altas temperaturas— nunca fue
satisfecha. En su lugar las autoridades les donaron un colchón camero,
un pequeño aparador, seis sábanas, un juego de ropa para la niña y unas
sandalias. Con ello, según la respuesta oficial que Erlinda Noris tiene
en su poder, "se cubrió algunas de sus necesidades en el tiempo
establecido".
En la respuesta de Asistencia Social se añade que después de haber
valorado con la Dirección Provincial de Salud el caso se determinó que
la niña debe ser intervenida quirúrgicamente "por lo que en este momento
usted se encuentra en espera de un viaje al exterior, ya que este tipo
de operación no se realiza en nuestro país". Esta respuesta, falsa en su
totalidad, contrasta con la dada precisamente por Salud Pública quien
descarta cualquier ayuda en ese sentido.
A esto se añade que por ser el padecimiento de la pequeña un caso
novedoso para la ciencia médica su madre no es apta ni para una ayuda en
dinero (conocida en Cuba como chequera) ni la dieta que el Gobierno
ofrece a ancianos enfermos y a otros casos sociales más típicos. Erlinda
Noris pudo conseguir, por su antiguo puesto como trabajadora social, una
magra ayuda en alimentos consistente en un kilo de arroz, frijoles,
chícharos, tres paquetes de pasta con frecuencia mensual y dos bolsitas
de aceite cada dos meses. Todo lo cual resulta en extremo insuficiente
para cubrir las necesidades de una pequeña necesitada de una
alimentación especial y reforzada. Sin embargo, tiempo después esa
imprescindible ayuda les fue retirada simplemente porque se consideró
que la niña no presentaba más dificultades.
Joan y Erlinda han agotado todas las posibilidades de ayuda tanto con
las autoridades de su municipio como con las máximas autoridades del
país. Cartas al Ministro de Salud Pública, al Departamento de Atención a
la Población del Consejo de Estado han quedado sin respuesta. El padre
ha pedido entrevistas personales con el Ministro de Salud, con el
vicepresidente Miguel Díaz-Canel, y en ninguna de esas instancias ha
hallado cooperación. Joan logró entrevistarse con el vicepresidente del
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Fernando González, para ver
qué tipo de ayuda podía ofrecerle y este señor le expresó que en ese
momento no tenía respuesta y que tramitaría su caso con el Partido
Comunista. Hasta hoy no ha recibido respuesta alguna.
De una forma u otra el Gobierno ha violado en el caso de Olivia Cruz
Noris varios artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño de
1989, la cual firmó en enero de 1990 y ratificó en 1991, sobre todo en
lo relativo al interés superior del niño (art. 3) al respeto de las
autoridades hacia los padres (art. 5), al acceso a una información
adecuada, (art.17) al de niños o niñas con necesidades especiales (art.
23), al de la seguridad social (art. 26) y al relacionado con el nivel
de vida (art. 27).
Ante el desdén de las autoridades de salud con respecto a la atención
que conlleva el caso de la pequeña Olivia, su padre ha hecho todas las
gestiones posibles ante las organizaciones internacionales de salud o
relacionadas con la infancia radicadas en Cuba, pero estas no han dado
resultado alguno. En la sede de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) no lo dejaron pasar, en la sede del Fondo de Naciones Unidas para
la Infancia (UNICEF) y en Caritas Habana le explicaron que no atienden
casos personales.
Joan ha pedido apoyo ante varias embajadas extranjeras y ante la Oficina
de Intereses de Estados Unidos en La Habana, pero una ayuda por parte de
esos países podría darle a un caso estrictamente humanitario un matiz
político. Sin embargo, por hacer todas estas gestiones en favor de su
hija, tanto Joan como Erlinda han recibido el calificativo de
"contrarrevolucionarios" por parte de funcionarios de Salud Pública y
algunos compañeros de trabajo.
Lo único que piden, tanto Joan como su esposa Erlinda, es saber cómo
tratar la hipoplasia del nervio óptico, conocer si existe una
investigación o tratamiento sobre este mal para saber actuar ante la
severa discapacidad de su pequeña hija y con ello poder ofrecerle a la
niña una mejor calidad de vida. Con ese afán es que dan a conocer el
caso de manera pública con el objetivo de recabar la solidaridad de
cualquier persona o institución en el mundo que los pueda ayudar. Esa es
su máxima aspiración y mayor anhelo.
Source: La odisea de una familia cubana | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427727982_13668.html
La curiosidad firma por Venezuela
La curiosidad firma por Venezuela
JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana | 30 Mar 2015 - 9:29 pm.
Caracas inicia en La Habana, con escaso éxito, la recolección de apoyo
'popular' para presionar a Barack Obama.
Desde el pasado sábado 28 de marzo, la iniciativa de firmas populares
Venezuela no es una amenaza, somos esperanza se trasladó a la Casa Museo
Simón Bolívar, ubicada en Mercaderes y Obrapía, en La Habana Vieja, y
los libros estarán abiertos hasta el próximo 9 de abril.
La campaña, impulsada por el Gobierno de Nicolás Maduro, recoge firmas
contra la política de Estados Unidos hacia Caracas.
Hasta el mediodía de este lunes, 30 de marzo, el total estimado no
sobrepasaba "las 300 firmas", según contabilizaron, a ojo, los
dependientes de la paladar Los Mercaderes. Una cifra que contrasta con
las más de mil que afirman haber recogido los activistas venezolanos en
la sede.
Vecinos y trabajadores de los alrededores del museo cuentan que la gente
se acerca a la mesa más por curiosidad que por otra cosa.
"Es algo llamativo y como tienen puesta música de ambiente uno cree que
están repartiendo o vendiendo algo porque esa es la dinámica aquí en La
Habana Vieja. No todo al que se acerca lo veo firmando, la verdad",
explica un vecino.
En los centros laborales de las cercanías los trabajadores no han sido
convocados masivamente para firmar. "Pero habría que esperar hasta el
matutino de los martes por las indicaciones del Partido", asegura un
especialista de la Empresa de Restauración Puerto Carena.
Alumnos de sexto grado de una escuela primaria cercana fueron llevados
hasta la sede del museo a firmar, "como parte de las actividades que se
incluyen en sus evaluaciones del componente educativo", declaró una
maestra del centro.
Fuentes consultadas en la Dirección Municipal de Educación expusieron
que "la iniciativa a firmar no es una imposición y se ha dejado a
decisión de los directivos de cada centro".
Los activistas venezolanos confían en que para el 9 de abril, la cifra
de "firmas solidarias" pueda llegar a "más de 5.000".
En palabras de una de las veladoras del Museo de Armas, "ni siquiera por
la curiosidad podrán llegar a esa cifra". "El pueblo —prosigue— no tiene
la más mínima idea de qué se trata el asunto, aunque haya salido en el
Granma y en el noticiero. Tendrán que recurrir a lo de siempre: convocar
a la gente por el trabajo, por las escuelas y los CDR".
Source: La curiosidad firma por Venezuela | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427747362_13678.html
JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana | 30 Mar 2015 - 9:29 pm.
Caracas inicia en La Habana, con escaso éxito, la recolección de apoyo
'popular' para presionar a Barack Obama.
Desde el pasado sábado 28 de marzo, la iniciativa de firmas populares
Venezuela no es una amenaza, somos esperanza se trasladó a la Casa Museo
Simón Bolívar, ubicada en Mercaderes y Obrapía, en La Habana Vieja, y
los libros estarán abiertos hasta el próximo 9 de abril.
La campaña, impulsada por el Gobierno de Nicolás Maduro, recoge firmas
contra la política de Estados Unidos hacia Caracas.
Hasta el mediodía de este lunes, 30 de marzo, el total estimado no
sobrepasaba "las 300 firmas", según contabilizaron, a ojo, los
dependientes de la paladar Los Mercaderes. Una cifra que contrasta con
las más de mil que afirman haber recogido los activistas venezolanos en
la sede.
Vecinos y trabajadores de los alrededores del museo cuentan que la gente
se acerca a la mesa más por curiosidad que por otra cosa.
"Es algo llamativo y como tienen puesta música de ambiente uno cree que
están repartiendo o vendiendo algo porque esa es la dinámica aquí en La
Habana Vieja. No todo al que se acerca lo veo firmando, la verdad",
explica un vecino.
En los centros laborales de las cercanías los trabajadores no han sido
convocados masivamente para firmar. "Pero habría que esperar hasta el
matutino de los martes por las indicaciones del Partido", asegura un
especialista de la Empresa de Restauración Puerto Carena.
Alumnos de sexto grado de una escuela primaria cercana fueron llevados
hasta la sede del museo a firmar, "como parte de las actividades que se
incluyen en sus evaluaciones del componente educativo", declaró una
maestra del centro.
Fuentes consultadas en la Dirección Municipal de Educación expusieron
que "la iniciativa a firmar no es una imposición y se ha dejado a
decisión de los directivos de cada centro".
Los activistas venezolanos confían en que para el 9 de abril, la cifra
de "firmas solidarias" pueda llegar a "más de 5.000".
En palabras de una de las veladoras del Museo de Armas, "ni siquiera por
la curiosidad podrán llegar a esa cifra". "El pueblo —prosigue— no tiene
la más mínima idea de qué se trata el asunto, aunque haya salido en el
Granma y en el noticiero. Tendrán que recurrir a lo de siempre: convocar
a la gente por el trabajo, por las escuelas y los CDR".
Source: La curiosidad firma por Venezuela | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427747362_13678.html
Sociedad civil y cumbre borrascosa
Sociedad civil y cumbre borrascosa
HILDEBRANDO CHAVIANO MONTES | La Habana | 31 Mar 2015 - 4:49 am.
La delegación del régimen presentada como sociedad civil en la próxima
Cumbre de Panamá será una versión ampliada y viajera de las brigadas de
respuesta rápida.
El mundo cambia, pero el Gobierno cubano se niega a cambiar, le duele el
cambio, es como la oruga que prefiere quedarse oruga y nunca convertirse
en mariposa. De acuerdo con la filosofía practicada por los gobernantes
cubanos, quedarse anclados sin ir a ninguna parte es mejor que
aventurarse a perder la comodidad de lo ya conocido por malo que sea.
Es indecente tildar a estas alturas de mercenarios a los ciudadanos que
manifiestan la necesidad de realizar cambios estructurales en las
relaciones de producción y el sistema de comercialización imperantes en
el país, a los que ninguneados por el régimen reclaman espacio para
manifestar sus opiniones y su derecho a participar en la búsqueda del
destino común, a los que fueron separados de su puesto de trabajo por
pensar diferente y dependen ellos y sus familias de la ayuda que reciben
del exterior.
Realmente, cuando el mandatario cubano demanda del Gobierno
estadounidense un cambio en su política hacia Cuba, no es capaz de
pensar que cambios similares son necesarios en las relaciones entre el
Gobierno cubano y el pueblo; que la política de exclusión y
descalificaciones contra los opositores, disidentes o como quiera
llamársele a los que opinan diferente al sentir oficial, solo ha logrado
fragmentar el país y llenarlo de odios.
La VII Cumbre de Las Américas, a celebrarse próximamente en Panamá, será
escenario de un choque entre dos visiones de Cuba; ahí se verán las
caras los que aplauden incondicionalmente al régimen desde
organizaciones creadas a su imagen y semejanza y sufragadas con el
sudor de los trabajadores a los cuales no representan, y los que en Cuba
no tienen voz porque la dictadura les niega el derecho a expresarse y
dependen de manos solidarias para subsistir porque la misma dictadura
les niega el empleo.
Decir que los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación
de Mujeres Cubanas (FMC), la Federación Estudiantil Universitaria (FEU),
la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), y todas y cada una de las
múltiples organizaciones satélites utilizadas para mantener el control
sobre la población, son organizaciones no gubernamentales que conforman
la sociedad civil, es una broma pesada. En una dictadura no existen
legalmente organizaciones independientes del Estado y, en el caso
específico de Cuba, independientes del Partido Comunista.
La Constitución de 1976, con su última modificación del 2002, es
suficientemente explícita en cuanto a sociedad civil y derechos. A pesar
de la ambigüedad de la redacción, en el artículo 53 "Se reconoce a los
ciudadanos libertad de palabra y prensa...", pero, "...conforme a los
fines de la sociedad socialista". Y además: "Las condiciones materiales
para su ejercicio están dadas por el hecho de que la prensa, la radio,
la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de
propiedad estatal o social…".
Por su parte el artículo 54 dice que: "Los derechos de reunión,
manifestación y asociación son ejercidos por los trabajadores, manuales
e intelectuales, los campesinos, las mujeres, los estudiantes y demás
sectores del pueblo trabajador, para lo cual disponen de los medios
necesarios a tales fines. Las organizaciones de masas y sociales
disponen de todas las facilidades para el desenvolvimiento de dichas
actividades…".
Las llamadas organizaciones no gubernamentales que conforman la
pretendida sociedad civil cubana son por el estilo de la Organización
Nacional de Bufetes Colectivos, compuesta por abogados controlados por
la policía política, atados de pies y manos y con la boca amordazada
cuando de defender a un disidente se trata; o los trabajadores,
deportistas, estudiantes y mujeres movilizados en las brigadas de
respuesta rápida para injuriar y golpear a opositores pacíficos.
Mientras la máxima dirección del país continúe en sus discursos y en sus
actos con la práctica discriminatoria de un sector de la sociedad y la
injuria pública a quienes profesan ideas distintas, el país seguirá
azotado por la intolerancia, el odio y el miedo. Mientras la
Constitución de la República favorezca a un partido excluyente en
detrimento de los que no comulguen con su ideario político, no se podrá
hablar en Cuba de democracia ni sociedad civil. Los que participarán
como sociedad civil en la Cumbre de las Américas llevados por el
Gobierno cubano, representan una ideología, un partido político y un
sistema, cuyos supuestos logros provienen de la ayuda económica que
durante decenas de años suministró la fenecida URSS, del petróleo
venezolano y de la explotación por el Estado cubano de millones de
obreros y campesinos e incluso estudiantes por debajo de la edad laboral.
No porque sean muchos los patrocinados por el régimen cubano asistentes
al evento van a evitar que el fracaso del sistema económico y político
que rige en Cuba sea visto como un fracaso cuyos responsables aún están
en el poder e insisten en mantenerse. En realidad, la delegación del
Gobierno cubano presentada como sociedad civil será una versión ampliada
y viajera de las brigadas de respuesta rápida que, cuando se sientan
impotentes con sus mentiras, van a gritar, injuriar y, si los dejan,
golpear a los otros, igualito que hacen aquí.
Source: Sociedad civil y cumbre borrascosa | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1427717244_13661.html
HILDEBRANDO CHAVIANO MONTES | La Habana | 31 Mar 2015 - 4:49 am.
La delegación del régimen presentada como sociedad civil en la próxima
Cumbre de Panamá será una versión ampliada y viajera de las brigadas de
respuesta rápida.
El mundo cambia, pero el Gobierno cubano se niega a cambiar, le duele el
cambio, es como la oruga que prefiere quedarse oruga y nunca convertirse
en mariposa. De acuerdo con la filosofía practicada por los gobernantes
cubanos, quedarse anclados sin ir a ninguna parte es mejor que
aventurarse a perder la comodidad de lo ya conocido por malo que sea.
Es indecente tildar a estas alturas de mercenarios a los ciudadanos que
manifiestan la necesidad de realizar cambios estructurales en las
relaciones de producción y el sistema de comercialización imperantes en
el país, a los que ninguneados por el régimen reclaman espacio para
manifestar sus opiniones y su derecho a participar en la búsqueda del
destino común, a los que fueron separados de su puesto de trabajo por
pensar diferente y dependen ellos y sus familias de la ayuda que reciben
del exterior.
Realmente, cuando el mandatario cubano demanda del Gobierno
estadounidense un cambio en su política hacia Cuba, no es capaz de
pensar que cambios similares son necesarios en las relaciones entre el
Gobierno cubano y el pueblo; que la política de exclusión y
descalificaciones contra los opositores, disidentes o como quiera
llamársele a los que opinan diferente al sentir oficial, solo ha logrado
fragmentar el país y llenarlo de odios.
La VII Cumbre de Las Américas, a celebrarse próximamente en Panamá, será
escenario de un choque entre dos visiones de Cuba; ahí se verán las
caras los que aplauden incondicionalmente al régimen desde
organizaciones creadas a su imagen y semejanza y sufragadas con el
sudor de los trabajadores a los cuales no representan, y los que en Cuba
no tienen voz porque la dictadura les niega el derecho a expresarse y
dependen de manos solidarias para subsistir porque la misma dictadura
les niega el empleo.
Decir que los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación
de Mujeres Cubanas (FMC), la Federación Estudiantil Universitaria (FEU),
la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), y todas y cada una de las
múltiples organizaciones satélites utilizadas para mantener el control
sobre la población, son organizaciones no gubernamentales que conforman
la sociedad civil, es una broma pesada. En una dictadura no existen
legalmente organizaciones independientes del Estado y, en el caso
específico de Cuba, independientes del Partido Comunista.
La Constitución de 1976, con su última modificación del 2002, es
suficientemente explícita en cuanto a sociedad civil y derechos. A pesar
de la ambigüedad de la redacción, en el artículo 53 "Se reconoce a los
ciudadanos libertad de palabra y prensa...", pero, "...conforme a los
fines de la sociedad socialista". Y además: "Las condiciones materiales
para su ejercicio están dadas por el hecho de que la prensa, la radio,
la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de
propiedad estatal o social…".
Por su parte el artículo 54 dice que: "Los derechos de reunión,
manifestación y asociación son ejercidos por los trabajadores, manuales
e intelectuales, los campesinos, las mujeres, los estudiantes y demás
sectores del pueblo trabajador, para lo cual disponen de los medios
necesarios a tales fines. Las organizaciones de masas y sociales
disponen de todas las facilidades para el desenvolvimiento de dichas
actividades…".
Las llamadas organizaciones no gubernamentales que conforman la
pretendida sociedad civil cubana son por el estilo de la Organización
Nacional de Bufetes Colectivos, compuesta por abogados controlados por
la policía política, atados de pies y manos y con la boca amordazada
cuando de defender a un disidente se trata; o los trabajadores,
deportistas, estudiantes y mujeres movilizados en las brigadas de
respuesta rápida para injuriar y golpear a opositores pacíficos.
Mientras la máxima dirección del país continúe en sus discursos y en sus
actos con la práctica discriminatoria de un sector de la sociedad y la
injuria pública a quienes profesan ideas distintas, el país seguirá
azotado por la intolerancia, el odio y el miedo. Mientras la
Constitución de la República favorezca a un partido excluyente en
detrimento de los que no comulguen con su ideario político, no se podrá
hablar en Cuba de democracia ni sociedad civil. Los que participarán
como sociedad civil en la Cumbre de las Américas llevados por el
Gobierno cubano, representan una ideología, un partido político y un
sistema, cuyos supuestos logros provienen de la ayuda económica que
durante decenas de años suministró la fenecida URSS, del petróleo
venezolano y de la explotación por el Estado cubano de millones de
obreros y campesinos e incluso estudiantes por debajo de la edad laboral.
No porque sean muchos los patrocinados por el régimen cubano asistentes
al evento van a evitar que el fracaso del sistema económico y político
que rige en Cuba sea visto como un fracaso cuyos responsables aún están
en el poder e insisten en mantenerse. En realidad, la delegación del
Gobierno cubano presentada como sociedad civil será una versión ampliada
y viajera de las brigadas de respuesta rápida que, cuando se sientan
impotentes con sus mentiras, van a gritar, injuriar y, si los dejan,
golpear a los otros, igualito que hacen aquí.
Source: Sociedad civil y cumbre borrascosa | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1427717244_13661.html
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