sábado, 23 de julio de 2016

Cuando consigamos que se haga justicia podremos edificar una sociedad nueva

"Cuando consigamos que se haga justicia podremos edificar una sociedad
nueva"
Cuatro años después de la muerte de Oswaldo Payá, su viuda, Ofelia
Acevedo, reivindica su legado
MARIO J. PENTÓN/LUZ ESCOBAR, Miami | Julio 22, 2016

Su nombre aparece tatuado en la piel de un grafitero cubano o sugerido
en la letra L, formada por el ángulo entre el dedo índice y el pulgar,
que cada vez se extiende más entre los que piden democracia. La herencia
de Oswaldo Payá Sardiñas (1952-2012) y Harold Cepero (1980-2012) pervive
en la nación por la que se gastaron y entregaron. Cuatro años después
del trágico accidente que sesgó sus vidas, y que la familia y
organizaciones internacionales han catalogado como un ajuste de cuentas
del aparato represivo cubano, 14ymedio conversa con Ofelia Acevedo,
viuda del expresidente del Movimiento Cristiano Liberación.

P. Hace apenas unos días se conmemoró un año de la reapertura de
embajadas entre Estados Unidos y Cuba ¿Podría estar más cerca la
justicia en el caso de Harold Cepero y Oswaldo Payá?

R. El restablecimiento de relaciones diplomáticas ha sido bueno. Está
claro que el Gobierno cubano es el que no quiere continuar con el
proceso normal hacia donde debería llevar este acercamiento. Por otra
parte, la justicia es un paso importantísimo para lograr un cambio
verdadero en la nación cubana. Para mirar hacia adelante en nuestro país
necesitamos justicia. La tradición cristiana lo deja bien claro: si hay
un reconocimiento de la verdad, habrá justicia y perdón. Una vez
conseguida la justicia podremos hablar de reconciliación entre los
cubanos. Debemos buscarla los cubanos, empezando por reclamar nuestros
derechos. Es un paso clave para el futuro. La injusticia más grande es
privar de los derechos al pueblo cubano, por eso hay tanta miseria y no
se progresa. Los derechos humanos son naturales e inherentes a la
persona. Cuando consigamos que se haga justicia podremos edificar una
sociedad nueva, por eso es importante que este crimen no quede impune.

P. ¿Cómo ha afrontado la familia la pérdida de su esposo?

R. Somos una familia muy unida. Nos queremos muchísimo y lo extrañamos
cantidad. Vivimos de la fe, que nos sostiene. Por ella creemos que es
posible la verdad, la justicia, la democracia para nuestro pueblo. Todo
el trabajo de Oswaldo está impregnado de mucha esperanza, de una
esperanza cristiana. Esa es la que ayuda a seguir en medio del ambiente
adverso en que a veces vivimos. Oswaldo creía mucho en el mejoramiento
humano y en la persona, como decía Martí. Buscaba caminos para darle
herramientas a los cubanos para decidir su futuro. Él entendía que el
cambio comenzaba por la capacidad de decidir. Afirmaba que el diálogo
era el único camino para el cambio en Cuba, un diálogo sin
condicionamientos y sin exclusiones entre todos los cubanos.

P. ¿Cómo percibe la oposición cubana cuatro años después de la muerte su
líder más prestigioso?

R. En Cuba hay más opositores probablemente que los que había en Europa
central en el año 1989. La oposición cubana ha hecho un gran trabajo.
Sabemos que el Gobierno y los servicios de inteligencia crean topos,
construyen figuras, infiltra los grupos, difama, chantajea a los
opositores. Eso ha existido y existe, son intransigentes con los que no
piensan igual y tienen el valor de levantar la voz para expresarlo. Los
cubanos que queremos cambios debemos dejar de pensar en nosotros mismos
y pensar en los demás, pensar en el pueblo cubano. Hay que olvidarse de
los egoísmos y llegar a donde está la gente para explicar cuáles son los
pasos y que comience a exigir sus propios derechos, porque ellos son los
que deben de decidir. Debemos acompañar a la gente en eso.

P. ¿Qué ha pasado con el Movimiento Cristiano de Liberación tras la
muerte de Oswaldo Payá?

R. El Movimiento recibió un golpe muy fuerte con la muerte de Oswaldo y
de Harold. Ya desde antes las persecuciones eran muy fuertes contra
ellos. Era el movimiento que más presos políticos tenía y todos fueron
desterrados a España sin opciones de quedarse. En estos momentos, dentro
de Cuba, el MLC está diezmado, esa es mi impresión. La represión contra
ellos ha sido y es muy fuerte.

P. ¿Cómo ha sido la experiencia de exilio para su familia? ¿Regresarán a
Cuba?

R. Nunca mi familia pensó exiliarse. Tras el asesinato de Oswaldo tomé
la decisión de exiliarme por mis hijos, porque la Seguridad del Estado
se enfocó en mi hijo mayor. A mi hija, Rosa María, le impidieron
comenzar a trabajar en un centro de investigación para el que ya tenía
plaza. Yo me aterroricé y decidí salir por ellos. Los amigos, los
vecinos, todos estaban aterrorizados, porque todo el mundo sabía lo que
había ocurrido y ellos gozan de total impunidad.

Estoy trabajando como profesora y pensando cuándo podré regresar a mi
país. Quiero regresar a Cuba, pero espero que las cosas mejoren porque
me cuesta muchísimo tener que enfrentarme con ellos. Les tengo un
rechazo muy grande. Saber que tengo que lidiar con ellos es muy difícil,
por lo que están haciendo, por lo que hicieron, por lo que han hecho
sufrir a mi familia y a nuestro pueblo.

P. ¿En qué estado se encuentran las investigaciones sobre la muerte de
su esposo? ¿Han llevado adelante alguna acción judicial en la Isla?

R. El único encuentro que yo tuve con ellos [la Seguridad del Estado]
fue una semana después del entierro de Oswaldo. Me citaron para
preguntarme si yo iba a pedirle indemnización a Carromero (dirigente de
la organización juvenil Nuevas Generaciones del Partido Popular de
Madrid, que conducía el auto en el que murió Payá y fue condenado por
homicidio involuntario). Yo les dije que no aceptaría su versión y que
deseaba hablar con los sobrevivientes. Eso jamás me lo concedieron. El
código penal cubano no da chance a las víctimas. A mis hijos no los
dejaron entrar al juicio, que ellos habían anunciado como público. Hubo
una represión inmensa en Bayamo. No pudimos llevar adelante ninguna
acción judicial porque un abogado amigo de la familia dijo que no había
chance para reclamar nada, debido al código penal.

Pedí la autopsia al hospital y al Gobierno. Nunca me la han entregado.
Hablé con la Seguridad del Estado, con Medicina Legal. Todos me dijeron
que el hospital tendría que entregarme el informe. El director del
hospital, a las seis de la tarde, después de haber hecho cuanto trámite
era posible, me dijo que me los enviaría por correo y me dio un número
de teléfono. El número no funcionaba y la autopsia aún la estamos
esperando. Le escribí al ministro de Salud Pública. Rosa María intentó
entregar la carta a la embajada cubana, pero ni siquiera la dejaron
llegar a la sede diplomática. Luego enviamos la carta en Cuba y tenemos
el acuse de recibo, pero nunca han contestado.

P. ¿Qué ha dicho Aron Modig (exlíder de las juventudes del partido
cristianodemócrata sueco que también viajaba en el auto en el momento
del accidente) sobre el día en que murieron Payá y Harold?

R. Modig sostiene su posición. No recuerda nada hasta el momento de
llegar al hospital. Es una selectiva pérdida de la memoria. A mí hay
cosas que a veces me molestan de los medios, porque hablan del
accidente, cuando todos sabemos que eso fue un asesinato. Un informe de
la organización internacional Human Rights Foundation y otro que
hicieron profesores de física de la Universidad Internacional de la
Florida demuestran que es imposible que las cosas ocurrieran como el
Estado cubano expone.

P. ¿Qué legado han dejado Oswaldo Payá y Harold Cepero?

R. La sangre de luchadores por la libertad es semilla de hombres libres.
Esto se aplica a Harold, a Oswaldo, a todos los que han dado la vida por
los derechos humanos. La sangre de la gente inocente, que entrega su
vida por los demás, no se derrama en vano. A Oswaldo le tiraban los
carros encima cuando iba en la calle. Uno sabe que expone la vida, pero
cree que nunca pasará nada, hasta que pasa. Nosotros seguimos luchando
por darle al pueblo cubano la posibilidad de decidir, que fue la lucha
de Oswaldo. El Gobierno cubano, en cambio, lucha por destruir la
esperanza de los cubanos.

Source: "Cuando consigamos que se haga justicia podremos edificar una
sociedad nueva" -
http://www.14ymedio.com/entrevista/Solo-justicia-podremos-reconstruir-sociedad_0_2039796004.html

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