Santa Cruz, con su cruz a cuestas
Santa Cruz del Norte cumple años con las calles rotas, hoteles en
ruinas, y una discoteca donde solo van los varones
martes, mayo 6, 2014 | Polina Martínez Shvietsova
LA HABANA, CUBA. — Santa Cruz del Norte, pueblo que baña el mar, a medio
camino entre La Habana y la turística playa de Varadero, celebra 300
años de su fundación. Pero sus vecinos dicen que hay poco que celebrar.
Rafael –nacido con la Revolución– comenta: "Hicieron llegar el agua a
las casas, pero el peso de los camiones de combustible de los pozos
petroleros cercanos ha creado huecos en las calles que afectan las
tuberías soterradas. Ahora estamos llenos de salideros de agua en las
calles rotas."
Hace unos dos años, parecía que los cuentapropistas harían renacer el
comercio de Santa Cruz. Si una década atrás, solo existía la Pizzería de
Celino, hace dos años surgieron paladares como Los Amigos, El Bohío, El
Framboyán. Pero hoy muchos de estos negocios privados han cerrado como
el de servicios técnicos a móviles y PC.
Alina, una cuentapropista afectada, nos explica "Nos asfixiaron los
inspectores buscando deficiencias y poniendo altas multas".
Juan, instructor de artes plásticas, nos dice: "Hace años la Casa de
Cultura, que estaba en una de las esquinas más céntricas del pueblo, se
derrumbó. Hoy es baño público para los borrachos".
Elena, otra trabajadora de cultura, agrega: "El canal local Telemar, se
ha convertido en un panfleto político". Sabemos que fue creado para que
interrumpiera la señal de TV Martí. Apenas trasmite 2 horas diarias y
las noticias que pone son triunfalistas e intrascendentes. No hay un
periodismo crítico sobre los problemas del pueblo. Lo único que sirve es
el parte meteorológico".
Arturito, un joven babalawo (adivinador en la religión yoruba), comenta:
"no hay transporte entre Santa Cruz y La Habana… Al ser el pueblo parte
de Mayabeque, el gobierno desvió el transporte hacia San José. La
población no tiene en qué moverse para La Habana. Antes salía la ruta
669. Ahora no tenemos ni el viejo camello 670 que llegaba hasta Guanabo".
Pedro, con muchos años a cuestas, protesta por el alto precio del
pescado y los camarones, en un pueblo marinero: "el pescado es vendido
al sector estatal, y ni hablar de la langosta que hace años está
perdida, los vecinos nos podemos comprarla aunque tengamos el dinero".
Yadira, una instructora de arte, agrega: "Hay un alto índice de
alcoholismo y violencia en los jóvenes que se reúnen a bailar reguetón
en la discoteca Club de la Termo (la termo eléctrica). Le dicen La
Fiesta del Chorizo, porque solo van los varones. Las muchachas prefieren
ir a bailar a San José, Jaruco o San Antonio."
El gobierno pretende trasladar el hospital general del pueblo para
"Mayabeque City", (así le dicen a San Jose de las Lajas). Según los del
PCC y otras instancias gubernamentales aquella es "la capital
provincial. Los santacruceños se tienen que adaptar al nuevo diseño de
la provincia".
Estos funcionarios enviaron inspectores para detectar "anomalías" y
anotar "ineficiencias internas", buscando elementos negativos en el
funcionamiento del hospital.
Cuenta Dmitri, el antropólogo: "La gente protestó duro en las asambleas
a nivel de barrio. También los médicos del hospital protestaron. Pero
todos saben que es en vano. El gobierno va a seguir en su empeño por
mudar el hospital y joder a los santacruceños…"
El Hotel Riomar era una maravilla, comenta Juanito Hernández, promotor
cultural del Museo Santacruceño: "Cuando lo construyó el alcalde Abelino
Pascual, en 1933, lo llamó Hotel Regina. Era de madera, pero muy bonito.
Daba servicio a los yates y a las habitaciones. El restaurante ofrecía
el plato típico del pueblo: filete de pargo relleno con cangrejo moro
más toda la variedad de la gastronomía marinera.
¿Y qué pasó con el Regina?, le pregunto.
"Después del 1959 le cambiaron el nombre por Riomar, lo reconstruyeron
de mampostería, agregándole hasta 30 habitaciones. Le agregaron una
piscina. Pero de eso no queda nada. El Riomar funcionó como hotel hasta
el 2000. Actualmente está en ruinas. El INDER municipal permitió que el
lobby fuera utilizado como base de entrenamiento de artes marciales y un
gimnasio improvisado".
Una reliquia que identifica a Santa Cruz del Norte es El Torreón,
construido por los españoles en el siglo XVII. En la República sirvió de
Logia Masónica. Luego fue bar/restaurante administrado por la Ronera
Habana Club.
Martínez Rodríguez, recuerda que en el Bar de El Torreón servían los 100
tragos que se preparan con el ron Habana Club. ¡Qué triste! En la
actualidad es un comedor obrero. A veces, por la noche, hace de comedor
de pésima categoría, el cual nadie visita.
Santa Cruz del Norte, con sus paisajes y su mar, podría ser un lugar
turístico. Con pozos de petróleo a sus alrededores, una termoeléctrica,
y una fábrica de ron –que elabora el famoso Havana Club– debería ser un
pueblo próspero. En cambio, permanece en el olvido. Hoy celebra sus 300
años de fundación, y espera.
Source: Santa Cruz, con su cruz a cuestas | Cubanet -
http://www.cubanet.org/destacados/la-fiesta-del-chorizo/
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