CAFÉ, Exilio, Embargo
CAFE y el anhelo de lo trasnacional: una aclaración necesaria
A propósito de Cuba: los vagidos de la política trasnacional
Jorge de Armas, Miami Beach | 06/05/2014 1:19 pm
El análisis simplista sobre todo lo relacionado con Cuba se torna
crónico en algunos articulistas. Para alguien como Haroldo Dilla, desde
La Española, juzgar suspicaz desde la distancia se le hace fácil,
incluso dotándolo del barniz teórico necesario para parecer estar in,
cuando la realidad es que está out. Sus juicios son elucubraciones sin
referencias a textos, a citas o a los eventos que condena o perdona
desde su inquisidora mirada, pero ese es su género, y lo ha perfeccionado.
Basta leer la misma prensa de Miami que, sin ninguna simpatía, cubrió la
conferencia de Cuban Americans for Engagement (CAFE) en el Sofitel para
saber que el encuentro no centró su atención en "la cuestión del
bloqueo/embargo" aunque el tema se tratase. Dilla ni se toma el trabajo
de consultar los videos del evento ni la cobertura del mismo en la
prensa. Ya tiene sus ideas sobre lo que allí ocurrió y en Cubaencuentro
no tiene que sustentarlas. No cita documento, ni intervención ni trabajo
presentado. Es su ideología y punto.
El evento estuvo organizado en tres paneles que abordaron diferentes
aspectos con la idea de entender las nuevas dinámicas de Cuba y cuáles
serían las posibles acciones a tomar por la administración de Obama a
fin de construir unas mejores relaciones con la Isla.
Apoyándose en el elemento de moda de "lo trasnacional", sin establecer
mediaciones entre los eventos que discute, Dilla relaciona de modo
inequívoco el propósito político de CAFE con el de Espacio Laical o
incluso con la Iglesia Católica. Evocando un "hilo conductor personal",
el ex cuadro del Comité Central del PCC en el Centro de Estudios sobre
América afirma que la conferencia en el Sofitel y otra de la revista
católica realizada en Cuba estuvieron a cargo de las mismas personas a
quienes no identifica.
Basta acceder a los programas de ambos encuentros para constatar lo
falso de dicha aseveración. Apenas tres ponentes Roberto Veiga, Lenier
González y Arturo López-Levy coinciden en ambos eventos. ¿De dónde saca
Dilla que se trata de una misma agenda trasnacional?
En el evento en Miami se escucharon sectores de la sociedad cubana que
no son comunes en los espacios de discusión miamense pero a Dilla no le
interesan. Mas aun los descalifica como parcos sin haberlos escuchado.
Abiel San Miguel-Estévez, gerente de la paladar Doña Eutimia, uno de los
101 mejores restaurantes de Latinoamérica según Newsweek, atrajo mucho
la atención de los más de 150 participantes al relatar su experiencia y
comentar los retos que supone administrar un negocio privado en Cuba.)
Yasmín S. Portales, coordinadora del Proyecto Arcoíris, hizo importantes
críticas y sugerencias desde su presentación sobre la "Luchas por la
equidad de género, raza y LGTB". La exposición de Portales —y el
artículo que escribió luego a propósito del evento— evidenció que existe
un sector no asociado a entidades estatales que asume la voz de minorías
y las defiende en Cuba desde la sociedad civil más autónoma, tan
autónoma que no tiene ambigüedad alguna y habla desde un contexto
nacional soberano, sin concesión alguna al bloqueo o la política de
cambio de régimen a la que Dilla pretende cubrir con la hojita de parra
de lo "transnacional".
CAFE apuesta por un diálogo fluido y constante que una a todos los
cubanos. Este encuentro logró reunir panelistas con estrategias y formas
distintas de operar, desde académicos hasta empresarios. La voluntad de
la organización no es una proyección academicista, es propiciar acciones
políticas para mejorar las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.
Para Dilla, CAFE forma parte de un "campo político trasnacional" cuya
novedad reside en ser el primero "que puede presentarse como tal
públicamente y mostrar sus credenciales a la sociedad cubana de ambas
partes" refiriéndose a la emigración y los residentes en la Isla. Dice
esto e inconsistentemente con su discurso también afirma que CAFE "está
obligada a abstenerse de todo intento de opinar o incidir en la política
interna cubana." Es complejo de entender cómo puede uno mostrarse a
ambas partes y abstenerse de incidir. Sólo en aras de un discurso
parcial es posible entender estas contradicciones.
Si algo distingue a CAFE de otras organizaciones es que hace acción en
los espacios propios de incidencia real. En sus incursiones en
Washington no se limita a visitar el Congreso, el Departamento de Estado
o la Casa Blanca; también se reúne con las autoridades cubanas y les
presenta sus propuestas. CAFE ha defendido la necesidad de la rebaja de
las tarifas en los pasaportes, de una Reforma Migratoria, (antes de la
actual) la consecución plena de los derechos ciudadanos de los emigrados
y lograr un acercamiento entre ambos Gobiernos a partir de acuerdos
sobre intereses comunes.
Como otro detalle de su tendenciosidad y desconocimiento, Dilla mezcla
en brebaje venenoso las dos conferencias con su denuncia a la negativa
del visado por parte de Cuba a Carmelo Mesa Lago. CAFE se ha declarado a
favor de una política que, protectora de la seguridad nacional de Cuba y
los Estados Unidos, favorezca los intercambios académicos y
educacionales entre los dos países. Contrario a lo que afirma Dilla,
CAFE ha dicho explícitamente que aboga por el paradigma de la
Declaración Universal de Derechos Humanos, por el cual todo cubano tiene
derecho a entrar a su país de origen. Por si tiene dudas, le recordamos
que la expresión "todo cubano" incluye a Carmelo Mesa Lago.
En Miami desde perspectivas cubano-americanas se habló de los contactos
pueblo a pueblo, tanto culturales, educacionales como políticos, y para
ello Hugo Cancio, Silvia Wilhem y Collin Lavery, hablaron de sus
experiencias, exponiendo no sólo los aciertos, sino también las
dificultades y necesidades.
Es curioso que Dilla se empecine en empobrecer todo lo que tenga que ver
con Cuba al pensamiento binario que lo ha caracterizado en toda su
trayectoria, no importa qué signo político lleve su obra. Basta leer las
páginas del Nuevo Herald, no del Granma, para registrar la respuesta de
Colin Laverty ante un artículo de Juan Tamayo que reportaba su
intervención en el evento como crítica a los intercambios pueblo a
pueblo, porque lo era sin reducir la importancia de los mismos para
acercar a los dos pueblos.
Un último panel, el único integrado exclusivamente por académicos de
reconocida trayectoria, se adentró en las posibles estrategias a seguir
para acercar a ambos gobiernos. En la hora crítica que viven las
relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, tanto la reciente encuesta
de The Atlantic Council como la inclusión de Cuba en la lista de países
que patrocinan el terrorismo, temas desarrollado por Guillermo Grenier y
Arturo López-Levy respectivamente, cobran especial relevancia, tanto por
las implicaciones prácticas para el desarrollo de la propia Cuba, como
para las relaciones de Estados Unidos con terceros países.
En ese diálogo "trasnacional" se destacó la participación de Antonio
Zamora, por su trayectoria académica y práctica. Zamora subrayó desde su
experiencia de ex consejero legal de la Fundación Nacional Cubano
Americana y veterano de la Brigada 2506 todo el significado que tiene la
reconstrucción de nexos entre todos los cubanos "patriotas y
respetuosos" (adjetivos que parecen molestar a Dilla) para un proceso de
reconciliación nacional. Zamora es el ejemplo de una visión extendida,
transhistórica y de futuro, no de los coletazos del pasado tan al uso en
el diseño de políticas y en la voz de muchos "expertos" en el tema
cubano, en la derecha cubano-americana y el izquierdismo ("enfermedad
infantil") cubano-dominicano.
El evento de CAFE en Miami, demostró la posibilidad de ver más allá de
las ideologías, de buscar la posibilidad de poner lo cubano por encima
de la confrontación, de conversar sobre ese anhelo trasnacional sin
antagonismos innecesarios. La propia Yasmín S. Portales, al narrar sus
experiencias al visitar Miami y participar de este evento escribió: "Yo,
ex militante de la UJC, le di la mano a un hombre de la Brigada 2506.
Estamos de acuerdo en que nuestro país no necesita los permisos de
Estados Unidos para existir".
Tiene razón Dilla en una cosa, fue un evento en un espacio trasnacional
en el que todos los cubanos que participamos, no importa de dónde
viniésemos, reafirmamos, por encima de diferencias políticas, nuestro
deseo de una Cuba más abierta a todos sus ciudadanos, soberana,
democrática, independiente, sin subordinaciones. Fue el primer paso de
otros que vendrán.
Jorge de Armas es miembro de la directiva de CAFE y analista político.
Source: "CAFE y el anhelo de lo trasnacional: una aclaración necesaria -
Artículos - Opinión - Cuba Encuentro" -
http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/cafe-y-el-anhelo-de-lo-trasnacional-una-aclaracion-necesaria-317856
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