miércoles, 31 de julio de 2013

Guillermo Fariñas Hernández

Publicado el martes, 07.30.13

Guillermo Fariñas Hernández
NICOLASPEREZ

Su abuelo paterno Benito era un carabalí de piel negra como el ónix que
había llegado a Cuba desde la Costa de Calabar, al sur de Nigeria,
famosa por el carácter indómito de sus pobladores. Su padre se casó con
una mulata clara hermosísima.. Y el primer acto de disidencia de
Guillermo fue contra la piel de sus ancestros. Cuentan que cuando recién
nacido lo vio su abuelo Don Benito, chasqueó la lengua y farfulló algo
molesto: "Es un Coco, el primer Fariñas que es un Coco". Y el nombrete
se le pegó como una lapa.

Ortega y Gasset dijo que una generación no dura más de quince años. En
1962 fui a parar de cabeza a las cárceles castristas y ese mismo año
nació Guillermo. Nos separan generación y media y es lógico que personas
de mi época no lo entiendan.

Porque su vida como las monedas tiene dos caras. Una: combatió en la
guerra de Angola donde recibió dos heridas y perteneció a la Juventud
Comunista hasta que fue expulsado en 1989 al protestar por el
fusilamiento de Arnaldo Ochoa. La otra cara: ha sido encarcelado tres
veces, cumplido once años de prisión y participado en 24 huelgas de
hambre donde se le dice al enemigo: "O cedes a mis reclamos o tienes que
dejarme morir". En la más letal de sus huelgas, que duró 18 meses, tomó
alimento líquido. Pero su salud está deteriorada, sabe que la próxima
apuesta de su rebeldía congénita le puede costar la vida, pero tiene
vocación de mártir, y me confiesa que no va a buscar otra huelga
gratuitamente pero tampoco la esquivará.

Aunque El Coco confía en todo anticastrista auténtico, un segmento de
este exilio desconfía de él aunque lo admira y respeta. Para el mundo
occidental, sin nuestras heridas es un héroe y ha sido galardonado con
el premio Sájarov a la libertad de conciencia.

Me acerqué al Coco despacio, en puntillas, para lograr una conexión
espiritual y encontré a alguien que practica lo que predica, humilde,
culto, sereno, que dice en Miami lo que ha gritado en Cuba a los cuatro
vientos, y tiene una claridad meridiana en sus objetivos de lucha.

Está convencido, como Lech Walesa, el hombre que más lo ha impresionado
en su viaje, de que la situación cubana puede precipitarse de un momento
a otro, y me dice que ya el castrismo prepara cuidadosamente su propia
transición impartiendo seminarios a los oficiales del MINFAR para
cambiar su actual mentalidad neoestalinista por una nueva que ellos
denominan "putinismo", en alusión al presidente ruso Vladimir Putin.

Una vez desaparecidos los Castro y para que el castrismo sobreviva
piensa El Coco que el gobierno planea iniciar conversaciones con una
disidencia falsa para ganar tiempo, formada por grupos cercanos al
cardenal Jaime Ortega, ex funcionarios y académicos y figuras
relevantes, que van a aceptar dos cosas muy peligrosas: conversar sin
recibir nada a cambio y permitir que sea el gobierno y no la oposición
el que domine la agenda de la transición.

Por eso, me dijo, la Unión Patriótica Cubana (UNPACU) persigue los
siguientes objetivos: Lograr la unidad de la oposición interna sin que
exista un líder único para evitar las manifestaciones caudillistas.
Nacionalizar el conflicto para que de Pinar del Río a Oriente se
realicen acciones de protesta cívicas conjuntas no violentas. Convertir
a UNPACU en una organización de masas. Ser la principal fuerza opositora
para descarrilar cualquier transición espuria. Y lograr que el exilio y
la oposición interna tengan las mismas exigencias, que en el caso de su
organización son cinco:

• La libertad incondicional de todos los presos políticos.
• Que en Cuba se cumpla en la práctica con la Declaración Universal de
Derechos Humanos en sus treinta puntos.
• Que el gobierno permita la libertad de información y el internet en
todos los hogares cubanos a precios módicos, y también existan medios
alternativos de prensa prescribiendo que la libertad de opinión sea un
delito.
• Que puedan crearse partidos políticos democráticos.
• Todos los cubanos, residan donde residan, tienen derecho a participar
en la reconstrucción de Cuba desde el punto de vista político,
económico, social y cultural.

Sin estos cinco puntos mínimos satisfechos jamás UNPACU se sentará a
dialogar sobre una transición con los herederos de Fidel y Raúl Castro.

Una anécdota que lo retrata, cuando en FIU le preguntaron si no se
arrepentía de haber ido a Angola respondió que ahí sus sentimientos
estaban divididos, porque por una parte reconocía que había sido un
mercenario del Imperio Soviético, y por otra, se sentía orgulloso de
haber luchado contra el apartheid sudafricano.

¿Un error de juventud?, muy posible, pero en el caso cubano por acción u
omisión todos hemos cometido errores, y (Juan 8:2-11) dice: "El que esté
libre de pecado, que tire la primera piedra".

Nicop32000@yahoo.com

Source: "NICOLAS PEREZ: Guillermo Fariñas Hernández - Opinión -
ElNuevoHerald.com" -
http://www.elnuevoherald.com/2013/07/30/1533625/nicolas-perez-guillermo-farinas.html

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