viernes, 23 de diciembre de 2011

Anzuelos para vender

Anzuelos para vender
Viernes, Diciembre 23, 2011 | Por Gladys Linares

LA HABANA, Cuba, diciembre, www.cubanet.org -En estos días, Yolanda
recibió unos regalos que le envió su hijo desde Madrid. Venían también
unas fotos, donde se veían las vidrieras madrileñas bellamente adornadas
con motivos navideños. Al mirarlas, Yolanda sintió nostalgia por
momentos más felices, vividos hace muchos años, cuando las vidrieras de
nuestros comercios también se adornaban en Navidad, y sus padres la
llevaban a ver el precioso espectáculo.

Ella se deslumbraba con los arbolitos de Navidad, con el Nacimiento, con
los Reyes Magos, con el Santa Claus que hablaba. Aquello era mágico para
ella y todos los niños. Las grandes calles comerciales de Galiano, San
Rafael, Monte, Neptuno, Obispo… se llenaban de público, y eran
iluminadas con múltiples luces de colores.

A partir del año 1959, esto cambió rápidamente. Ya en la década de los
60, en que la escasez fue cobrando cada vez más fuerza, y apenas había
poco que poner en las vidrieras; comenzó la propaganda negativa. Con el
pretexto de que las vidrieras eran "anzuelos para vender", propios de la
sociedad de consumo, que eran una costumbre burguesa y que aquellos
árboles y los Santa Claus representaban festividades "norteñas" que nada
tenían que ver con los cubanos. Quedaron sin trabajo los decoradores de
vidrieras. Llegaron la oscuridad y la tristeza, tan propios del socialismo.

En 1971 las vidrieras de Flogar, en las calles San Rafael y Galiano,
comenzaron a ser utilizadas para exponer objetos artesanales
latinoamericanos, en un intento de imponernos tradiciones con las que
nunca nos identificamos. Aquello sí que nada tenía que ver con el gusto
ni la cultura de los cubanos. Por suerte duró poco el romance con las
artesanías latinoamericanas; se llenaron de polvo y, aunque no hubiera
nada más, la gente ni las miraba.

Poco a poco, nuestros comercios y sus vidrieras fueron destruyéndose, y
en lugar de artículos para vender algunas se llenaron con consignas
comunistas y fotos de Fidel Castro. Hoy muchas de las vidrieras
habaneras siguen sucias, con cristales rotos, cubiertas con cartones
sucios y tablas. Un desagradable olor a orine reina en los alrededores
de las tiendas en ruinas, y algún que otro borracho o vagabundo, de los
muchos que pululan por La Habana, se refugia en ellas aprovechando la
oscuridad.

Solo cuando algunos de estos comercios se reparan para convertirlos en
tiendas de divisas, vuelven las vidrieras a retomar su función
capitalista de "anzuelos para vender". Entonces sí las adornan un poco y
hasta a veces se ve algún arbolito de Navidad, aunque sin acercarse
jamás el antiguo esplendor que tenían las tiendas de nuestra vibrante
ciudad.

No obstante, a pesar del intento, el "anzuelo" de las vidrieras ya no
funciona para la mayoría de los cubanos; no puede funcionar. Después de
medio siglo de "logros revolucionarios", nuestros vacios bolsillos
socialistas están a prueba de anzuelos capitalistas, que no podemos ni
pensar en morder.

http://www.cubanet.org/articulos/anzuelos-para-vender/

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