lunes, 18 de mayo de 2009

La mesura de Barack Obama

La mesura de Barack Obama

Tania Díaz Castro

LA HABANA, Cuba, mayo (www.cubanet.org) - El Presidente Barack Obama
obró con mesura cuando expresó que para iniciar un diálogo con el
gobierno castrista éste debe, primeramente, reducir los altos impuestos
que cobra sobre el dinero que se envía desde el extranjero a las
familias cubanas.

Eso está bien. Pero, hay más. ¿Cómo se entiende que un gobierno
humanitario, como se auto califica el cubano, cobre sumas exorbitantes
para permitir un ciudadano se case con un extranjero?

¿Cómo se entiende que el pasaporte más caro del mundo sea el cubano, que
además precisa ser renovado cada dos años?

¿Cómo se entiende que un cubano con permiso para residir en el
extranjero tenga que pagar por permanecer días o meses en Cuba?

El gobierno cubano le saca grandes lascas a sus ciudadanos, vivan o no
en el país. Los impuestos aduanales nadie los imagina. Un cubano, por
ejemplo, que vive en Cuba, debe pagar 600 dólares de impuesto para
entrar una laptop por el aeropuerto internacional.

¿Y qué decir de los precios de los alimentos que se venden en moneda
convertible en Cuba, principalmente a quienes reciben remesas del
extranjero? En Cuba -donde un médico gana alrededor de 30 dólares al
mes- una libra de aceite vegetal tiene un costo de 2.20 pesos
convertibles, un peso convertible equivale a 1.20 dólar. Dos muslos de
pollo alrededor de 3 pesos convertibles y un kilogramo de arroz 1.90
pesos convertibles.

Precios más altos que los que se paga por esos productos en Estados
Unidos o Europa.
Supuestamente el aumento de cargos a las remesas fue impuesto como
respuesta a la decisión del ex presidente George Bush de limitar la
cantidad de dinero que los cubano americanos enviaban a sus familias de
Cuba. Esa limitante ya no existe, y sin embargo, el régimen castrista
continúa sacando grandes lascas de las remesas.

¿Cómo se entiende todo esto? Muy fácil. A los hermanos Castro les
importa un comino la calidad de vida de sus coterráneos. En ese sentido
y en otros muchos, Obama se quedará con sus buenas intenciones de
dialogar y lograr un entendimiento entre su democracia y la dictadura
comunista cubana.

Baste conocer que de forma simultánea, mientras Barack Obama insistía
con inteligencia y delicadeza en acercarse lo más humanamente posible a
Cuba, el régimen castrista negaba las visas a una delegación de la
Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, que
planeaba discutir temas religiosos con fieles, líderes eclesiásticos y
representantes gubernamentales.

Sinceramente, no creo que haya diálogo alguno mientras Raúl Castro viva
a la sombra melancólica y patética de su hermano, el dictador.

Cuba: ¿Con quién se discute? (18 May 2009)

http://www.cubanet.org/CNews/y09/mayo09/18_C_2.html

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