lunes, 18 de mayo de 2009

Con quién se discute?

¿Con quién se discute?

Luis Cino

LA HABANA, Cuba, mayo (www.cubanet.org) - El ciclo de conferencias sobre
los 50 años de la revolución cubana, organizada por la Queen
University, de Kingston, Ontario, Canadá, resultó una dilatada merienda
de locos. En los tres días que duró, más allá de los comentarios
desesperanzados de Mariela Castro sobre la homofobia de los militares
del ejército de su papá y de los apuntes de una conferencista
californiana sobre la influencia china en los raperos cubanos (¿?),
todo lo demás giró en torno a las culpas del embargo-bloqueo. Como si en
una historia de medio siglo no hubiera otro asunto que tratar.
El halón de oreja. Caricaturra de Omar Santana

Paradójicamente, Ricardo Alarcón, presidente del parlamento cubano, fue
de los pocos que dijo algo sensato. A pesar de su arrogancia por encargo
de los jefes, al asegurar que Cuba no tiene que hacer absolutamente nada
para resolver su diferendo con Estados Unidos, y de su habitual cinismo
respecto a la democracia, Alarcón, en su discurso en inglés, precisó
algo esencial: "Realmente lo que hay que discutir es cómo tener una
relación normal conforme a los principios del derecho internacional y
del sentido común entre dos países vecinos".

En la Cumbre de Cumaná, el general Raúl Castro, apoyado en el hombro de
su "socito" Daniel Ortega, y manoteando en su cara que daba gusto, dijo
estar dispuesto a discutir "de todo" (incluidos presos políticos,
derechos humanos y libertad de prensa) con los Estados Unidos. Luego de
ser traducido y reinterpretado por el Compañero Fidel, la oferta se
redujo a discutir de derechos humanos, "en igualdad de condiciones y no
sólo sobre Cuba".

Pero sucede que acerca de democracia, derechos humanos y libertades de
cualquier tipo, no se habla con gobiernos extranjeros, sino con su
propio pueblo. Los compañeros Fidel y Raúl Castro, tan preocupados
durante tanto tiempo por la soberanía nacional, debían saberlo.

Con el gobierno norteamericano pueden discutir sobre la base de
Guantánamo, el límite de las aguas territoriales, la lucha contra los
traficantes de drogas y de inmigrantes ilegales y tratados comerciales
mutuamente ventajosos si al fin levantan, un día de éstos, el
embargo-bloqueo.

A fin de cuentas, en la conferencia de la Queen University, Josefina
Vidal Ferreiro, directora del Departamento de Norteamérica del
Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, afirmó: "Todo con Estados
Unidos es negociable, excepto nuestra soberanía y nuestro sistema
político". Por tanto, tales temas hay que ventilarlos, como los trapos
sucios de la familia, de la puerta para adentro.

No imagino cómo será más asimilable para el régimen castrista tratar de
democracia y derechos humanos con los cubanos: si en asambleas
verdaderamente populares y libres o en un diálogo nacional con la
oposición civilista. De cualquiera de las formas, sería más digno que
negociar nuestros asuntos internos con el gobierno de otro país, por muy
respetuosas y en igualdad de condiciones que sean las conversaciones.
Digo yo, no sé qué opinarán los comunistas revoltosos de kaosenlared y
otras yerbas.
luicino2004@yahoo.com

Cuba: ¿Con quién se discute? (18 May 2009)

http://www.cubanet.org/CNews/y09/mayo09/18_C_1.html

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