martes, 10 de mayo de 2011

UNA PRIMERA EVALUACIÓN DEL TEXTO DE LOS LINEAMIENTOS APROBADO POR EL PCC

UNA PRIMERA EVALUACIÓN DEL TEXTO DE LOS LINEAMIENTOS APROBADO POR EL PCC
10-05-2011.
Elías Amor Bravo
Economista ULC

(www.miscelaneasdecuba.net).- Al final, y después de las expectativas
que se habían generado por los debates entre los comunistas cubanos,
este partido ha mostrado ser más conservador y reaccionario de lo que
inspiran sus ideales en otros países del mundo, y lejos de mostrarse
abierto a las reformas, ha dado el carpetazo a las posibilidades reales
de transformación que necesita la economía cubana.

Los "Lineamientos" discutidos en el congreso del PCC y publicados en
Granma son un ejemplo del tipo de reforma económica que ni se puede
calificar como tal, y que lejos de conseguir los objetivos buscados,
puede llegar a crear tal tipo de confusión que, como ya hemos señalado
anteriormente, termine generando una situación mucho peor que la
existente en la actualidad.

Los que conocen las reglas de funcionamiento de una economía, saben que
ésta rara vez funciona al golpe de decretos o normas administrativas.

No hace falta ir muy lejos en la lectura del documento para constatar
que los comunistas cubanos quieren que la economía de la Isla siga
siendo estalinista, de planificación central y sin un espacio suficiente
para la iniciativa privada y los derechos de propiedad. Se apuesta por
el "socialismo" como si esta marca de familia, impuesta por la dictadura
castrista, fuera una seña de identidad, un elemento inamovible de la
realidad, a pesar del daño grave causado a la economía cubana durante
medio siglo.

El resto son minucias y tonterías económicas carentes de una base
teórica mínima, y elaboradas por personas que carecen de los mínimos
conocimientos sobre cómo debe funcionar una economía razonablemente. Se
rechaza la orientación al mercado, como instrumento de asignación, y a
la propiedad privada y la acumulación se le atribuye ese peculiar odio
inspirado en las enseñanzas y los discursos de medio siglo del máximo
líder, cerrando de ese modo la vía hacia los cambios. Más o menos, lo
que ya sabíamos.

Vayamos con varios ejemplos.

Los viajes al extranjero. Después de un sinfín de pruebas y exámenes
para conseguir la autorización para viajar a otros países, cuya
legalidad es desconocida, la pregunta es quién podrá satisfacer el coste
de los billetes de avión o los paquetes turísticos convencionales.

Salvo los dirigentes de la nomenclatura o sus descendientes y
familiares, viajar al extranjero para los cubanos es una suerte de
obsesión y deseo que el régimen utiliza como instrumento de manipulación
mediática a la población, conociendo sus aspiraciones. Nada va a cambiar
en este sentido, porque con niveles de renta per cápita en el entorno de
los 240 euros al año, las posibilidades de turismo en el exterior son
nulas. Visto en estos términos, la medida suena a demagogia barata y
oportunista.

La compra de viviendas y autos. Lo primero es preguntarse qué viviendas
y qué autos. Sin resolver los problemas de derechos de propiedad
existentes en la Isla, lanzarse a una medida de estas características es
poco menos que una aventura de consecuencias nefastas. Luego, viene la
siguiente cuestión, ¿podrá comprar un cubano al que un extranjero preste
el dinero, o se lo regale?

Entonces, ¿de quién será el activo, del cubano o del extranjero?
¿Funcionará en ambos casos igual el régimen de transacciones? No me cabe
duda que instalar sistemas de compraventa de activos en una economía en
la que no existen derechos de propiedad es además de una cuestión
demagógica una grave irresponsabilidad que supone arrojar más desgracia,
confusión e incertidumbre a la caótica situación creada por Fidel
Castro al suprimir la propiedad privada en Cuba a mediados de la década
de los años 60 del siglo pasado.

La posibilidad de convertir empresas estatales en cooperativas. La misma
pregunta ¿qué empresas y en qué condiciones? Intuyo que esta es otra
medida dirigida a reducir el enorme déficit que existe actualmente en la
economía estatal y trasladar a los escasos segmentos de actuación
privada la gestión de pérdidas en busca de una eficiencia cuando menos
discutible. ¿Será todo tipo de empresas o las que pertenecen a
determinados sectores, en muchos casos irrecuperables? ¿Quién será el
responsable directo de ajustar las plantillas? El Estado debería poner
en situación de solvencia estas empresas antes de transferirlas a las
cooperativas y promover la creación de éstas a partir de las ruinas
económicas que existen en la Isla. Como se puede constatar, otra medida
que supone un auténtico descalabro técnico.

El realojamiento de familias en propiedades estatales. El problema de la
vivienda, sobre todo en las grandes ciudades, de manera especial en La
Habana, es un escándalo que trasciende a las cámaras fotográficas y de
video de los turistas que visitan la Isla. Ya es un fenómeno real la
destrucción absoluta del patrimonio inmobiliario y las dantescas
condiciones de la vivienda para muchos cubanos, sólo comparables a las
favelas del subdesarrollo, donde el nivel de vida en materia de
electrodomésticos o ajuar doméstico es muy superior. Reconvertir
edificios estatales inútiles y abandonados, y por ende semiderruidos, en
viviendas para alojar familias es más de lo mismo, y el reconocimiento
de la incapacidad de la economía estalinista cubana para dinamizar la
construcción de viviendas nuevas en relación con el crecimiento de la
población.

Como cabe concluir de este primer análisis de los "Lineamientos"
aprobados por los comunistas cubanos, la situación va de mal en peor, y
como algunos economistas en la Isla afirman, los problemas de la
economía cubana no se resuelven con decretos y normas, sino que se
requiere una firme apuesta por un marco de libertades civiles y
económicas y un despliegue de las fuerzas del mercado y de la propiedad
privada, similares a las del resto de países de América Latina.
Aferrarse al socialismo es prolongar una pesadilla de ineficiencia que
por desgracia, dura ya demasiado tiempo.

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=32248

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