Miriam Leiva
LA HABANA, Cuba, julio (www.cubanet.org) - Nelson Mandela cumplió 92
años el 18 de julio. La sabiduría ha sido el don principal de Madiba,
labrada durante los 27 años de cárcel, mediante la introspección y el
amplio estudio, fundamentalmente de la naturaleza humana y las
complejidades de su país.
El odio y la revancha no nublaron su razón. Se elevó sobre el egoísmo y
la adulación para iniciar la difícil obra de reconciliación en la
Sudáfrica surgida del opresivo y cruel apartheid. Indudablemente, ha
podido disfrutar del extraordinario cariño de su país y ser honrado por
los ciudadanos de cualquier lugar del mundo. Fue elegido presidente en
1994, a los 76 años, en las primeras elecciones libres y multirraciales.
En 1999, a los 81 años, declinó la reelección, pero se ha mantenido
atento al acontecer nacional, sin interferir, y se involucra en causas
nobles de beneficio universal.
La vida y obra de Mandela son una vasta fuente de enseñanzas. Su
autobiografía, El difícil camino hacia la libertad, que incita a la
reflexión, puede contribuir a la comprensión de los problemas de las
diversas sociedades y a la forma de procurar soluciones. No se trata de
la verdad revelada, sino de la posibilidad de ver más allá de estrechos
intereses, o de obcecación. Con motivo de este aniversario, la
televisión cubana presentó la película Invictus, que muestra cómo, al
iniciar su difícil presidencia, logró aunar voluntades para comenzar a
reconciliar Sudáfrica a través del futbol rugby. Tuvo la sabiduría de
incentivar a un equipo en crisis, que entusiasmó a todos los ciudadanos.
El Comandante Fidel Castro ha retomado la vida pública, después de su
prolongada ausencia desde finales de julio de 2006, según han informado
los medios de prensa gubernamentales. Escogió el Centro Nacional de
Investigaciones Científicas (CNIC) el 7 de julio -día en que se anunció
la próxima liberación de los 52 prisioneros de conciencia, como
resultado de las negociaciones con la Iglesia Católica Cubana y el
acompañamiento de España-, aunque se publicó el 12. Ese día también
participó en el programa de televisión Mesa Redonda, para "valorar los
peligrosos acontecimientos que tienen lugar en el Oriente Medio".
El 13 de julio se reunió con los especialistas del Centro de
Investigaciones de la Economía Mundial, donde pidió a los académicos
pensar sobre "cómo se pueden enfrentar los desafíos de una inminente
guerra atómica e impulsar una nueva civilización que no repita los
errores cometidos hasta hoy". El 15 de julio presenció el show de los
delfines en el Acuario Nacional, donde advirtió que "hay dos peligros
tremendos, el peligro de guerra y el peligro para el medio ambiente".
La visita al Ministerio de Relaciones Exteriores el 16 de julio ha sido
significativa. El Comandante "sorprendió" a los embajadores durante el
encuentro anual en la sede del MINREX, les trasladó sus evaluaciones
sobre la peligrosa situación internacional, y entregó una carta personal
con sus orientaciones. El pasado año, Raúl Castro presidió el juramento
de los nuevos embajadores. En esta ocasión, juraron "su fidelidad a la
patria, su revolución, Fidel y Raúl" ante Esteban Lazo, vicepresidente
del Consejo de Estado, y colocaron una ofrenda floral en el monumento a
José Martí, en la Plaza, junto a Ricardo Cabrisas, vicepresidente del
Consejo de Ministros, y otros dirigentes. Entre los preparativos para la
guerra, se retiraron los niños de los diplomáticos, y se han tomado las
medidas para la máxima protección de las embajadas.
Como se sabe, las últimas nueve Reflexiones del Comandante han estado
dedicadas a vaticinar la inminente guerra atómica mundial, que se
originaría en torno al programa nuclear iraní y el hundimiento de un
buque de Corea del Sur. En ambos casos, considera que la razón está del
lado de Irán y Corea del Norte, contrario a las resoluciones del Consejo
de Seguridad de la ONU. Inclusive en el mensaje de felicitación a Nelson
Mandela por su cumpleaños se refiere a la eventual catástrofe.
Próximo el acto del 26 de julio, cuando se cumplen 4 años del
alejamiento activo del poder de Fidel Castro, y a 3 años del discurso
promisorio de cambios estructurales y de conceptos por Raúl Castro -no
implantados-, cabría esperar el anuncio de un programa de medidas para
enfrentar la aguda crisis nacional. Es muy probable que el recuperado
Comandante se presente en la tribuna y hasta se dirija a la población.
El pueblo, agobiado por las carencias y las prohibiciones reclama
cambios, tales como permitir la libre creatividad, el trabajo por cuenta
propia, las pequeñas empresas productivas y de servicios, más
independencia en la agricultura, y el respeto a la pluralidad de
opiniones para comenzar el despegue en la reconstrucción con la
participación activa de todos y la reconciliación de los cubanos.
Ahondaría la actual crisis de credibilidad del gobierno no acometerlos.
Los temas de política internacional están muy alejados de la realidad
que se vive en el país y no interesan en general. Tampoco provocan temor
las supuestas amenazas del imperialismo yanqui. Por el contrario, la
mayoría de la sociedad apoya el cese de las imprecaciones y el
mejoramiento de relaciones con Estados Unidos, a la luz de la política
de acercamiento entre los ciudadanos favorecida por la Administración Obama.
Se requiere hoy desatar las amarras para motivar a todos a "halar
parejo" en beneficio propio y de la patria.
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