miércoles, 17 de mayo de 2017

La protesta de Llorente fue realmente la noticia

La protesta de Llorente fue realmente la noticia
16 Mayo, 2017 6:26 pm por Eduardo Martínez Rodríguez

El Cerro, La Habana, Emaro, (PD) Las primeras noticias de "el loco que
salió corriendo delante del desfile del primero de mayo" me las trajo mi
madre al día siguiente. De visita en casa de una vecina, pudo ver varios
de los noticieros de Univisión desde Miami. En todos los demás
noticieros, la primera noticia era esa. Supongo que en el resto del
mundo donde interese Cuba sería lo mismo.

Por supuesto que me quedé con los deseos de ver las imágenes del hecho.
En nuestros medios nunca las mostraron. Las cámaras, manipuladas por
bien entrenados camarógrafos, no recogieron el hecho como hicieron las
del resto del planeta.

La marcha, de tanto repetirse idéntica, no es noticia para nada. Fíjense
si no es noticia que en días anteriores al primero de mayo publiqué en
Primavera Digital, con toda intención, un artículo de mi cosecha
confeccionado hace tres años, en 2014. Es tan lo mismo todos los años
que una narración de lo que sucede en estos primeros de mayo, sin
quitarle ni agregarle absolutamente nada, puede publicarse cada año,
idéntica, y a nadie le parecería raro o fuera de fecha pues nada cambia.
Eso no es noticia.

No obstante, en el Granma del día 2 de mayo salió en la segunda página
un artículo llamado "Monólogo anexionista y reafirmación de millones"
que analizó el suceso. En él, la joven periodista Lisi Rodríguez
Guerrero criticó lo que hicieron sus colegas de otros países: seguir la
noticia de un cubano que se jugó la vida delante de una enorme multitud.
Lisi Rodríguez se mostró molesta porque en todos los noticiarios la
noticia fue la protesta y no la gran marcha.
Por supuesto, el Granma no puso la foto ni el nombre del señor que protestó.

Cuando pude ir a una sala de navegación, todavía la protesta del hombre
era noticia de primera plana. Por eso, entre otras muchas razones, el
gobierno retrasa la llegada de Internet lo más que puede.

Ingresé en la página del Nuevo Herald y ahí estaba el video. Lo vi hasta
el cansancio. Quería que se me grabara bien, pues no iba a poder bajarlo
a mi pendrive por la lentitud de la conexión (solo me quedaban diez
minutos).
El cubano aquel, quien debe de estar bien encerrado, golpeado, estrujado
e incomunicado en Villa Maristas, se llama Daniel Llorente, es un mulato
fuerte, y como de costumbre en estos casos, está acusado por varios
cargos en los tribunales cubanos

Todos los disidentes en Cuba tienen causas civiles, nunca políticas.
¡Qué raro!

Por cierto, Villa Maristas lleva años ampliándose, haciéndose un segundo
y un tercer piso en la parte posterior de la casona original. ¿Para qué?

Pude ver en el video cómo alrededor de veinte agentes de la Seguridad
del Estado, sin uniformes, comienzan a correrle detrás a Llorente hasta
que dos lo alcanzan y lo lanzan al suelo, inmovilizándolo. Entonces
todos le caen encima y comienzan a golpearlo. Hay uno que le da un par
de veces en el rostro con algo que parece una jaba plástica ¿Qué tenía
dentro de la jaba? Me han dicho que a estas concentraciones no se puede
llevar armas.

Al final, hasta una señora que se salió del grupo de marchistas también
valientemente aportó un buen par de golpes al rostro de Llorente cuando
éste estaba inmovilizado por más de diez personas. Tal era su patriótica
rabia…

No obstante la larga escena que se sucedía en medio de la más amplia y
conocida avenida de la ciudad, lo que más me impresionó fue constatar
cómo la marcha se detenía completamente por unos instantes. Nadie sabía
qué era aquello. Algunas cámaras lo captaron, alrededor de 200 000
personas detenidas, vacilantes y asustadas por un solo hombre que
decidió hacer valer su derecho a expresarse donde lo vieran e hiciera la
diferencia. Estaban detenidos, vacilantes en medio de la Plaza por un
solo disidente.

Segundos después, ya cuando un pelotón de segurosos retiraba a Llorente
de la escena estilo puerco asado, la marcha comenzó de nuevo a moverse
ante los insistentes llamados de los guías agitadores políticos que
traen las consignas a gritar y otras cosas. Y todo continuó como sobre
ruedas…

A Llorente no lo van a dejar ver hasta cuando se le baje la hinchazón
del rostro y le desaparezcan los moretones, para que nadie pueda hacer
acusaciones al gobierno. Eso, si es que lo sueltan.

Dice la periodista Lisi Rodríguez que aquello es un monólogo
anexionista. Pero, ¿y si hubiera llevado una bandera de Groenlandia, o
de Haití? ¿También lo calificaría así?

La bandera tenía que ser esa, la norteamericana, pues es la única, no
otra, que causaría el revuelo.

Este suceso me recordó al que ocurrió en Santiago de Cuba, cuando vino
el Papa Ratzinguer, el que fue de las SS, el que renunció hace unos
años. Allí salió otro loco también harto ya, y en medio de la multitud
comenzó a gritar barbaridades como ¡abajo Fidel! y otros horrores y
también los segurosos le cayeron a golpes. Ojo, no el pueblo, nunca es
el pueblo. Un mulatón muy bizarro le dio una fuerte galletada al hombre
ya esposado y lo sacaron de la zona dentro de una ambulancia, pero no
porque estuviera herido, sino porque era también de la Seguridad (la
ambulancia).

Ni el alemán, ni el argentino después, cuando protestó Zaqueo Báez, se
interesaron por la suerte de quienes les interrumpieron.

¿Alguien se ha interesado por este hombre que detuvo al menos unos
segundos a varios centenares de miles de marchistas que supuestamente
reafirmaban su vocación revolucionaria, y quien conmocionó a los medios
de prensa mundiales por su valentía?
eduardom57@nauta.cu; Eduardo Maro

Source: La protesta de Llorente fue realmente la noticia | Primavera
Digital -
https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/la-protesta-de-llorente-fue-realmente-la-noticia/

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