domingo, 1 de enero de 2017

Nelson Gandulla - Reclamar los derechos LGBTI cuesta más caro que ser homosexual

Nelson Gandulla: Reclamar los derechos LGBTI cuesta más caro que ser
homosexual
YUSIMÍ RODRÍGUEZ LÓPEZ | La Habana | 1 de Enero de 2017 - 10:41 CET.

Nelson Gandulla, médico y activista por los derechos LGBTI, fue fundador
de la Red de Jóvenes del CENESEX en Cienfuegos. Mientras formó parte de
esta, fue una figura pública, lo invitaban a eventos incluso en el
Palacio de las Convenciones. Todo cambió en 2014.

"Entre febrero y marzo de ese año, hubo una ola represiva en los sitios
de encuentro. Esposaban a las personas LGBTI y las tenían en la
carretera durante horas, como a delincuentes", recuerda. "Levantaban
actas de advertencia, ponían multas, según ellos por exhibicionismo
público, pero para ver qué sucede en un sitio de encuentro debes entrar".

¿También fue detenido?

Repartía condones y folletos en el sitio, como activista del Centro
Nacional de Educación Sexual (CENSEX). Los policías me tiraron al piso,
amenazaron a un profesor universitario de Cienfuegos con divulgar su
homosexualidad. Me quejé a la jefatura del CENESEX en la provincia y
escribí a la sede nacional, dirigida por Mariela Castro. Nunca hubo
pronunciamiento. Ahí supe que el CENESEX no defendía realmente los
intereses de la comunidad.

En 2014 fundó la Fundación Cubana por los Derechos LGBTI. Le ha costado
más caro que ser gay.

La Seguridad del Estado iba a la Facultad a presionarme. Intentaron que
mis compañeros me hicieran la vida imposible y que los profesores me
desaprobaran, pero ellos siempre me defendieron y pude graduarme.

¿Por qué te citó la Seguridad recientemente?

Pudo ser por nuestras reuniones con organizaciones LGBTI en Europa,
nuestra presencia en los foros de Juventud y Minorías en la ONU.

Desde septiembre la Fundación edita el boletín Despertar, único impreso
en Cuba, con información sobre tema LGBTI de la Isla y el mundo. Ahora
no solo amenazaron mi integridad física y la de mi familia, sino con
impedirme salir del país y encarcelarme por desacato a la autoridad de
Mariela Castro.

Exigimos al CENESEX hacer la labor para la que fue creado.

Dijeron que no permitirían más reuniones ni actividades de la fundación,
ni campañas como la del matrimonio igualitario, ni debates sobre la
Declaración Universal de Derechos Humanos ni la Constitución.
Consideramos importante que la comunidad LGBTI conozca sus derechos y
los ejerza.

Sobre el desacato a Mariela Castro respondí que, según la Constitución,
las instituciones y funcionarios públicos deben responder quejas y
planteamientos de los ciudadanos en un plazo de 60 días. De violarlo, el
ciudadano puede demandarlos ante el Fiscal General de la República. Yo
podría demandarla; desde enero la Fundación le envió una carta
pidiéndole un diálogo sobre los problemas de la comunidad LGBTI. No ha
respondido. Los agentes solo atinaron a decirme: "Pero no vas a hacerlo,
¿verdad?".

¿Por qué tanta insistencia en el matrimonio igualitario? Muchas personas
heterosexuales viven juntas toda la vida sin casarse.

No es el único derecho que no tenemos. Considero más importante que una
mujer trans pueda ir a la universidad, que el Código de Trabajo las
incluya, que las lesbianas puedan recurrir a la reproducción asistida,
que podamos adoptar, que haya legislaciones para protegernos.

Pero con el matrimonio vienen otros derechos. Por ejemplo, tengo una
relación de cinco años. Si fallezco, mi pareja no tiene derecho a la
casa, ni a las propiedades que adquirimos juntos. Las personas
homosexuales no reciben pensión si sus parejas fallecen. Los
heterosexuales disfrutan esos derechos sin casarse; la ley reconoce las
relaciones en concubinato.

Mariela Castro ha abogado por el matrimonio entre personas del mismo
sexo. ¿No crees que tenga las manos atadas por la Asamblea Nacional?

Ha hecho cosas favorables. He reconocido públicamente que ella ha
ayudado a visualizar la comunidad LGBTI cubana. Fue la única
parlamentaria en votar contra el Código de Trabajo. Ha pedido la palabra
para hablar del matrimonio gay y no se la han concedido o la han hecho
callar. Pero pienso que las luchas por los derechos de las personas
deben ser constantes. No es cuestión de un día, una semana, cuando se
reúna la Asamblea Nacional, o durante la Jornada Contra la Homofobia, o
cuando venga alguien de Washington o de la Unión Europea al CENESEX.

El Gobierno dice que la sociedad cubana no está preparada para el
matrimonio igualitario. ¿Qué opinas?

No lo están ellos. Pienso que el más preparado es el pueblo. Ya no se ve
a los gays como antes. Tenemos mucho apoyo de heterosexuales. A las
actividades de la Fundación van más personas heterosexuales que LGBTI.
Los cubanos no hemos estado preparados para muchas decisiones tomadas
sin consultarnos: quitarnos productos de la canasta básica, tener un
mismo presidente por décadas.

Pero hay muchos católicos, protestantes… In cluso dentro de la religión
yoruba, aparentemente más abierta, hay homofobia.

Homofobia hay incluso en la disidencia. Cuando enviaba denuncias a la
Comisión Cubana de Derechos Humanos nunca aparecían como denuncias de
personas LGBTI. Hay grupos opositores que no aceptan gays en su membresía.

Entonces la homofobia en Cuba no fue implantada por Fidel Castro.

Cuba es una sociedad machista y patriarcal. Fidel Castro no implantó la
homofobia, la reforzó: sus discursos contra los afeminados, las UMAP
(Unidades Militares de Ayuda a la Producción), los homosexuales fueron
obligados a emigrar y fueron etiquetados como lacra social.

¿Sabías que en Facebook hubo mensajes de gays cubanos lamentando su
fallecimiento?

No me entristeció su muerte, hizo mucho daño a mi comunidad. Tampoco me
alegró, no cambia nada y lo puse el primer día en mi Facebook. Él no
gobernaba desde 2006 y, aunque tuvimos la primera Jornada Contra la
Homofobia en 2008, no ha habido cambios legislativos a nuestro favor.

A las jornadas van quienes ellos quieren. En esta última se manifestaron
personas trans en Cárdenas, cansadas de marchar por marchar año tras
año, de que se vincule a la comunidad con asuntos políticos, como la
campaña por los cinco [agentes que estuvieron presos en Estados Unidos],
o el embargo.

Esas personas fueron reprimidas e impedidas de asistir a las actividades
de la jornada.

En el Vedado, otros sacaron un cartel que decía "Hasta cuándo van a
reprimirnos en los sitios de encuentro". La policía se los llevó.

Los días 17 de mayo tienes libertad para marchar, pero debes gritar las
consignas que ellos decidan.

Dices que no pasaste el servicio militar por epilepsia, pero habrías
estado dispuesto. ¿Qué opinas de que los homosexuales sean exonerados
del servicio; no es discriminatorio?

Pienso que el servicio no debería ser obligatorio. Pero la vocación y la
destreza no dependen de la orientación sexual. Hay muchos homosexuales
reprimidos en el Ejército.

Otra campaña que debemos hacer: en Cuba la población penal LGBTI no
tiene derecho a visita conyugal. Incluso si la pareja de un hombre es
una mujer trans, pero su carné aún es de varón, no hay visita conyugal.
Hay muchos derechos que reclamar.

Source: Nelson Gandulla: Reclamar los derechos LGBTI cuesta más caro que
ser homosexual | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1482845319_27699.html

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